Las plantas sí poseen sentidos perceptivos y pueden ser más sensibles de lo que creemos

Alguna vez, al arrancar una flor en tu niñez, ¿te preguntaste si las plantas podían sentir o percibir algo? Es decir, siempre están quietas y no se inmutan; sin embargo, aunque no tengan ojos, nariz ni oídos, las plantas son capaces de detectar y reaccionar ante muchos de los estímulos sensoriales a su alrededor.

Genial.guru encontró en diversos estudios que las plantas cuentan con cuatro de los cinco sentidos humanos, aunque reaccionen de forma muy diferente.

1. Escuchan

Existe el rumor de que, para que una planta crezca bonita y fuerte, quien la cuida tiene que hablarle e incluso cantarle. Pues bien, aún no se ha podido comprobar dicha hipótesis; pero lo cierto es que las plantas, en menor grado, pueden escuchar y reaccionar ante ciertos ruidos.

Un estudio realizado por científicos de la División de Ciencias de las Plantas de la Universidad de Misuri en Columbia, Estados Unidos, demostró que las plantas reciben información a través de los ruidos que los insectos hacen. Los investigadores se basaron en las respuestas de la Arabidopsis thaliana, una planta que produce aceites de mostaza ante las vibraciones que se generan del sonido de las orugas al masticar. Esto comprobó que la planta activa un mecanismo de defensa que la hace fabricar aún más aceites, que funcionan como un repelente contra el insecto, cuando percibe dicho ruido.

Por su parte, otro estudio más reciente de la Universidad de Tel Aviv, en Israel, demostró el efecto contrario. Es decir, las plantas no solo repelen a sus depredadores, sino que, además, atraen a los polinizadores. Este estudio se basó en las reacciones de la primula (Oenothera drummondii) expuesta a los zumbidos de las abejas. La flor fue capaz de generar más sustancias dulces ante el estímulo del zumbido de este insecto polinizador, aumentando la concentración de azúcar en el néctar de la planta en un promedio del 20 %.

Las observaciones no se quedaron ahí, también se probó con otras 650 flores de onagra. A algunas incluso se les arrancó pétalos y se les expuso a grabaciones de zumbidos de abejas, pero la respuesta seguía siendo la misma, las grabaciones fueron suficientes para cambiar la mezcla del néctar en solo tres minutos.

2. Huelen

Aunque no cuentan con un sistema olfativo como el de los humanos o los animales, las plantas también son capaces de oler a través de su propio mecanismo. Este puede captar la información que proviene de los olores y reaccionar ante él según lo demostrado en un estudio desarrollado a lo largo de 18 años por un grupo de científicos e investigadores de la Universidad de Tokio.

En la investigación, se usaron plantas de tabaco que fueron expuestas a Compuestos Orgánicos Volátiles (COV), unas moléculas encargadas de los olores que pueden ser detectables o no, pero que transportan información muy útil. Los resultados demostraron que estas moléculas de olor o COV son capaces de cambiar la expresión génica en las plantas, la cual transforman siempre que necesitan adaptar su metabolismo al ambiente. Sin embargo, nunca se había demostrado que esta transformación fuera estimulada por los olores.

A diferencia de los animales, las plantas requieren de la acumulación de varios COV para conseguir esta reacción, por lo que su mecanismo para detectar olores es más lento, incluso llegando a tardar todo el día. Pero una de sus ventajas es que su gama de olores es más amplia que la nuestra: “Los humanos tienen aproximadamente 400 receptores de olor. Los elefantes tienen aproximadamente 2 000, el mayor número en animales. Pero, según la cantidad de genes de transcripción en las plantas, estas pueden detectar muchos más olores que los animales”, afirma Kazushige Touhara, profesor de la Universidad de Tokio y uno de los autores del estudio.

3. Ven

Mucho se ha dicho por años sobre si las plantas poseían “ojos” o algún órgano parecido que les permitiera captar las ondas de luz debido a la fotosíntesis. El hijo del gran teórico de la evolución Charles Darwin, Francis Darwin, planteó la hipótesis de la existencia de un órgano que se estructuraba de una combinación de células lenticulares y fotosensibles. Esta teoría consideraba la existencia de un ojo parecido en los insectos, al cual se le llamó ocelo.

Actualmente, existe un estudio en el que se han basado múltiples investigadores para sostener que las plantas podrían poseer una especie de vista, aunque sencilla. El estudio descubrió que las cianobacterias (Synechocystis), microorganismos unicelulares que realizan la fotosíntesis, actúan de manera muy similar a los ocelos, parecido a una cámara fotográfica. “Estas cianobacterias se sirven de la célula entera como lente para enfocar una imagen de la fuente luminosa en la membrana celular, como si se tratara de la retina del ojo animal”, explica Conrad Mullineaux, microbiólogo de la Universidad de Londres y autor de tal descubrimiento.

De ahí surge la posibilidad de que, si las plantas más básicas en la escala evolutiva tienen esta capacidad de “ver”, también puedan conservarla otro tipo de plantas.

4. Sienten

Muchos nos hemos preguntado si las plantas pueden sentir o no dolor, sin realmente obtener una respuesta veraz. Lo cierto es que sí, las plantas también responden al tacto; así lo descubrió un estudio realizado por científicos de la Universidad de Australia Occidental, en el que las plantas generaban una respuesta interna e imperceptible tan solo al contacto con gotas de agua.

La investigación sugiere, por tanto, que la respuesta táctil de las plantas podría preparar a una planta para defenderse del peligro o aprovechar los cambios climáticos. “Parece que las plantas han desarrollado intrincados sistemas de defensa contra el estrés para detectar su entorno y ayudarles a detectar el peligro y responder adecuadamente”, sugiere el Dr. Van Aken, autor principal e investigador del Centro ARC de excelencia en biología energética de plantas de la Universidad de Australia Occidental.

Los investigadores observaron inicialmente un cambio en la expresión de miles de genes de plantas cuando estas fueron rociadas con agua. La respuesta se produjo a los pocos minutos de la pulverización y se detuvo en media hora. Después, examinaron otras posibilidades que pudieran provocar tal respuesta en las plantas y descubrieron que los resultados también se podían producir dando palmadas suaves a las plantas o tocándolas con pinzas.

Una respuesta similar también fue provocada por una sombra repentina que cayó sobre la planta, limitando su suministro de luz. “Aunque la gente generalmente asume que las plantas no sienten cuando las tocan, esto demuestra que, en realidad, son muy sensibles a ella y pueden redirigir la expresión de genes, la defensa y potencialmente su metabolismo debido a eso”.

Con tales descubrimientos, podríamos comenzar a cambiar nuestra mentalidad y la forma en que interactuamos con estos seres vivos. Cuando pisamos una flor o la arrancamos, aunque no podamos verlo, ellas están respondiendo. ¿Crees que también sean capaces de detectar sabores?

Ilustradora Ekaterina Gapanovich para Genial.guru
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