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La policía apeló a los usuarios de la red en nombre de una niña de 11 años, y ahora todos esperan ansiosamente el desenlace de la historia

El 6 de julio, en la página de Twitter de la policía de Newport Beach apareció un mensaje inusual. Una niña de 11 años llamada Linda, quien fue asesinada exactamente hace 45 años, se dirigió a los lectores. Según la narradora, el criminal que le quitó la vida nunca fue encontrado. Y ahora quieren revelar su misteriosa historia al mundo.

En Genial.guru seguimos ansiosamente cada palabra de la chica y ahora queremos compartir con nuestros lectores todo lo que sabemos sobre estos trágicos acontecimientos.

Todo comenzó con este tuit

De esta manera, los agentes de policía decidieron llamar la atención del público sobre el crimen cometido hace casi medio siglo. Sucedió el viernes 6 de julio de 1973, cuando Linde O’Keefe tenía solo 11 años.

¿Qué sabemos sobre la chica fallecida?

Era modesta y silenciosa. No le gustaban la escuela ni las ciencias. Pero adoraba la música y aprendió a tocar el piano. Linda era buena para expresar sus pensamientos y dibujar, su madre creía que era muy talentosa.

Le encantaba nadar y tomar el sol. Por cierto, el verano en el que ocurrió la tragedia, fue el primero en que sus padres comenzaron a dejarla ir sola a la playa.

Como todos los niños, a menudo pasaba las horas frente al televisor. Según su madre, era muy ordenada, mantenía su habitación limpia y después de cada limpieza, llamaba a su mamá para evaluar el trabajo realizado.

Al mismo tiempo, la niña era muy sensible. Unos meses antes del incidente, su gato favorito murió. A la niño le costó mucho superar esta pérdida y pasó mucho tiempo llorando.

Linda tenía 2 hermanas y era apegada emocionalmente a su hermana mayor. Su hermana ya era adulta y trabajaba en la tintorería, pero seguía viviendo en la casa de sus padres.

La chica fallecida era exploradora y miembro del centro juvenil “Corona del Mar”, pero las habilidades de exploración no ayudaron a la niña en aquel día fatídico.

El último día de Linda

Salió de la casa a las 8:00 para ir a la escuela Lincoln (ahora es una escuela primaria). Su profesor de música ofreció darle un aventón a la institución. En ese día hacía un poco de frío, así que Linda se puso su chaqueta de esquí verde debajo de la cual llevaba un vestido ligero.

Además del vestido y la chaqueta, Linda llevaba puestos unos tenis de color azul oscuro con un borde blanco y calcetines blancos gruesos que llegaban hasta el tobillo. Su largo cabello estaba recogido en una cola de caballo.

Llevaba sus libros de texto en una bolsa de colores de la bandera estadounidense, confeccionada por su madre especialmente para el Día de la Independencia de los Estados Unidos (se había celebrado 2 días antes del incidente).

La niña tenía varias monedas, así que, después de la segunda lección, corrió a la tienda ubicada a una cuadra y media de la escuela para comprar chicle. Logró regresar a la escuela al comienzo de la tercera lección.

Al final del día escolar, Linda decidió llamar a su madre para preguntar si podía recogerla. Por lo general, la chica se iba en bicicleta a la escuela, pero cuando supo que el maestro de música podía llevarla a clases, dejó su “caballo de acero” en casa.

La secretaria de la escuela no pudo darle acceso inmediato al teléfono y se le pidió a la niña que esperara.

Luego, para pasar el tiempo, Linda se dirigió al “Mercado de Richards”, donde había comprado el chicle hace un par de horas. Allí encontró a su amiga Brenda. Las chicas se saludaron y la amiga se fue. Según Brenda, al salir de la tienda, vio una van color turquesa que iba a toda velocidad por la avenida Harbor View Road directamente hacia ella. Pero la colegiala logró saltar del camino en el último momento evitando ser atropellada por el auto.

Brenda vio que el extraño automóvil se detuvo junto a su amiga, pero estaba demasiado lejos para saber si estaba hablando con el conductor.

Después de este incidente, Linda regresó a la escuela, y finalmente logró llamar a su madre. Pero, desafortunadamente, ella estaba ocupada cosiendo y le pidió a la niña que regresara sola a casa.

Por cierto, a Linda no le gustaba caminar. Sus padres a menudo se enojaban con ella ya que pedía llevarla de la escuela a casa, aunque no era nada lejos. Debido a la aversión aguda por caminar, la niña frustrada no se fue inmediatamente a casa. Todavía sollozando, salió de la escuela y se sentó junto a la carretera.

A última hora de la tarde, la policía tomaría el testimonio de una joven llamada Janine. Ella y su madre pasaron por allí con su auto y vieron a Linda. Según las mujeres, notaron una van turquesa junto a la chica. Estaba estacionada en la intersección de las calles Marguerite Street e Inlet Drive.

La puerta delantera de la van estaba entreabierta, y las testigos vieron a Linda parada al lado del conductor. Las mismas mujeres dieron a la policía la primera descripción del sospechoso: un hombre blanco que tenía entre 20 y 30 años.

A la madre de Janine le pareció algo sospechosa la situación, por lo que aparcó su auto para anotar la matrícula de la van cuando pasara a su lado. Pero, por desgracia, el conductor desconocido dio la vuelta al auto y se fue. Debido al ángulo de vista, ni Janine ni su madre, por mucho que lo intentaron, pudieron ver cuántas personas estaban en la van y si la colegiala había subido al automóvil.

Todo este tiempo, nadie se alarmó por la desaparición de Linda. Vivían en una época tranquila, y los niños pasaban sus días jugando en la calle con sus amigos. Pero cuando la niña no vino a casa a la hora de comer, su madre comenzó a preocuparse.

La mujer comenzó a llamar a los amigos de su hija con la esperanza de que se hubiera quedado en la casa de alguno de ellos. Sin embargo, ninguno de los compañeros de la alumna sabía dónde podría haber ido.

Cuando el padre de Linda llegó a casa del trabajo, decidieron comenzar la búsqueda. Había 2 autos en la familia, la hermana mayor de la desaparecida y su padre recorrieron toda la ciudad con la esperanza de encontrar a la niña, pero su búsqueda no tuvo éxito y la familia regresó a casa.

A las 18:42 la policía fue avisada sobre la desaparición de la chica. Los agentes comenzaron la búsqueda de forma inmediata. El padre y la hermana de Linda se unieron a la policía. Los patrulleros exploraron innumerables veces el trayecto desde la escuela Lincoln hasta la casa O’Keefe, pero no encontraron ningún rastro de la niña. En este momento, su madre hizo unas 40 llamadas telefónicas, preguntando a los vecinos si sabían algo sobre la ubicación de Linda.

Además de rastrear las calles de la ciudad, los policías revisaron todos los arbustos y los campos ubicados al oeste de la ciudad.

La madre de Linda sabía que su hija nunca permanecería en la calle hasta que oscureciera. Y el sol ya se había puesto.

Pronto surgió una primera teoría: ese día, la amiga de Linda, Cathy, quería quedarse a dormir en su casa, pero la señora O’Keefe no estaba de acuerdo. La policía descubrió que los padres de Cathy habían navegado hacia Catalina en aquel día, y sugirió que las chicas podrían haber decidido ir de viaje con ellos.

Más tarde apareció información de que el barco de los padres de Cathy había desaparecido. Pero pronto fue encontrado sin niños a bordo.

La policía concentró todas sus fuerzas en la búsqueda de Linda. La buscaron utilizando los vehículos patrulla, jeeps y helicópteros.

Justo en ese momento, Janine se enteró de la desaparición de la niña en una casa cercana, y se dirigió a la policía para contar sobre la van turquesa que habían visto con su madre durante el día. Otro testigo, una mujer que vive en un acantilado cerca de la bahía, oyó esa noche el llanto de una mujer cerca. Sin embargo, no sabía nada de que una chica hubiera desaparecido en la ciudad y, desafortunadamente, no le dio importancia.

Hasta el amanecer, la policía siguió buscando a Linda, y luego, después de un breve descanso, continuaron su búsqueda a las 7:30 de la mañana. Esta vez, los voluntarios se unieron a los guardianes de la orden, y los periódicos locales asumieron la función de informar a los ciudadanos.

"Niña de 11 años desaparece en Newport".

En ese momento, a un kilómetro de la casa de Linda, paseaba un ciclista con su hijo de 4 años. Era un naturalista e iba a reunirse con sus amigos cerca de la bahía para observar las ranas.

Pero en lugar de ranas, descubrieron el cuerpo de Linda tirado en la zanja. Gritó para despertar a la niña, pero ella no reaccionó. Murió de asfixia, y no se encontraron más rastros de violencia en el cuerpo de la desafortunada.

El hombre de inmediato se dirigió a la policía. Desde entonces, la búsqueda de Linda se ha convertido en la búsqueda de su asesino.

Calle en las cercanías del lugar del crimen.

Basándose en las declaraciones de testigos, los policías elaboraron un retrato hablado del conductor de la van turquesa, que se convirtió en el principal sospechoso en este caso.

"Asesinato Se busca información".

Pero, a pesar de todos los esfuerzos de la policía, este caso no se ha resuelto. Y ahora, 45 años después de los eventos trágicos, ha surgido nueva información relacionada con el caso. Los investigadores recurrieron al laboratorio para llevar a cabo el fenotipado de ADN del asesino. Este procedimiento ayuda a recrear la apariencia física del sospechoso.

Gracias a esta técnica, la policía pudo componer un nuevo retrato mucho más detallado del supuesto criminal. Con la ayuda de un programa especial, el sospechoso fue “envejecido”, para que podamos ver cómo se verá ahora.

Tras concluir la historia de Linda, la policía pidió a todos los que tienen alguna información sobre este delito de larga data que llamen a la oficina. La solicitud de la policía ya fue apoyada por los compañeros de clase de la fallecida y los principales medios de comunicación estadounidenses. Esperamos que los guardias del orden finalmente logren cerrar este caso, ya que la historia de la niña sigue ganando popularidad.

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