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7 Errores que hacen más difícil despertarse por las mañanas

A muchos nos es familiar esta situación: me fui a la cama temprano, he dormido mis ocho horas, pero me siento ciertamente cansado. A menudo, lo relacionamos con el estrés y las prisas cotidianas, pero a veces las razones de esta sensación de cansancio matinal son bien diferentes.

Genial.guru te cuenta lo que te impide dormir de forma normal.

1. No tienes una rutina diaria clara

Nuestra vida está subordinada a los llamados ritmos circadianos (también conocidos como relojes biológicos), alternando entre períodos de actividad máxima y mínima. Al ir a la cama en diferentes momentos cada día, rompemos estos ciclos. Esto puede causar somnolencia y fatiga. Por lo tanto, vale la pena acostumbrarse a ir a la cama todos los días a la misma hora.

2. Fin de semana en la cama

Si los días laborables sueles dormir entre 5 y 6 horas y pasas los fines de semana en la cama el doble de tiempo, tú (de nuevo) estás alterando los ritmos biológicos de tu cuerpo. Además de trastornos en el sueño, está práctica provoca un mayor riesgo de aparición de la diabetes tipo 2, de enfermedad cardiovascular y obesidad. Para evitar esto, trata de levantarte el fin de semana utilizando un despertador.

3. Siempre pospones tu alarma

Un extra de 15 minutos tras sonar la alarma no tiene beneficios. Volviendo a dormirte, puedes sumergirte en una fase profunda del sueño y, al despertarte, sentirte aún más cansado y con más sueño. Es mejor poner la alarma para el momento en que tienes que levantarte a ciencia cierta. No está de más entrenar tu fuerza de voluntad.

4. Tu habitación no es lo suficientemente oscura

Cuando la retina responde a la luz, se ralentiza la producción de la hormona melatonina, que regula los ritmos circadianos. Esto puede llevar a sufrir trastornos del sueño. Este efecto lo posee no sólo la luz natural, sino también, por ejemplo, una luz parpadeante de la televisión o la led del teléfono. Por lo tanto, todos los equipos que están en el dormitorio deben estar apagados.

5. Te saltas el desayuno

El desayuno ayuda a "ejecutar" tu reloj biológico, que cuenta el tiempo hasta el siguiente momento de descanso. Pero si entre el despertar y la primera comida pasa demasiado tiempo, el cuerpo aumenta sus niveles de cortisol, también conocida como la "hormona del estrés".

6. Comes dulces y carbohidratos por la noche

Comer por la noche es perjudicial. No sólo para la figura, sino también para el sueño. Esto es especialmente cierto con los productos con un alto índice glucémico, que aumentan los niveles de cortisol en el cuerpo. Este efecto persiste durante cinco horas. Por lo tanto, cinco horas antes de irte a dormir es mejor renunciar a la pizza, al pan dulce y las patatas y reemplazarlos por algo más ligero como el yogur o la carne baja en grasa.

7. La habitación, hecha un desastre

El desorden es un recordatorio de las cosas que no has tenido tiempo de terminar durante el día, según afirman los científicos. Pero una habitación recogida y una cama con las sábanas frescas con buen olor, por el contrario, son un incentivo para ir a dormir más temprano. Por lo tanto, para dormir bien, ordena con regularidad el dormitorio y mantenlo ordenado.