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10 Secretos que los hoteles no tienen prisa por compartir con sus clientes

Nos encantan los hoteles: son parte de nuestra aventura cuando vamos de viaje. Sin embargo, para asegurarte de que nada arruine tus vacaciones, es bueno y útil conocer varios trucos.

Genial.guru comparte contigo pequeños secretos de hoteles que te pueden ayudar a ahorrar algo de dinero y protegerte de situaciones imprevistas.

Alguien puede conseguir la misma habitación que tú a mitad de precio

Los hoteles siempre están dispuestos a alquilar las últimas habitaciones libres por un precio más económico a que se queden vacías. Sin embargo, ellos no querrán mostrar públicamente esos precios porque siempre existe la posibilidad de que alguien venga a reservar esa habitación al precio oficial en el último momento.

Por lo tanto, las habitaciones se publican en páginas de reservas a ciegas: los precios allí son bajos y el nombre del hotel se muestra sólo tras efectuar el pago. Sólo se ve el número de estrellas, el tipo de habitación y los servicios ofertados. Sólo se puede elegir la zona en la que uno desea hospedarse y la reserva, posteriormente, no puede ser cancelada.

Reserva tu habitación después de las 18:00 horas. Es más barato que por la mañana.

Puedes negociar a la hora de hacer tu reserva

Los hoteles anunciados dan a los sistemas de reservas hasta un 30% en concepto de comisiones, por lo que si tú llamas directamente al hotel, puedes obtener un descuento significativo, especialmente, si no es una cadena importante, sino un pequeño hotel independiente.

Los hoteles tienen servicios gratuitos

Cuando te registras, pregunta acerca de los servicios gratuitos que ofertan para ti. Los hoteles a menudo proveen a sus invitados agua embotellada, una plancha y utensilios para el pelo, así como cargadores de teléfonos y juegos de mesa. También pueden solicitarte un taxi, pedir entradas para un concierto o hacer una reserva en un restaurante. Incluso pueden despertarte a una hora señalada o llamar a un médico. Además pueden llevarte el desayuno caliente directamente a tu habitación.

Te pueden cambiar a otro hotel sin tu consentimiento

Los hoteles, a menudo, juegan con el overbooking: permiten que se reserven más habitaciones de las disponibles, como una garantía de que serán ocupadas todas (si alguien cancela una reserva). Y puede que el que se quede sin esa habitación seas tú. Si te piden cambiar de hotel, tú tienes derecho a exigir una habitación de mayor categoría o con servicios adicionales. Por ejemplo, una excursión gratuita.

La habitación no siempre está perfectamente limpia

Seguramente no eres el primer huésped que se alojó allí, así que tienes que prestar atención a las cosas usadas con anterioridad. Pliega y retira la colcha, frota con una toallita desinfectante el control remoto. Utiliza vasos desechables o ten a la mano una botella de agua en la habitación: la vajilla a menudo es enjuagada simplemente en el fregadero durante las tareas de limpieza.

No todas las habitaciones son iguales

Cuando quieres elegir una habitación, la recepcionista, a menudo, puede responderte con la frase de siempre: "Todas nuestras habitaciones son iguales".

Jacob Tomsky, que trabajó en el negocio hotelero durante muchos años y escribió un libro sobre los secretos de los hoteles, asegura: "Las habitaciones son diferentes: la vista es más bella, el baño es mejor, o la televisión es más grande, y la habitación en la esquina es más espaciosa. No dudes en dar 20 dólares a la recepcionista. Obtendrás un mejor ambiente y un montón de beneficios: salida tardía, películas gratis o minibar incluido".

El recepcionista te aconseja un sitio del que se lleva una comisión

No le pidas al rescepcionista que te recomiende un lugar para desayunar. Probablemente, te recomiende el lugar que paga por tal sugerencia, incluso si es caro y la comida no tiene nada reseñable. Mejor, pregúntale a alguien más o lee las críticas y comentarios en Internet con antelación.

Quejarse te beneficia

Si hay una ocasión, quéjate. Unos vecinos ruidosos o la falta de un servicio puede ser beneficioso para ti. Los hoteles no quieren que baje su puntuación si reciben críticas negativas, por lo que te pueden ofrecer algún servicio o descuento adicional. Habla cortésmente, pregunta quién con exactitud resolverá el problema, y ​​llama al encargado por su nombre.

Las cajas de seguridad no son seguras

Una pequeña caja fuerte en la habitación no está asegurada contra robo. Si llevas contigo cosas especialmente valiosas, pide al recepcionista que las ponga en la caja fuerte del hotel y que te dé un papel con garantía. Esta caja fuerte, por regla general, está asegurada y está al alcance de menos trabajadores que tu habitación.

Imagen de portada pixabay