10 Razones por las que un perro podría no querer ser el mejor amigo del hombre

Animales
hace 1 año

Los besos son un acto exclusivo de los humanos que puede resultar incómodo e intimidante para los perros. En general, podemos creer que nuestras mascotas disfrutan de lo mismo que nosotros; después de todo, son un miembro más de la familia. Pero la verdad es que hay muchas cosas que hacemos con ellas que no les gustan, y ahora te contaremos por qué.

1. Aunque queramos mostrarles afecto con un beso, eso no significa que los perros lo tomarán de esa manera

Puede que los perros no entiendan el acto de besar como un gesto de amor. Por el contrario, podría resultar en una situación incómoda para ellos. Los canes se comunican principalmente a través de la postura de su cuerpo. Debido a esto, es posible que no entiendan la razón detrás de un beso y lo relacionen con otras acciones, como la de lamer.

Por otro lado, hay varias razones por las que un perro lame a su dueño, como buscar atención o mostrar sumisión cuando está estresado o lesionado. Por lo tanto, se recomienda evitar besar a los canes en la cabeza y, en su lugar, buscar otras formas de mostrar afecto y cariño que sean más cómodas para el animal.

2. Los perros adultos no les prestan atención (de una forma especial) a los humanos que les hablan como si fueran bebés

El tono en que les hablamos a nuestras mascotas puede llegar a ser muy similar al que usamos con los bebés, el cual se caracteriza por ser más lento y alto. Los perros, de hecho, pueden reaccionar a este tipo de habla, pero es algo que solo funciona en los peludos cachorros y jóvenes. En realidad, los canes mayores no parecen reaccionar de manera diferente si se les habla con voz de bebé.

3. A muchos les gusta el agua, pero no la forma en que los bañan

Los humanos a menudo bañan a sus perros de manera incorrecta. A nuestros amigos de cuatro patas los puede incomodar estar en espacios restringidos, por lo que se sienten inseguros en una ducha o bañera. Los olores de los productos también les pueden resultar muy intensos, y, entre otros factores, el estrés del dueño puede afectar la experiencia del perro.

Si tu mascota no quiere bañarse, la solución no es obligarla a hacerlo de inmediato. Se puede usar champú seco o toallitas húmedas para mantenerla limpia de forma temporal. Para hacer que disfrute de los baños, puedes probar alimentándola en el mismo lugar donde sueles bañarla y colocarla sobre una alfombra antideslizante. Lo ideal es bañar a los perros gradualmente.

4. Se pueden sentir incómodos con el contacto visual

Puede parecer lindo cuando tu amigo peludo te mira a los ojos, pero lo cierto es que esto no es algo natural para ellos. De hecho, el contacto visual prolongado rara vez ocurre en contextos amistosos entre perros. Los canes, en vez de mirar fijamente a otro miembro de su especie, por lo general apartan la cabeza para evitar el contacto visual en un gesto que sirve para evadir una posible pelea.

A diferencia de otros canes, tu peludo amigo ha aprendido que mirarte a los ojos puede resultar en cosas buenas, como atención y comida. Pero si tu perro no hace contacto visual fácilmente, puedes sostener una golosina a unos centímetros de su cara y, cuando haga el movimiento ocular alejándose de la comida hacia tu rostro, recompensarlo.

5. No quieren que seas aburrido

Si tu perro está aburrido en casa, se puede poner destructivo, ¡y seguramente no quieres eso! Es importante sacarlo a explorar y alternar los lugares a donde lo llevas. Dedica al menos 30 minutos al día a una actividad con tu can, pero si es joven o activo, puede necesitar más. Si tienes un patio, no esperes que tu mascota se entretenga sola.

6. No les gusta que estés nervioso porque no saben manejarlo

Algunos perros son naturalmente ansiosos, mientras que otros pueden ponerse nerviosos debido al comportamiento de sus dueños. Por ejemplo, cuando las personas están estresadas, tristes o enojadas, los canes pueden reaccionar ladrando, escondiéndose o incluso volviéndose agresivos por miedo.

Los perros son muy intuitivos y pueden detectar el estrés o el miedo a través de nuestro lenguaje corporal. Si un can se alimenta de la energía nerviosa de su dueño, puede que no se comporte bien, especialmente si lo dejan solo con un veterinario. Por lo tanto, es esencial crear un ambiente tranquilo y relajado para ayudarlo a manejar adecuadamente el estrés.

7. Escuchar una y otra vez lo mismo no les ayuda a entender una orden

Cuando se intenta enseñar un comando a un perro, hay que repetir una sola vez la orden para no confundirlo. Por ejemplo, si queremos que nuestro can se siente y repetimos “siéntate, siéntate, siéntate” varias veces, lo que lograremos será que el animal piense que “siéntate, siéntate, siéntate” es la orden completa.

Nuestras mascotas no hablan nuestro idioma y necesitan tiempo para aprender las señales que les damos. Es preferible enseñar primero el comportamiento deseado sin usar la orden. Una vez que nuestro animal haga lo que queramos, podemos incorporar el comando poco a poco, diciéndolo solo una vez.

8. Si los engañas, aunque sea jugando, podrían verte como alguien poco confiable

Cuando se trata de perros, hay ciertas cosas que a los humanos les pueden parecer divertidas, pero que a estos peludos amigos no les gusta tanto. Por ejemplo, no les agrada que los engañen.

Según un estudio, los canes son expertos en entender las señales de los humanos, pero también son capaces de hacer inferencias sobre la confiabilidad de una persona, modificar su comportamiento en consecuencia e incluso perder la motivación si notan que algo es una farsa.

9. Comer una sola vez al día les puede generar ansiedad

Cuando se trata de alimentar a nuestros perros, es importante entender que tienen necesidades únicas y que lo que funciona para nosotros no siempre lo hace con ellos. Algo que a menudo hacemos con nuestros canes sin darnos cuenta es alimentarlos solo una vez al día. Esto, aunque parece práctico, en realidad puede causar ansiedad por la comida en nuestros animales.

Es preferible dividir la ración diaria en dos o tres porciones más pequeñas. También es aconsejable establecer una rutina para la alimentación, además de crear un ambiente tranquilo para evitar la competencia y el ruido, situaciones que pueden causar ansiedad en los perros que viven con otros animales. Puedes alimentarlos con comidas balanceadas y reducir las proteínas en su dieta para ayudar a disminuir el estrés.

10. A muchos no les gusta que les toquen la cara

Aunque puede ser difícil resistirse a la tentación de tocar su cara, debes saber que la mayoría de los perros no disfrutan de este gesto. La cara de un can es una zona muy sensible que contiene áreas como los ojos, el hocico y la nariz, y esto puede hacer que se sienta amenazado si alguien lo toca allí, especialmente si esa persona es un extraño.

Es importante respetar los límites de tu perro y acariciarlo donde le gusta. Nunca debes tocar a un can extraño en la cabeza, ya que esto puede ser percibido como un gesto amenazante. En cambio, puedes acariciarlo en los hombros, el pecho, el cuello y debajo de la barbilla, que son lugares donde los perros suelen disfrutar ser tocados.

Los perros se convierten en uno de los miembros más fieles de la familia, y es por eso por lo que vale la pena estar informados sobre lo que les gusta o no. Incluso es importante saber cómo auxiliarlos, por ejemplo, si alguna vez se ahogan, o cómo presentarles a un nuevo integrante del hogar.

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