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Un reportaje fotográfico que muestra cómo y dónde se fabrican las pieles para las marcas famosas

Hazaribagh, antiguo distrito en Daca, Bangladés, es conocido mundialmente como uno de los centros de fabricación de cuero más grandes del planeta. Reporteros de Human Rights Watch, una organización no gubernamental para la protección de los derechos humanos en todo el mundo, elaboraron un reportaje a fondo contando el proceso.

Genial.guru te cuenta hoy cómo se fabrican los productos de cuero de la mayoría de las marcas de moda más reconocidas, que llevan los famosos y que compramos muchos de nosotros.

La piel de Hazaribagh está presente en los artículos de las mejores marcas de lujo en 70 países del mundo

Cada año, 16,5 millones de pieles de animales se transforman en cuero. Los artículos de cuero de lujo suponen más de 1,5 mil millones USD al año. En Hazaribagh, se concentra el 90 por cierto, más de 200 fábricas de cuero de Bangladés, cuya producción emplea directa e indirectamente hasta 45 mil personas.

Esta es la principal fuente de empleo del país. La gran demanda en Occidente de artículos de cuero provocó que un gran número de tenerías se concentrasen en un territorio tan pequeño. Y esta zona de producción continúa atrayendo a más y más migrantes del mundo rural que viven en los barrios marginales de la ciudad, que ya está superpoblada de por sí.

Durante 10 años, desde 2002 hasta 2012, la exportación anual de artículos con cuero aumentó en 41 millones USD por año y sigue creciendo. Este cuero se exporta a un total de 70 países como China, Corea del Sur, Japón, Italia, Alemania, España y Estados Unidos, entre otros.

Italia es el mayor importador: compra cuero por un montante aproximado anual de 85 millones USD al año.

En su fabricación trabajan niños

Reporteros de la organización no gubernamental Human Rights Watch entrevistaron a niños, el más joven de los cuales tenía 11 años. Los niños trabajan en lugares peligrosos: ponen las pieles en remojo con sustancias químicas, cortan pieles curtidas con cuchillas y manejan máquinaria peligrosa, por ejemplo, objetos calientes para prensar la piel.

En la imagen, uno de los jóvenes trabajadores.

El volumen de producción continúa creciendo, pero el método de tratamiento de la piel pernicioso no se ha modificado en los últimos 100 años

Mientras que la producción de pieles se ha incrementado de forma significativa, los métodos de fabricación del cuero durante 100 años no han cambiado un ápice: las fábricas emplean una combinación de 40 tipos diferentes de metales y ácidos para tratar pieles en crudo. Para curtirlas, sigue utilizándose una solución de cromo hexavalente que provoca cáncer. Este proceso permite que la piel se convierta en un material duradero, difícilmente degradable y resistente a la humedad y luz solar.

El cromo reacciona con el colágeno y adquiere un color azul.

Muchas curtidurías no proporcionan a sus empleados ni delantales, ni guantes, ni equipos de protección. Tampoco hay modos de purificación previstos, no se forma a los trabajadores para que aprendan correctamente a manipular esas sustancias químicas peligrosas y no renuevan sus obsoletos equipos.

Los empleados ponen en remojo la piel para que se ablande, de cara a su procesado posterior, que incluye teñirla y fabricar productos como zapatos, bolsos, cinturones y prendas de vestir.

La piel remojada y tratada con sustancias químicas se alisa y se seca al sol durante varios días.

Después se clasifica, recorta, se alisa y dobla.

El material pasa posteriormente por un proceso de "duplicación", para lo que utilizan máquinas especiales. La piel, boca arriba, y la parte inferior se cortan para igualar el grosor del material a lo largo de toda su extensión. Los restos se utilizarán después en otro proceso para convertirlos en gamuza.

En la imagen, un hombre está cociendo los desechos de la fabricación, que servirán para alimentar a los animales. Debemos suponer que la carne de estos animales, más adelante, también se convertirá en comida.

Los empleados trabajan los 7 días a la semana por tan solo 37 USD al mes

Jahaj tiene 17 años, trabaja en una tenería desde que cumplió 12. Trabaja 10 horas al día, 7 días a la semana, por lo que cobra de remuneración 37 USD al mes.

Lo que menos le gusta es trabajar en las zonas donde se ponen en remojo las materias primas, en una especie de hoyos cuadrados de unos 4 metros. "El agua en esta zona contiene ácidos que queman si tocan mi piel. Pero cuando tengo hambre, el ácido no importa; necesito comer", cuenta.

Picor, descamación, quemaduras de ácido, sarpullidos, piel decolorada y envejecida prematuramente, son algunos de los efectos más comunes propiciados por las consecuencias tóxicas que genera trabajar con este tipo de materia prima.

Jahaj sufrió varios accidentes: una vez pisó uno de los clavos con los que se sujetan las pieles para su secado en los andamios, otra se desgarró la espalda mientras llevaba pesadas pieles.

Hasta se quedó atrapado dentro de un gran tambor giratorio, utilizado para guardar las pieles. Estos tambores poseen una especie de púas en su interior al objeto de impedir que se tuerzan las pieles. Al pasar dos minutos, el tambor se apagó, pero su cuerpo, así como su cabeza y espalda, quedó repleto de hematomas.

Debido a métodos obsoletos de producción y eliminación inadecuada, sufre tanto el medio ambiente como las personas

Debido a los métodos inadecuados para eliminar los desechos de la curtiembre, que simplemente acaban quemándose, las personas respiran ese humo y el aire de la ciudad queda claramente contaminado. Además, desprende un horrible olor a podredumbre por todas partes. Es curioso que la palabra "Hazaribagh" se traduzca como "la ciudad de los mil jardines", bien parece una farsa.

En la imagen, un trabajador porta una canasta con residuos de curtiduría para su quema.

Los empleados y sus familias viven en pequeñas habitaciones ubicadas allí mismo, en la zona donde se instalan las curtidurías, muy cerca del flujo de aguas residuales que procede de los desagües de estas compañías. Las aguas contaminadas simplemente fluyen por las calles, los canales de la ciudad, fundiéndose con el río Buriganga.

El río Buriganga alberga restos de carne podrida de animales, ácido sulfúrico, ácido fórmico, cromo, plomo, amoníaco, y esto es solo lo que sueltan las tenerías, sin contar los residuos de fábricas, las aguas residuales, los desechos domésticos y el petróleo. Así, recibe 4.500 toneladas de residuos sólidos diarios, de los cuales, 21.600 litros son tóxicos.

El río es una espesa masa pegajosa y negra. Biológicamente, fue reconocido como muerto desde hace mucho tiempo. Casi 4 millones de personas están expuestas al impacto de esta agua contaminada a diario.

Uno de los habitantes de la ciudad, Ashor, confesó: "Me da miedo beber agua del grifo: corroe el estaño corrugado en solo 6 meses".

Sus habitantes son demasiado pobres, no pueden recibir atención médica de calidad y los propietarios de las tenerías se desentienden a la hora de pagar las bajas por enfermedad o las compensaciones por las lesiones provocadas en el desempeño de su trabajo, mostrando un total desprecio por el bienestar de sus ciudadanos, siempre y cuando el negocio obtenga beneficios.

En la imagen, una habitación donde vive una familia de trabajadores. Sorprendentemente, pese a estas circunstancias, algunas personas son capaces de sonreír.

¿Qué habrá en el futuro?

El gobierno propuso a 155 tenerías de Hazaribagh ayudar a pagar los costos de traslado de la producción a las afueras de Daca, según una resolución tomada por la Corte Suprema en 2009. Pero hasta ahora solo 43 de ellas cumplieron con el requisito. Las empresas son multadas con 10 mil takas bangladesíes al día (alrededor de 120 dólares estadounidenses) por daños ocasionados al medio ambiente hasta que trasladen su fabricación a Savar cumpliendo con la nueva normativa para la fabricación del cuero.

¿Pero quién pagará estas multas? A pesar de todas las medidas, la producción solo aumenta y los que siguen sufriéndolo son las personas sencillas.

Para comparar: así se fabrica el cuero de modo natural en Marrakech

En el otro punto del mundo, en Marrakech, encontramos la producción tradicional de cuero de los bereberes, la población indígena del norte de África. Aquí, la gente trabaja duro y bajo un ardiente sol, al igual que en Bangladés. Sin embargo, la manera en la que se fabrica la piel es completamente natural, en contraposición con la producción peligrosa bajo el uso de sustancias químicas descrita anteriormente. Esto lo conocimos gracias al empresario y blogger Alexei Zabolotny.

Las pieles se ponen en remojo durante 3 a 6 días, primero en una solución de excrementos de aves o perros mezcladas con agua para ablandar el material. Posteriormente, durante 20 a 30 días, en una solución de cal con agua para eliminar los restos de la carne y facilitar la eliminación de pelos y otros. Claro está, el hedor es horrible.

Después de este proceso, los aprendices retiran a mano los restos de pelo animal que queden en la piel.

El curtido se produce con sustancias vegetales: extractos de distintos tipos de árboles. Para una impregnación uniforme, la concentración del extracto se aumenta gradualmente. Posteriormente, arranca el proceso de desincrustación: la piel se pone en remojo con agua limpia, a veces, con la adición de lima. Luego, se seca, se alisa y se prensa.

Para teñirlas, también se utilizan tintes naturales como carmín, cúrcuma, azafrán o pimentón. Finalmente, la piel adquiere el brillo tras sumergirse en una solución de agua, clara de huevo y aceite de semillas de lino.

El cuero resultante es comprado y utilizado en su fabricación por la mayor parte de las marcas famosas de prendas y calzado de todo el mundo

En la imagen, los maestros italianos de la fábrica de cuero Pierotucci, de Florencia, fabrican bolsos de diseño de piel.

"Si todos los artículos de cuero que se fabrican en Italia fueran realmente hechos allí, las calles estarían llenas de vacas que beberían agua de la Fontana di Trevi", bromea Lucy Siegle, una luchadora por una vida sin productos de cuero.

Algunas de las marcas de ropa más populares del mundo, como Forever 21 y Michael Kors, se vieron obligadas a ocultar sus cuentas debido a la información sobre sus cadenas de suministro.

Según un informe que profundiza en la transparencia de las marcas de ropa, las compañías líderes del mundo en prendas de alta gama, como Prada, Fendi, Hermes y Chanel, compran materiales fabricados en base a la violación de los estándares ecológicos de producción y de las normas sociales.

¿Seríamos capaces de rechazar los artículos de cuero de este tipo para detener la explotación industrial de la naturaleza y de los seres humanos? El autor de este artículo suele comprar calzado de cuero debido a su durabilidad y todavía no observa perspectivas de encontrar un sustituto digno. ¿Y qué piensas tú? Expónlo abiertamente en los comentarios.

Imagen de portada Andrew Biraj/reuters
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