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6 Combinaciones peligrosas de medicinas y alcohol

Somos personas adultas, por lo tanto no vamos a negar que a veces tomamos un par de copas. El consumo moderado no afecta la salud, siempre y cuando tengas en cuenta un detalle: algunos medicamentos, al entrar en reacción con el alcohol, pueden darte sorpresas desagradables.

Genial.guru hizo una lista de medicamentos que hacen más daño que bien si los tomas con bebidas alcohólicas.

La enzima alcohol deshidrogenasa descompone el alcohol. Algunos antibióticos bloquean la producción de esta enzima, por lo cual el organismo simplemente no puede hacer otra cosa que acumular un producto de oxidación intermedio: el acetaldehído, el cual es mucho más tóxico que el alcohol en sí. Como resultado, la persona tiene que lidiar con algo tan desagradable como la reacción de disulfiram-etanol, que provoca una resaca muy dura.

La próxima vez que vayas acomprar algún antigripal, presta atención a sus componentes. Si tiene paracetamol, tienes que ser consciente de que debes abstenerte del consumo del alcohol durante este tiempo. La mezcla de paracetamol y alcohol afecta al hígado.

Justo después de tomar un poco de alcohol, aumenta el efecto de los medicamentos que reducen la presión arterial debido a la propiedad del etanol de dilatar los vasos sanguíneos. Dentro de unas horas el mismo etanol empezará a estimular el sistema nervioso y a subir la presión aún más.

Todos estos medicamentos tienen una cosa en común: intensifican el efecto embriagante del alcohol. Es decir, si en un día normal después de tomarte una copa de vino no te mareas ni un poco, será difícil predecir el nivel de embriaguez si tomas una pastilla para dormir, una anticonceptiva o un antidepresivo.

Ya que en la mayoría de los casos este tipo de medicamentos se receta durante toda la vida, los pacientes no creen que sea necesario cambiar algo más. Por ejemplo, pocos pueden abstenerse de la dosis de alcohol acostumbrada. Pero el consumo simultáneo de estatinas y alcohol aumenta el riesgo de desarrollo de rabdomiliosis e inflamación de los músculos esqueléticos.

Después de 4 o 5 horas de tomar alcohol, el nivel de glucosa en la sangre cae drásticamente. Si tienes diabetes, lógicamente estás tomando insulina o medicamentos que reducen el nivel de azúcar en la sangre. El alcohol intensifica el efecto de estas medicinas y aumenta el riesgo de un ataque hipoglucémico.

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