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10 Materiales biodegradables y ecológicos que podrían reemplazar al plástico

Nadie hubiese imaginado que aquel gran invento del siglo XX, el plástico, se convertiría en un enorme problema medioambiental algunos años después. La situación con este material es tan grave que hasta existe una isla de basura, la cual surgió por el mal uso y aprovechamiento de los plásticos. Esta gran “mancha” en medio del Pacífico es solamente un ejemplo del gran daño que puede provocar la poca consciencia que existe sobre el curso de los polímeros.

Genial.guru se preocupa por el cuidado del ambiente, por lo que quiere compartir contigo 10 alternativas para reemplazar el plástico desde ahora.

1. Madera y seda de telaraña

En Finlandia, investigadores tomaron como modelo las bondades que ofrece la naturaleza y crearon un material resistente, firme y biodegradable como una solución al uso de plástico. El invento surgió de una combinación de fibras de madera y seda de telaraña. La ventaja de estos dos materiales es que no dañan la naturaleza como los microplásticos. Además, la seda usada no se toma de telarañas reales, sino de una producida por investigadores que usan bacterias con ADN sintético. En el marco del llamado “Proyecto Korvaa” se crearon los primeros auriculares de este material en el mundo.

2. Popotes hechos con hueso de aguacate

En Nuevo León, México, la empresa BIOFASE elabora popotes con una tecnología única en la fabricación de biopolímeros. A través de un desecho agroindustrial, como lo es la semilla de aguacate, se producen toneladas de popotes (y ahora cubiertos) que tienen un período de vida de hasta 240 días, tiempo en el que pueden volver a integrarse a la tierra.

3. Micotectura

En la ciudad de Nueva York existe una empresa llamada Ecovative Design, la cual utiliza el micelio, la estructura de la raíz vegetativa de un hongo, modelado, personalizado y compostable como una solución de embalaje de alto rendimiento. Su costo es competitivo con espumas convencionales. La misión de la empresa es reemplazar el plástico, transformando masivamente la forma de consumo.

4. Nopal

Planteado como un producto no tóxico y biodegradable, existe un bioplástico hecho con nopal. La investigadora Sandra Pascoe, de la Universidad del Valle de Atemajac, en México, fue quien descubrió las bondades del uso de este producto como biopolímero. El tiempo de degradación del material es de tan solo un mes, y puede ser incluso comestible. El propósito es que, una vez que se usen las pencas del nopal, la planta pueda seguir viviendo y produciendo más frutos.

5. Piel de tomate

Científicos del Instituto de Ciencias Materiales de Sevilla (CSIC-US) y de la Universidad de Málaga (UMA) crearon un plástico biodegradable hecho con piel de tomate. Según su estudio, el componente principal de este es un biopoliéster llamado “cutina”, el cual se halla en la epidermis del fruto. La cutina es un producto no tóxico, biocompatible y biodegradable que se encuentra en la naturaleza, por ejemplo, como capa protectora de frutos y hojas. Esto permite que su uso pueda adaptarse al medio comercial y usarse en el envasado de alimentos.

6. Maíz

Ecoshell es una empresa mexicana que produce materiales de plástico biodegradable hechos con fécula de maíz. De esta manera, los empaques, bolsas y desechables logran biodegradarse de 90 a 240 días sin dejar residuos tóxicos en el medio ambiente, gracias a que los microorganismos se alimentan de ellos y, de esta manera, permiten que se integren a la naturaleza.

7. Proteína de calamar

Un estudio publicado en la revista Frontiers in Chemistry descubrió que los calamares tienen un aro de dientes en la base de los tentáculos, el cual sirve para agarrar y succionar a sus presas. En él se produce una proteína llamada “squitex”, que tiene la capacidad de convertirse en fibra, lo cual podría ser aprovechado por la industria comercial. Algunos productos que podrían obtenerse a través de este proceso son prendas de ropa o materiales reciclables autorregenerativos. Estos biopolímeros no solo serían sostenibles, sino que no causarían daño en la población de calamares a la hora de conseguir la proteína, pues los científicos han conseguido crearla con un proceso de fermentación que utiliza agua, azúcar y oxígeno.

8. Papas

Un profesor de biología celular vegetal y biotecnología, Jurgen Denecke, de la Universidad de Leeds, realizó un estudio para conseguir una base química de plástico a partir de vegetales como las papas. El proceso consiste en la fermentación del almidón para lograr alcohol y obtener, al mismo tiempo, más proteína. En este sentido, con dos kilos de papas se puede obtener una botella de etanol y, además, un material que se llama pulpa de la pared celular o membrana, una resina compuesta que, cuando se comprime a partir de calor y presión, parece plástico. Este es un material totalmente renovable. El profesor ha colaborado con diseñadores para crear objetos útiles como anteojos y otros accesorios a partir de esta resina.

9. Hojas de plátano

En Chiang Mai, Tailandia, el supermercado Rimping ha dejado de usar bolsas de plástico y ha decidido envolver sus productos con hojas de plátano. Estas provienen de la naturaleza y son perfectamente compostables. De hecho, en países como la India suelen utilizarse como plato para servir alimentos, y en México sirven como un envoltorio para los tamales, un platillo típico de la nación.

10. Vasos desechables de seda y camarones

El científico de materiales Javier Fernández, de la Universidad de Harvard, creó un material similar al plástico traslúcido, al cual llamó “shrilk” (shrimp — “camarón”, y silk — “seda”). Se trata de un plástico biomimético inspirado en la cutícula o piel de los insectos. En el proceso se toman proteínas de la seda y polisacáridos de la parte dura del camarón. Este material podría reemplazar, por ejemplo, a los envoltorios de las carnes, los cuales están diseñados para cubrir la necesidad de unas cuantas horas y que sean descartables en pocos días. De hecho, el “shrilk” es más resistente que el plástico regular y puede adoptar cualquier forma. Si el producto fuese arrojado al campo, incluso podría utilizarse como fertilizante.

Cada vez son más los esfuerzos de científicos de todo el mundo por crear alternativas al plástico y ayudar a la depuración del ambiente. Sin duda alguna, la industria podría relacionarse de una manera más amigable y consciente con el planeta si estos hallazgos llegaran a comercializarse de manera masiva.

¿Qué piensas de estas alternativas al plástico? ¿Has utilizado alguna de ellas en tu vida diaria? Cuéntanos en la sección de comentarios.