Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

Al mirar a esta atleta no cualquiera entenderá por qué es diferente de los demás

Chelsea Werner es una chica de 24 años con síndrome de Down, a quien sus padres inscribieron en clases de gimnasia para mejorar su coordinación de movimientos. Y, ella, contrariamente a todos los pronósticos, se convirtió en campeona.

Todo empezó cuando Chelsea tenía 4 años. Sus padres llevaron a esa niña un poco torpe a una clase de gimnasia atlética para que la enseñaran a controlar su cuerpo indomable. Al principio parecía que Chelsea no tenía ningún futuro en ese deporte.

La niña no podía caminar por una viga sin caer al menos dos veces. Sin embargo, su entrenador estaba sorprendido por el enfoque y la fuerza de voluntad de su nueva alumna, y próximamente empezó a ayudarla a aprender nuevos elementos gimnásticos.

Gracias a su disciplina y esfuerzo, a los 8 años Chelsea participó en la primera competencia en su vida.

Según el entrenador, al principio la niña no entendía cuál era la diferencia entre el primero y el último lugar y por qué tenía que ganar tantos puntos como fuera posible. En sí, en los Juegos Olímpicos Especiales no se trata de eso (el objetivo principal de esta competencia es ayudarles a los atletas "especiales" a socializar, descubrir quién es el mejor es secundario).

Sin embargo, cuando Chelsea comprendió el significado de la palabra "competencia", sintió mucha tristeza por aún no haber ganado el primer lugar.

Entonces el entrenador decidió no tratarla como a una atleta especial y no tomar en consideración las excepciones en las reglas para las Olimpiadas Especiales. Le dijo a Chelsea:

- Si quieres lograr el éxito, trabaja como las demás atletas.

A partir de entonces, Chelsea Werner empezó a pasar 16 horas a la semana en el gimnasio.

Pareciera que nada podía detener a Chelsea rumbo al éxito. Sin embargo, en 2006 el Comité Olímpico Especial de California del Norte tomó una decisión que obligó a los padres de Chelsea a financiar por su cuenta los viajes y los estudios de su hija.

El presupuesto familiar se acabaría muy pronto.

Entonces los amigos de la gimnasta crearon una fundación llamada "Chelsea Quest" para juntar dinero para esta atleta talentosa. Gracias a que miles de personas hicieron su donación, Chelsea logró convertirse en un miembro del equipo olímpico especial de su estado.

Ninguna dificultad pudo hacer que Chelsea Werner renunciara a su sueño y dejara de entrenarse. Este compromiso dio sus frutos: ahora es 4 veces campeona de Estados Unidos en gimnasia atlética entre las personas con discapacidad intelectual y 2 veces campeona mundial.

Ahora Chelsea no solo se dedica a la gimnasia. También posa para fotógrafos profesionales, se prueba en otros deportes y nunca deja la oportunidad de presumir su belleza única y su figura esbelta.

Chelsea salió en un comercial para H&M y poco a poco empezó a dominar la pasarela.

Ahora no cualquiera puede entender a primera vista que Chelsea es un poco diferente a las personas ordinarias. Esta chica deportista, encantadora y bondadosa decidió que el propósito principal de su vida es inspirar a la humanidad a aceptar a los niños con síndrome de Down.

Chelse está completamente socializada. Y esta es la tarea principal de las Olimpiadas Especiales. Hace amigos en las redes sociales, escribe publicaciones llenas de amor y bondad y participa en eventos de caridad.

- Es una princesa, una persona increíble, nuestra alegría -con lágrimas de felicidad hablan de Chelsea sus padres-. Adora la gimnasia, es social y le encanta la vida.

Basado en material de Today