16 Casos en que la lógica infantil resultó ser difícil de entender incluso para los psicólogos graduados

Historias
hace 3 años

Las pruebas de los psicólogos desconciertan incluso a los adultos. Nos sentimos como Alicia, de Lewis Carroll, a la cual el Sombrerero le preguntó en qué se parecían un cuervo y un escritorio. Pero los niños no se dejan amedrentar y son capaces de dejar perplejo a cualquiera con su propia lógica. Y aunque sus dibujos muestren detalles anatómicos espeluznantes, eso no significa que estén deprimidos. Simplemente, estos niños actúan de una manera que está fuera de lo común y terminan por confundir a los licenciados.

Genial.guru no pretende en absoluto entender la compleja y respetada profesión de psicólogo. Sin embargo, no podemos dejar pasar las situaciones divertidas. En el bono leerás una historia sobre una prueba psicológica cuya respuesta correcta, según nosotros, solo la puede dar un niño con una mente increíblemente creativa.

  • Antes de entrar a la primaria, me dieron un dibujo de un barco para que lo copiara. Estaba tan desgastado que en algunas partes se había borrado. Me dijeron que tenía que volver a dibujarlo exactamente igual. Incluso les pregunté: “¿Debe ser exactamente lo mismo?”. Así que lo copié con todas las líneas borradas, porque era muy detallista. Me dijeron que mi línea era inestable y pálida. Fue una pena. © lutaosk / Pikabu

  • En los años 90 conseguí entrar a la única guardería para niños con problemas de salud. Contaba con buenos médicos y profesores que trabajaban con nosotros. Y un día el psicólogo llamó a mi madre. Todos los niños dibujaron pájaros de colores vivos y yo dibujé un cuervo gótico negro y me sentí muy orgulloso de él. Pero en la guardería decidieron que esto era una señal de que tenía algunos problemas y miedos. En respuesta, mi madre suspiró: “Le comencé a hablar sobre los grabados demasiado pronto”. Simplemente mi mamá es una pintora-restauradora y daba clases en la academia de artes. © Oído por ahí / Vk

  • En el jardín de niños, el psicólogo les pidió a los alumnos que colocaran las tarjetas de colores en orden descendente desde “me gusta el color” hasta “no me gusta”. Mi hijo malinterpretó la indicación y las puso en el orden contrario. Al final resultó que el negro y el marrón le gustaban, y que el rojo, el azul y otros no. Me di cuenta inmediatamente de que había entendido mal la pregunta. ¡Pero tendrías que haber visto la cara del psicólogo! © GenBardak / Pikabu

  • Una vez una psicóloga escolar llamó a mi mamá. Frente a ella colocó varias tarjetas con imágenes de una papa, una zanahoria y una remolacha, y le preguntó: “¿Cómo las llamaría?”. Mamá le dijo que eran verduras, a lo que la psicóloga le respondió: “Correcto, pero su hija piensa que es una sopa”. © Oído por ahí / Vk

  • En la primaria, durante las clases de psicología, examinaban las reacciones de los niños ante los acontecimientos inesperados. Invitaban a uno por uno a entrar al aula y entonces el psicólogo de repente “asustaba” ligeramente al niño. Estaba sentada pensando en la pregunta, cuando de repente la psicóloga se inclinó y gritó: “¡Bu!”. Bueno... La asusté aún más por gritarle con todas mis fuerzas al siguiente segundo. © Oído por ahí / Vk

  • Seis meses después de que mi hijo terminó el primer grado de la primaria, una psicóloga vino a ver a los niños y les anunció solemnemente que les haría un examen psicológico. Los niños recibieron hojas de formato A4, les permitió usar pinturas, marcadores y lápices y les pidió que dibujaran cómo se veían en la escuela. Los niños mostraron su plena imaginación: las niñas se presentaban como princesas con vestidos de baile cerca del pizarrón con un manual en las manos, los niños dibujaron a la gente cerca del edificio “escuela” y todo tipo de aviones y helicópteros a su alrededor. Pero mi hijo es un niño especial.
    ¿Sabes lo que ha dibujado? En una hoja de papel blanco, dibujó con lápiz 5 rectángulos en 3 filas. El pequeño círculo de la esquina está indicado como “Dispensador de agua”. Un rectángulo más grande tiene una flecha y las iniciales de la maestra de la clase. Sobre el segundo rectángulo de la tercera fila, se puede ver una palabra de dos letras: “Yo”. Más bien fue “¡Yo!”. Él simplemente dibujó un mapa. Y en ese mapa, cualquiera lo podrá encontrar, porque incluso el más tonto entenderá cuál es el segundo rectángulo de la tercera fila. Y por si eres muy estúpido, entonces él escribió: “¡Yo!”. © missisissi / Pikabu

  • En el jardín de niños, me preguntaron si sabía de algo que picara. Les respondí: “Cuchillo, tenedor, aguja”. Pero no era la respuesta correcta, no nombré chile, ni salsa, ni nada. © duremaniusis / Pikabu

  • Un día me llamó el psicólogo del jardín. A los niños les habían dado como tarea dibujar un paisaje invernal. Mi hija dibujó una casa, un muñeco de nieve y flores que crecían por todas partes entre el montón de nieve y los pinos. La psicóloga recomendó que me dedicara urgentemente al desarrollo general de mi hija, y en particular a repetir las estaciones del año. Sabía muy bien que mi hija adoraba las flores, pero aun así, le hablé sonriendo sobre el dibujo en casa. Mi hija me dijo con confianza que las flores eran la belleza y la celebración, que ella sabía perfectamente que las flores no crecían en invierno. Al final de la conversación, concluyó que el dibujo no era una foto. © Nadezhda / AdMe.ru
  • Llegó el momento de entrar a la primaria. Antes de ir a la escuela, tuve una cita con una psicóloga que me hizo todo tipo de preguntas complicadas. Mi mamá recordó una prueba en la cual tenía que dividir cuatro cosas por grupos: un pájaro, un avión, un autobús y un trolebús. Una persona normal habría puesto todo lo que volaba en un grupo, y todo lo que iba por la tierra en otro. Eso fue lo que dijo la psicóloga. Mi imaginación infantil decidió crear tres grupos. El primer grupo incluía un avión y un autobús, el segundo: un pájaro y el tercero: un trolebús. A su pregunta de por qué lo había hecho así y no de otra manera, le respondí que el autobús y el avión funcionan a través del combustible, el trolebús a través de la electricidad, y que el pájaro tenía sangre. Según mi mamá, la psicóloga quedó asombrada por esa lógica. Pero tenía razón. © AngelAlpha / Pikabu
  • En la primaria nos dieron la tarea de hacer un dibujo de nuestra escuela. Lo hice. Más tarde, el psicólogo llamó a mi mamá para hablar de por qué el niño veía el mundo tan sombrío. Y solo por haber dibujado el cielo de alrededor de la escuela de azul oscuro. ¿Y con qué color tenía que pintarlo, si me habían dado solo un kit de 5 marcadores: azul, rojo, amarillo, verde y negro? © Oído por ahí / Vk

  • Realicé una serie de pruebas antes de entrar a una escuela de élite. Entre ellas estaba la siguiente. Mostraron la imagen de una niña y un niño con caballetes que estaban cerca de un elefante y lo dibujaban. El niño estaba frente a la cara del elefante, la chica estaba de lado. Por consiguiente, en la segunda imagen había dos retratos de elefante: de perfil y de frente. La pregunta del psicólogo fue: “¿Qué dibujo hizo la niña y cuál el niño?”. De pronto respondí que el retrato de rostro completo había sido dibujado por una niña. Y a su pregunta perpleja “¿Por qué?”, le respondí que era más bonito. La lógica de las mujeres es invencible. A pesar de esta prueba, me aceptaron. © FarnKatz / Pikabu

  • Tenía que unir el sol y la lámpara de mesa por el rasgo de su iluminación. Pero dije que no tenían nada en común. La lámpara tenía un cable, pero su enchufe no estaba conectado. La psicóloga se puso a pensar mucho y mis padres ingenieros se sintieron orgullosos. © qwertzasdfg / Pikabu

  • Tenía un examen médico programado en el primer grado de la secundaria. Fui a la consulta con la psicóloga, respondí a diferentes preguntas, y ella me preguntó: “¿Quién tiene las mejores manos?”. Yo, después de pensar unos segundos, le respondí: “Los profesionales experimentados. Además, el rey Midas de la mitología griega, que convirtía todo en oro solo con tocarlo”. La psicóloga me miró con ojos asombrados y después mis compañeros me contaron que la respuesta correcta era: “Mamá”. © Oído por ahí / Vk
  • Vine a recoger a mi hijo al jardín de niños, me encontré con la psicóloga del personal y me contó con aire de tragedia que mi hijo solo había dibujado con el color negro. “¡Qué raro!”, le dije. “¿Qué estaban dibujando?”. ¡Ajedrez! ¡Estaban dibujando el ajedrez! © YanaRuh / Pikabu
  • Mi tarea fue dibujar a una persona. Dado que había hecho todas las tareas anteriores rápidamente, tenía un montón de tiempo libre, así que decidí esforzarme al máximo. Mi madre es doctora, y he estudiado detalladamente el mapa anatómico. Todo se representa allí de manera muy brillante y colorida y, por consiguiente, es hermoso. Así que dibujé óvalos y gotas que decían: “Estos son los pulmones, este es el hígado, este es el estómago”. Fui aceptada en esta escuela con mucha dificultad. Y solo porque hice las demás tareas mejor que la mayoría de los niños. © vitarinka / Pikabu

Bono: ¿Y tú podrías responder al instante?

¿Y tú qué experiencia has tenido con el psicólogo infantil? ¿Tienes algunas historias que siempre les cuentas a tus amigos?

Comentarios

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Muy bueno el niño que respondió a lo de hasta cuánto sabía contar

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