10 Principios de los ambientalistas que resultaron ser nada más que ficción

Animales
hace 5 años

A veces queremos hacer algo bueno pero conseguimos el efecto contrario: tratamos de cuidar la naturaleza todos los días, pero a veces, por ignorancia, solo empeoramos la situación. Cuando compramos verdurasfrutas a un productor local y elegimos un árbol de Navidad artificial, estamos seguros de que nos comportamos de la manera más ecológica posible. Pero, de hecho, detrás de muchos de estos esfuerzos se encuentra un daño irreparable al mundo exterior.

Genial.guru ha recopilado algunos de los estereotipos más comunes que demuestran que no deberíamos poner en práctica todas las intenciones sinceras de ayudar a la naturaleza.

1. Alimentar a los patos con pan

Muchas personas alimentan a los patos en los estanques de los parques con pan. La imagen de las madres con sus hijos alimentando a los patos se ve linda, pero ¿cómo afecta a las aves?

  • Incluso una cantidad pequeña de pan causa enfermedades del estómago, hinchazón de los intestinos e incluso bloqueo intestinal que puede provocar la muerte de las aves.
  • Cualquier producto afecta la dieta habitual de las aves, lo que conduce a enfermedades, incluido el crecimiento inadecuado del plumaje. El ave puede perder su capacidad de volar.
  • Un pato muy alimentado, cuyo estómago es engañado por manjares “vacíos”, no buscará alimentos naturales que necesita, lo que agravará la situación.
  • Teniendo esta alimentación, los patos salvajes pierden sus instintos, dejan de buscar la comida y pueden negarse a migrar a países cálidos en otoño, ya que en el entorno natural la reducción de la cantidad de alimentos los hace volar al sur.

Si aún quieres alimentar a un pato, puedes ofrecerle cereales germinados (avena, trigo, cebada), una mezcla de cereales con verduras crudas y hervidas (remolacha, zanahorias) cortadas en trocitos pequeños o alimento para aves comprado en una tienda de mascotas.

Sin embargo, lo mejor es simplemente observar las aves. Después de todo, el exceso de los alimentos útiles para las aves conduce a la contaminación del agua, al crecimiento de las algas y, como resultado, a una degradación del ecosistema del estanque.

2. Alimentar a las palomas

Las palomas son habitantes nativos de las ciudades cuyos estómagos no son tan sensibles como los de las aves migratorias. Las migas de pan no les hacen ningún daño, sin embargo causa el problema opuesto: la reproducción descontrolada. Después de todo, las palomas no tienen enemigos naturales en el entorno urbano, y tienen suficiente comida.

La consecuencia de este sesgo ecológico son las epidemias infecciosas que son inevitables con grandes concentraciones de aves. Desafortunadamente, algunas de las enfermedades, como la ornitosis, se transmiten fácilmente a los humanos.

3. Instalación incorrecta de pajareras

Es una idea tentadora: ofrecer una acogedora casa a pajaritos indefensos. Sin embargo, muy a menudo la gente, colocando las pajareras, ayuda a los pájaros, pero daña a los árboles: muchas personas lo hacen de la manera más sencilla y clavan la pajarera al tronco, sin pensar en el hecho de que es una lesión grave para la planta.

Las pajareras solo se pueden colgar o atar a los árboles, ¡pero ciertamente no se pueden clavar! Por cierto, si decides instalar una, oriéntala correctamente hacia los puntos cardinales: la entrada debe estar orientada hacia el este o sureste. Además, asegúrate de que haya tan pocas ramas como sea posible ya que pueden servir a los gatos para cazar las aves.

4. Alimentar a los perros callejeros

Los perros callejeros son un tema bastante difícil y doloroso para todo el mundo: para los amantes de los animales, para los ciudadanos y para las autoridades municipales. Pero lo que está claro es que un perro callejero no tiene nada que ver con un perro perdido. Habitualmente es la variedad natural de un perro salvaje que nunca tuvo un dueño. Como el perro salvaje dingo.

Lo mejor que puedes hacer por estos animales es informar a los servicios especiales para que tomen medidas para vacunar y esterilizar a los “vecinos” de cuatro patas. Por desgracia, alimentarlos es una decisión bastante ambigua. Probablemente ayudarás a un perro desafortunado en particular, pero no cambiarás para mejor la situación a nivel mundial.

Mientras tanto, la presencia de perros callejeros en el entorno urbano plantea una serie de problemas. Sufren diversas enfermedades (en parte por la causa de comer carroña) y muchos de ellos son tan agresivos que pueden atacar a una persona.

En condiciones favorables, los perros callejeros se multiplican y eliminan rápidamente todos los animales pequeños en su entorno para alimentarse: gatos, ardillas, aves, etc. Lo más triste es que a menudo los perros abandonados por sus dueños se convierten en las victimas de los perros callejeros ya que no son capaces de sobrevivir en las condiciones brutales de las calles de la ciudad.

Recuerda, ¿con qué frecuencia viste entre los perros callejeros a un caniche o un perro salchicha? La mayoría de los perros callejeros son iguales:

  • son de color gris o rojo;
  • son de tamaño medio
  • tienen el hocico alargado;
  • tienen las orejas semi-erectas.

5. Vegetarianismo “para salvar el planeta”

La decisión de qué comer es la elección personal de cada uno de nosotros. Sin embargo, aquellos que rechazaron la carne por razones ambientales, tienen motivos para reflexionar, ya que en este caso su motivación es extremadamente dudosa.

Desde luego que las plantas en sí mismas no contaminan el aire con gases de efecto invernadero, pero son generados abundantemente por la maquinaria agrícola y los equipos para invernaderos. Además, las verduras y las frutas contienen muchas menos calorías que la carne, y para alimentar a todo el mundo, habría que utilizar áreas enormes, así como talar los bosques y gastar grandes cantidades de agua y electricidad.

Aquellos que buscan beneficiar al planeta a través de la corrección de su dieta no deben pensar en su composición, sino en la cantidad de productos comprados. Hoy en día, un tercio de todos los alimentos producidos se desechan, lo que causa mucho más daño al medio ambiente que un individuo carnívoro.

6. La compra de un auto híbrido

Los autos híbridos usan el gas de manera más eficiente. Sin embargo, su producción requiere tanta energía que, por razones financieras y medioambientales, sería una decisión mucho más racional comprar un auto común.

Los motores diesel modernos son confiables, productivos y económicos, por lo tanto, no importa cuán paradójico pueda sonar, causan menos daño a la naturaleza que los híbridos.

7. Árbol de Navidad artificial en lugar de natural

Una cosa es la elección de árbol de Navidad de plástico por razones prácticas (ausencia de agujas caídas, materiales ininflamables, ahorro). Pero aquellos que eligen un árbol de Navidad artificial solo porque “es ecológico” y “les da pena talar un árbol vivo” deberían pensar en lo siguiente:

  • las plantas que producen árboles de Navidad de plástico consumen grandes cantidades de electricidad y agua;
  • muchas industrias no cumplen con las normas ambientales;
  • cuando se transportan los árboles fabricados a otros países, se emiten muchos gases de efecto invernadero;
  • el plástico del que están hechos los árboles de Navidad artificiales no se descompone.

Obviamente, todo esto tiene un impacto negativo en el medio ambiente. Según algunas estimaciones, para que el impacto ecológico del árbol de Navidad artificial sea igual al impacto ecológico del árbol natural, debe utilizarse durante al menos 10 años.

El estereotipo de que la tala de árboles agota los bosques tampoco es cierto. En la mayoría de los países, los abetos para Navidad se cultivan por las empresas forestales o se cortan durante la construcción de carreteras y líneas eléctricas. Por cierto, los zoológicos y las granjas aceptan los abetos para usarlos como alimento de animales.

8. Consumo de alimentos orgánicos

En la agricultura orgánica, los fertilizantes y pesticidas no se agregan al suelo. Esto es ciertamente útil para una persona, pero afecta negativamente la cosecha. Como resultado, para obtener la cantidad necesaria de productos, los agricultores “orgánicos” se ven obligados utilizar más terreno que los agrónomos “comunes”.

La agricultura orgánica puede y debe ser practicada, pero obviamente no vale la pena esforzarse por alimentar a toda la humanidad con productos orgánicos. Para implementar esta idea, tendremos que aumentar significativamente el área de tierra cultivable a costa de la deforestación, lo que supone un impacto grave en el ecosistema mundial.

9. Preferencia por frutas y verduras locales

Durante la temporada cálida, la preferencia por productos de agricultores locales es totalmente justificada, pero en invierno, los productos importados desde lejos suelen ser la mejor opción en términos de beneficios para la naturaleza.

El hecho es que el cultivo de bayas y verduras de invernadero requiere un consumo significativo de agua y electricidad. El impacto ecológico de los productos de invernadero en este caso no solo puede igualar el impacto de los productos importados, sino incluso superarlo.

10. Actos de caridad a favor de aquellos que en realidad torturan a los animales

Cuando vemos a comerciantes ambulantes que venden animales o mendigos que piden dinero para sus mascotas la mano va involuntariamente a la cartera para aliviar los sufrimientos de los desafortunados.

No vale la pena. No funcionará. Todo esto no es nada más que un negocio cruel, donde la mirada triste y el sufrimiento son una garantía de ganancias, y por lo tanto, todo el dinero recaudado se destinará a cualquier parte, pero no en beneficio de los pobres animales. Al mismo tiempo, cada moneda regalada a esta gente garantizará la rentabilidad del “negocio” y condenará al sufrimiento a nuevas víctimas.

Es mejor informar a las autoridades policiales sobre la actividad no autorizada que has notado y calmarte pensando que eres una persona muy buena que ama la naturaleza y comprende que no todas las acciones que a primera vista parecen buenas resultan realmente beneficiosas.

¿Llevas un estilo de vida verdaderamente ecológico? ¿Qué haces para beneficiar a la naturaleza o al menos para no dañarla?

Imagen de portada Pixabay

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