Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

Ed Mosberg tiene 92 años y ha sobrevivido a dos campos de concentración, pero ahora es más feliz que muchas personas en el mundo

Ed Mosberg nació en 1926 en Cracovia (Polonia). Durante la Segunda Guerra Mundial fue detenido y enviado a los campos de concentración de Płaszów y Mauthausen, pero tuvo la suerte de sobrevivir. Ed perdió a toda su familia durante el Holocausto.

Después de su liberación, se fue a vivir a Estados Unidos, donde aún sigue viviendo. Tiene una esposa llamada Cesia, a quien ama con locura.

Genial.guru decidió averiguar cómo Ed Mosberg sigue estando sano, activo y feliz a pesar de su edad y de las dificultades y piedras en el camino que le puso la vida.

1. Realizar ejercicios físicos

A sus 92 años, Ed Mosberg realiza cada mañana 100 flexiones, sentadillas y movimientos aeróbicos durante 10 minutos en su cinta de correr de su apartamento. También pasa tiempo al aire libre.

"Tengo que mantenerme en forma por y para mi esposa. A cualquier hora, cuando me necesita, yo estoy aquí para ella. Esto es lo más importante para mí. Hoy me he levantado a las 5 de la mañana e inmediatamente me dirigí a la cinta de correr".

El productor británico de cine Llion Roberts, que dirigió una película sobre el Holocausto, aseguró en relación a Ed: "Siempre estará por delante de ti y siempre tendrás que intentar alcanzarlo". En el rodaje de la película, todos se separaron cuando iban por un camino porque él caminaba muy rápidamente".

2. Estar junto a tus seres queridos

"Todavía sueño con aquellos acontecimientos terribles. Mi esposa Cesia sueña con ello constantemente. A veces grita mientras duerme y llama a sus hermanas, pero nuestro amor nos ayuda a llenar ese vacío y la amargura por su pérdida. Siempre le digo: 'Tenemos una vida en común y estamos aquí juntos'", subraya Ed.

Su esposa vive en silla de ruedas, pero eso no le preocupa porque Ed la ayuda en todo lo que ella necesita.

3. No comer más de lo que se necesita

"No coman en exceso, es lo peor. La gente come más de lo que necesita. Simplemente dicen: 'Tengo hambre' y enseguida van corriendo a satisfacer su deseo, incluso si no están completamente seguros ni tratan de averiguar si están hambrientos o, simplemente, se aburren. Pero incluso el hambre verdadero puede controlarse.

Esta mañana bebí un vaso de agua, tomé una taza de café con azúcar y me comí medio tarrito de yogur. El café me da bastante energía para saltarme el almuerzo y que me sea suficiente con la cena. A veces lo hago así. No quiero que le digas a mi hija lo que como", precisa Ed sonriendo.

4. La responsabilidad de cuidar a otro

En aquellos tiempos, Ed Mosberg subía a diario 189 escalones de cantos rodados en el campo de concentración de Mauthausen y si al menos un canto se deslizaba, todos los que le seguían perdían la vida.

"Un día, mi familia y yo volvimos al campamento y llevaba a mi hija Caroline en mis brazos por los escalones de Mauthausen. Mi esposa estaba muy preocupada, pero le dije que no lo estuviera y no pensara en esos cantos rodados, lo importante era que podía llevar a mi hija". La responsabilidad de cuidar a otra persona te hace más fuerte.

5. Entrenar la memoria y adaptarse a los nuevos tiempos

No dejes de aprender cosas nuevas y entrena tu memoria. Los libros y los juegos de mesa calman los nervios y "tonifican" el cerebro.

Ed Mosberg actuó en la película sobre el holocausto de la directora británica Claire Ferguson de 2004. Ofrece discursos públicos a estudiantes universitarios y protagoniza conferencias. Utiliza un iPhone y resuelve muchas preguntas. En el mundo que lo rodea, todavía hay muchas cosas que hacer y que aprender.

6. Objetivos e intereses por la vida

Una persona deja de vivir cuando no le quedan cosas por hacer ni metas. Por lo tanto, es importante tener un pasatiempo favorito: ya sea dibujar, componer poesía o incluso dar conferencias.

Ed Mosberg decidió dedicarse a explicarle al mundo qué era el Holocausto: "No lo hago por placer, me duele, pero tengo que hacerlo mientras siga con vida, porque veo renacer el nazismo y el antisemitismo en el mundo".

"Ya he decidido que organizaré una fiesta con motivo de mi cumpleaños número 100 y ya he elegido hasta la fecha".

7. Ser una persona tranquila y no preocuparse por nimiedades

No es necesario gastar energía mental en sentimientos como la ira, el resentimiento o cargando contra tus seres queridos.

Ed Mosberg, a pesar de las duras pruebas que le ha deparado la vida, así como la pérdida de su familia, perdona por completo a la Alemania moderna, porque comprende que el 99 por ciento de las personas que organizaron el Holocausto ya no están.

Indirectamente, el buen efecto de un equilibrio mental para la salud lo confirman los estudios de la Escuela de Economía de Londres realizados en el campo de la religión. Los investigadores reconocen lo siguiente: lo principal no es la fe, sino la salud mental. En otras palabras, no desperdicies tus nervios en pequeñeces y no te reproches a ti mismo aquello que no puedes cambiar.

¿Y en tu familia hay personas que han alcanzado ya los 100 años o se aproximan a esa edad? Cuéntanos en los comentarios quiénes son y cuál es el secreto de su buena salud.

Compartir este artículo