Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

11 ejemplos de buenos modales en Japón que te volverían loco

--3-
10k

En Japón ser cortés no es una tarea fácil. Puedes pensar que no tiene sentido convertir en una ceremonia cualquier cosa, pero los japoneses creen que de esta forma nadie se sentirá ofendido.

Aquí en Genial.guru te traemos algunas costumbres, directamente desde Japón.

Cómo dirigirse a una persona

No puedes sólo decir el nombre de la persona. Ya habrás escuchado el sufijo “-san“, que se usa para mostrar respeto. Pues para que sepas, es solo uno de muchos:

  • ”-kun“ es un sufijo más cercano, que el neutral “-san”. Se podría traducir como ”amigo“;
  • ”-chan“ es un sufijo cariñoso y no se usa entre hombres;
  • “-sama” muestra el máximo respeto (venerado Señor). Se usa para dirigirse a los dioses o emperadores. En el habla contemporánea a veces se usa con sarcasmo;
  • “-senpai“, cuando un menor se dirige a un mayor, muy común entre los estudiantes;
  • ”-kohai” es el “senpai” al revés;
  • ”-sensei“, para dirigirse a un profesor, médico, científico, político y otras personas respetadas;
  • ”-shi", para un escrito formal.

Tarjetas de presentación

Es toda una ceremonia. Recuerda lo siguiente:

  • es necesario entregar la tarjeta con la cara arriba;
  • la tienes que entregar con las dos manos;
  • si tu título es más bajo que el de tu socio, tu tarjeta tiene que estar más abajo;
  • si alguien te dio su tarjeta de presentación, ponla encima del tarjetero y contémplala unos segundos;
  • no te olvides de inclinarte;
  • ¿no tienes tu tarjetero contigo? Ups, ¡qué problema!

Y ahora, a recordar cómo lo hacemos nosotros: nada más ponemos la nueva tarjeta en el bolsillo y ya.

En un elevador

Resulta que aquí también existen reglas informales, pero bien definidas: si entraste a un elevador vacío, te convertiste en su capitán y debes pararte al lado del panel de control. Tú vas a tener que sostener el botón para que todas las personas puedan entrar. Y así en cada piso. Y sales último, no lo olvides. Debes hacerlo todo muy rápido.

Si eres un turista en Japón, trata de no entrar primero al elevador.

Metro

Todo es muy estricto en el metro: se ve mal cuando hablas tanto cara a cara, como por celular. Por supuesto, lo mismo al mirar a otras personas.

Normalmente no se les da el asiento a los ancianos, incluso si se están cayendo. Para ellos, personas con discapacidad y mujeres embarazadas hay asientos especiales marcados con un pictograma. Y estos asientos nunca se ocupan, salvo que pertenezcas a una de estas categorías.

No me toques

En Japón ni siquiera se miran a los ojos. Ni hablar de tocar a alguien. Es un país que no tiene mucho espacio, por lo cual cada ciudadano respeta el espacio personal de los demás. Así que si decides visitar Japón, no toques a otras personas.

Tampoco andes besándote en la calle. Para que sepas, hasta 1945 podías ir preso por esto.

Bebidas alcohólicas

Toda la jerarquía social se rompe cuando los japoneses beben. ¡Y lo hacen con furia! Aquí, un profesor puede tomar con sus estudiantes y ellos lo cargarán hasta su casa después. Un oficinista ejemplar, el que hace reverencias a su socio de negocios de día, de noche puede emborracharse en un karaoke y vomitar todo el traje. Es normal.

Lo más curioso es que cuando estén sobrios de vuelta, se comportarán como si nada hubiera pasado. En Japón, lo que pasó en una borrachera, allí murió.

Dinero

Hay una relación extraña con el dinero en Japón, la gente se avergüenza en mostrarlo, así que usan mucho los sobrecitos para el efectivo con diseños tradicionales. Si no tienes un sobre contigo, vas a tener que envolver los billetes en un papelito para entregarlos a la otra persona.

Por supuesto que no lo tienes que hacer pagando en un supermercado, pero allá también hay una regla: no le puedes dar el dinero en la mano a la cajera, solo ponerlo en una bandejita. Todos respetando el espacio personal del otro, ¿qué te parece?

El arte de sentarse de forma correcta

Esa misma postura encima de las rodillas se llama "seiza" y los japoneses se sientan en el piso solo de esta forma. Así están muy comodos, como en un sillón. Pero los europeos que no están acostumbrados se quejarían de dolores en la piernas al cabo de un par de minutos.

Si eres un turista o un jubilado, por supuesto nadie dirá nada si estiras las piernas. Pero un japonés no lo haría nunca.

Regalos

La cultura de los regalos es muy fuerte en Japón. Existen dos dias especiales al año cuando todos hacen obsequios a todos: ochugen (en verano) y oseibo (en invierno).

Y recuerda, en Japón, si recibiste un regalo, no lo tienes que abrir de inmediato, ya que lo verían como un indicio de avaricia e impaciencia. Además, a la persona que está regalando le puede dar pena si el regalo es barato o pequeño y notara en tu cara alguna sombra de descontento.

Reverencias

El arte de la reverencia es tan importante en este país, que los niños lo aprenden desde chiquitos. Existen diferentes formas de ellas: reverencias paradas, sentadas, sentadas a lo europeo, femeninas y masculinas. Aquí van algunas de ellas.

  • Saludo (“eshaku“), a 15°. Para las personas del mismo título.
  • Respeto (”keirei“), a 30°. Para un profesor, un superior dentro de la empresa.
  • Máximo respeto (“saikeirei”), a 45°. Así se inclina quien pide perdón o viste al emperador.
  • Admiración, la cabeza toca el piso. Hoy en día se usa solo en casos muy extremos, quien haya hecho algo terriblemente asqueroso.

Lógicamente, los japoneses no esperan reverencias de un extranjero, pero les encantará si te inclinas de vuelta.

Adiós

Un cliente o un socio es casi un dios en Japón, lo veneran muchísimo. Cuando un cliente se va, toda la empresa lo puede acompañar hasta la puerta o elevador, haciendo reverencias, hasta que la puerta se cierre.

Esto incomoda bastante si pasa en un edificio de muchas oficinas y al mismo tiempo se cruzan varias delegaciones de este tipo en elevadores. Bueno, los clientes extranjeros tampoco se sienten muy cómodos. Los nuevos japoneses piensan que esto ya es demasiado y muchas veces desisten de este ritual.

Resulta interesante pensar cómo cambiarán los buenos modales tradicionales de Japón en los próximos años.

--3-
10k