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11 Trucos que reducirán dos veces el tiempo que gastas en la cocina

A todo el mundo le gusta comer bien pero pocos están dispuestos a pasar horas enfrente de la estufa.

Genial.guru reunió algunos consejos que te ayudarán a ahorrar tiempo pasado en la cocina y a la vez comer bien y delicioso.

1. Congela la comida preparada

El concepto "Comida anticipada" (Freezy Cooking) está ganando más popularidad: puedes alimentarte de forma variada, la comida conserva bien sus propiedades y no tienes que comer lo que comiste ayer.

Se puede congelar todo: desde panecillos y postres hasta caldos y pescado frito. Lo importante es seguir las reglas del congelado:

  • Los contenedores y las bolsas para el congelado deben ser herméticas.
  • Congela la comida en porciones separadas.
  • Escribe en el empaque el nombre del platillo y la fecha. Si congelas comida precocida y platillos listos, etiquétalos con marcadores de colores diferentes.
  • Puedes congelar básicamente cualquier comida preparada. Las excepciones son: patatas cocidas y horneadas, verduras y frutas frescas con gran contenido de agua, lechuga, mayonesa y salsa cremosa.

Puedes encontrar recetas para los platillos para congelado aquí, aquí y aquí. Y en este blog encontrarás más tips útiles.

2. Haz un menú para toda la semana

Escribe una lista de todos los platillos que sabes cocinar y sepáralos en 4 columnas: caldos, platos fuertes, ensaladas y postres. Distribúyelos por días de la semana. Por ejemplo, el lunes preparas una crema de calabaza y arroz con albóndigas; el martes, pescado con una ensalada; y el domingo, unas galletas caseras. Así verás qué alimentos necesitas y comprarás el mercado para toda la semana.

3. Hornea todo lo que puedas

¡Deja de freír! Hornear es mucho más saludable y rápido: no tendrás que estar parado enfrente de la sartén, el horno se encargará de todo. Puedes cocinar ahí todo lo que se te ocurra: desde pasteles hasta platos fuertes.

En vez de cocer las verduras, envuélvelas con papel aluminio y mételas al horno. No tendrás que pelarlas ni cuidar la hora de la cocción.

4. Haz unas reservas con anticipación

No necesariamente tienes que comprar alimentos congelados: los puedes congelar tú mismo.

  • Cuando cocinas, corta más verduras de lo que necesitas y congélalas en porciones pequeñas para que luego solo tengas que echarlas al caldo o a algún guisado.
  • Congela el caldo en moldes para el hielo. Te servirá para usar en vez del aceite o para agregar en platillos para lograr un sabor más intenso.
  • No congeles la carne molida en una bola grande, sino en porciones: así ocupará menos lugar en el refrigerador y se descongelará más rápidamente. Puedes congelarla también en moldes para hielo, a los niños les gustan "las albóndigas cuadradas".

Recuerda que ni la carne, ni el pescado se deben descongelar en el microondas ni tampoco se deben cocinar congelados, porque pierden su sabor. Es mejor pasarlos un día antes de la cocción del congelador al refrigerador para que se descongelen por su cuenta.

5. Usa un recipiente hondo para la basura

Pon en la mesa un recipiente hondo donde podrás echar la cáscara, la piel, etc. Así no tendrás que correr al bote de basura por cualquier cosa o reunir la basura de toda la cocina después de que termines de cocinar.

6. No es necesario pelar las verduras

No es necesario pelar las zanahorias, tomates, calabacitas, berenjenas, pepinos e incluso patatas. Su cáscara es saludable, por lo tanto sólo es suficiente lavar bien las verduras con un cepillo.

Para un puré de patatas cuécelas sin pelarlas, así son más fáciles de pelar. Y si punzas las patatas con un tenedor y las horneas en el microondas, será aún más fácil: 5 minutos y listo.

7. Limpia el pescado con una cuchara

El cuchillo y el pescado resbaloso no son la mejor combinación, así puedes cortarte. Es mejor usar una cuchara para limpiar las escamas desde la cola hacia la cabeza. Para que las escamas no salgan volando a los lados, pon el pescado en un recipiente hondo con agua.

8. Mete en la olla donde cueces los huevos un limón o bicarbonato de sodio

Unas rodajas de limón o una cucharada de bicarbonato de sodio serán suficientes para quitar la cáscara de los huevos fácilmente.

9. Sumerge las patatas en agua caliente antes de pelarlas

Para poder pelar las patatas rápidamente, haz un corte poco profundo en cada una y sumérgelas en una olla con agua caliente, lleva la olla a ebullición, escurre el agua caliente y vierte el agua fría. Podrás quitarles la piel a las patatas con un movimiento de manos.

10. Pon el ajo en el microondas

Para limpiar el ajo más fácilmente, caliéntalo durante 15 segundos en el microondas. Lo mismo puedes hacer con las nueces, avellanas y también con los cítricos: las naranjas y los limones después de esto se pelarán fácil y te darán más jugo si lo que quieres es exprimirlos.

11. Remoja los platos mientras cocinas

Antes de empezar a cocinar, llena el lavaplatos con agua caliente y agrega el detergente. Mientras estás cocinando, ve agregando ahí los platos sucios, al final solo tendrás que enjuagarlos.

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