Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

20 Secretos de los hoteles que tienes que saber antes de viajar

1-5-
26k

Cuando nos alojamos en un hotel, su personal tratará de hacer todo lo posible para que nos sintamos como en casa. Sin embargo, no siempre lo consigue.

Genial.guru decidió revelarte algunas cuestiones que los empleados de estos establecimientos prefieren ocultar a sus clientes.

  • Hay que tener en cuenta que las colchas en las habitaciones del hotel nunca se cambian.
  • Los vasos para bebidas no siempre se friegan. Lo mismo ocurre con los vasos para los cepillos de dientes en el baño.
  • El mando a distancia del TV es una de las cosas más sucias que encontrarás en la habitación.
  • Por las alfombras de los hoteles solo pasa la aspiradora, no esperes que usen desinfectantes, ocurre en contadas ocasiones. A lo mejor, una vez al año. Por eso, bajo ningún concepto camines descalzo sobre ella.

  • A la hora de registrarte en el hotel, vale la pena preguntar por los servicios adicionales ya incluidos en el precio del alojamiento. Esto va desde la piscina hasta el gimnasio, el uso del minibar o de Internet en la habitación. En la recepción, pueden olvidarse de detallarte todo esto. Por eso, siempre lo mejor es preguntar.
  • No todos saben que los hoteles dan a los clientes toallas que se pueden utilizar tanto en la piscina como en la playa. No hay necesidad de utilizar las que tienes en la habitación. Las toallas suelen estar disponibles en la recepción o en otros lugares especiales. Siempre puedes preguntar en el hotel dónde conseguirlas.
  • En cuanto a las toallas del cuarto de baño, pueden no ser sustituidas, salvo que las deposites en el suelo.

  • En algunos países del mundo, en los hoteles no existe la planta 13 (Reino Unido y EE.UU., por ejemplo). Esto se debe al temor a este "maldito" número. En las culturas asiáticas no existe el cuarto piso. La pronunciación del jeroglífico que significa el número 4 se asemeja a la palabra "muerte".
  • Para los clientes que reservaron habitaciones a través de portales específicos en Internet, el trato es muy especial por parte del personal. Esto responde al hecho de que estas personas valorarán el servicio con comentarios en dichas páginas y otras parecidas.
  • En las descripciones de los hoteles es común encontrar que exageran su proximidad con respecto a la playa y a otras atracciones. Para conseguirlo, la distancia no se indica en metros, sino en minutos. Por ejemplo, piensa que "a 10 minutos del mar" caminando no es tan cerca.
  • En determinados países hace falta abonar un impuesto por el alojamiento turístico, que bien se incluye directamente en el precio de la habitación, o se cobra por separado. Por ejemplo, en Venecia, por la estadía en un hotel de 5 estrellas tendrás que pagar 5 euros por persona y día.

La tasa turística en Venecia ronda los 5 euros al día.

  • Si el desayuno está incluido en el precio de la habitación y tú sales temprano en la mañana para emprender un viaje o realizar una excursión, puedes pedir al personal del hotel que te prepare uno para llevar. Hay que avisarlo con antelación, como mínimo, la noche anterior.
  • En los restaurantes de muchos hoteles, los productos sobrantes tras la preparación de algunos platillos no se tiran, sino que se aprovechan para preparar otros de menor calidad. Por ejemplo, de los restos de pescado de ayer, hoy pueden cocinar la sopa del día.
  • En el bar del hotel es más seguro pedir bebidas sin hielo. La calidad del agua con que se hace en algunos países deja mucho que desear.

  • No todo el mundo sabe qué permiten llevarse de la habitación y qué no, qué sería considerado un hurto o robo. Artículos de tocador (champú, acondicionador, loción corporal, jabón), pantuflas, bolígrafos y blocs de notas con el logo: permitido. El resto de las cosas es propiedad del hotel. Si te gustó, por ejemplo, un albornoz o una toalla, hay tiendas especiales donde los puedes comprar.
  • Los servicios de limpieza en seco en los hoteles no se destacan precisamente por su alto nivel de calidad, además de que los precios suelen estar inflados. Si buscas cerca del hotel una lavandería, podrás lavar tus prendas hasta 2 y 3 veces más barato.
  • El precio de la misma habitación puede variar en diferentes páginas, por eso antes de efectuar tu reserva es mejor llamar al hotel directamente y averiguar por tu cuenta si tienen ofertas especiales, por ejemplo, una de fin de semana. En estos casos, puedes llegar a ahorrar hasta un 20 por ciento del costo del alojamiento.

  • Algunos productos del minibar pueden llevar ahí meses y meses. Por eso, antes de consumirlos vale la pena comprobar si han expirado ya sus fechas de caducidad.
  • Si lo que buscas son unas vacaciones relajadas y disfrutar de un sueño tranquilo, estudia bien la infraestructura hotelera. Piensa que el hotel puede contar con una discoteca en sus instalaciones que probablemente no te permita dormir a gusto el fin de semana.
  • Los hoteles de 4 y 5 estrellas, obligatoriamente, deben contar con un botones a la entrada que te abrirá la puerta y al que puedes pedir ayuda con el equipaje.

Imagen de portada pexels.com
1-5-
26k