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10 Maneras de identificar a un médico al que es mejor no confiarle tu salud

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¿Te has fijado en lo sencillo que es identificar a un mal médico en una película? A ellos siempre los delata algo, ya sea su aspecto, sus modales o su profesionalidad. Sin embargo, es mucho más importante ser capaz de identificar a uno no tan profesional en la vida real. Y cuanto antes, mejor.

Genial.guru recopiló 10 señales que pueden indicar la incompetencia del médico.

10. No valora tu tiempo

Un buen profesional debe ser una persona segura de sí misma, atenta, optimista, amable, educada y puntual. Si no te puede atender a la hora programada y esto se repite en más de una ocasión (sin razones aparentes, ni explicaciones, ni avisos con antelación), lo más probable, es que te hayas equivocado de médico.

9. Tiene reseñas negativas

La reputación juega un papel importante para un especialista. Si es realmente bueno en su oficio, las personas, en la mayoría de los casos, realizarán reseñas positivas sobre su trabajo. Así las cosas, por muy obvia que te parezca esta cuestión, nunca te olvides de ella cuando decides acudir a un nuevo médico.

8. Pasa por alto la ética

Si durante la cita, el médico muestra una falta de atención o respeto hacia ti, se olvida rápidamente de las peculiaridades de tu problema o a menudo te confunde con otros pacientes, esto, al menos indirectamente, es una señal de su incompetencia.

7. No sabe escuchar y no responde a tus preguntas

Un buen doctor quiere ganarse al paciente para que este pueda, sin obstáculos, contarle sus problemas de salud y lo que le preocupa. Por eso, te escuchará atentamente. Con calma y paciencia, responderá a todas tus preguntas y comentará contigo, en la medida de lo posible, cada decisión. Y más aún: siempre te explicará lo que está pasando y comentará con el paciente todos los términos incomprensibles. Además, si el paciente le realiza una pregunta directa, dará a conocer todas las opciones que se plantean y no solo hablará de la más negativa.

6. Utiliza métodos anticuados

Nadie duda de que detrás de cada médico hay una larga trayectoria y formación académica y práctica, pero la ciencia moderna evoluciona muy rápido: las técnicas de diagnóstico se perfeccionan cada día, las base de datos de enfermedades se actualizan constantemente y aparecen nuevos resultados de estudios clínicos. Por lo tanto, un buen médico siempre debe actualizar sus conocimientos y habilidades. No debe abogar por diagnósticos obsoletos o nombrar enfermedades que no están registradas en la Clasificación Internacional de Enfermedades o que no coinciden con los síntomas del paciente.

5. Te programa demasiadas pruebas

Si tu médico te manda a pasar por una gran cantidad de pruebas y someterte a procedimientos y diagnósticos complicados sin haber hablado contigo previamente sus conclusiones preliminares y sin justificar la necesidad y fines de las mismas, es una mala señal. Un profesional competente siempre hablará contigo sobre el motivo de la decisión por la que impera un tratamiento complejo o costoso.

4. No se interesa por los medicamentos que ya estás tomando

Un buen profesional te hará preguntas sobre tu estado de salud, tus hábitos y forma de vida, se interesará por saber cómo apariecieron y evolucionaron los primeros síntomas, otras enfermedades que padeces y medicamentos que estás tomando. También te preguntará sobre otras enfermedades en tus parientes cercanos: padres, abuelos y hermanos.

3. Tiene un aspecto descuidado

Ropa, manos y lugar de trabajo impolutos: un buen doctor tiene que tenerlo todo muy cuidado.

2. Ejerce presión en tu toma de decisiones o te intimida

Desde el primer minuto, tienes que sentirte cómodo con tu médico. Te debe generar confianza y seguridad. Es un requisito indispensable, sin el cual es imposible cualquier tratamiento. Por otra parte, debes participar de forma activa tanto en el tratamiento como en la toma de decisiones. La tarea del médico es proporcionarte la suficiente información para que tomes la decisión acertada, pero no presionar sobre ti ni intimidarte, alegando que corres un gran peligro.

1. No te cuenta nada sobre tu estado

Después de recibir los resultados de las pruebas, el médico debe explicártelos y corregir sus tratamientos teniendo en cuenta los nuevos datos. No debe eludir las explicaciones, evitar responder, utilizando a conciencia en la conversación términos específicos, o bien, inventando excusas. Si es así, tienes que renunciar a sus servicios. No permitas que nadie neutralice tu participación en un tratamiento.

Recuerda: tu salud es cosa de ambos.

Imagen de portada depositphotos, depositphotos
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