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Los internautas nos contaron sobre sus premoniciones; las “coincidencias” no te dejarán indiferente

Mientras dormimos y nuestro cuerpo descansa, nuestro cerebro continúa despierto. Durante este tiempo, nos ayuda a lidiar con el estrés a través de nuestros sueños. Por eso, frecuentemente soñamos con todo tipo de tonterías. No obstante, a veces podemos tener un sueño “profético”. Este es uno de los fenómenos más sorprendentes de nuestra mente y los científicos aún no pueden explicar cómo funciona.

Genial.guru está seguro de que el misticismo es algo para lo que la ciencia aún no ha encontrado explicación debido a la ausencia de datos, equipo adecuado o hipótesis correctas. Para nosotros, ha sido interesante leer historias sobre sueños que se hicieron realidad que fueron compartidas por usuarios de Internet.

  • Mi padre me contó una historia un poco extraña: “Yo iba manejando mientras mi compañero dormía en el asiento del copiloto. Comenzaba a darme sueño pero me mantuve despierto, quedaban cerca de 40 kilómetros a través del bosque. La carretera estaba vacía, no había nadie. Pero pronto veo a un policía de tránsito agitando su macana, diciendo, ‘continúa’. Detrás de él, un automóvil se había estrellado contra un árbol. Había quedado destrozado, solo las puertas traseras y el maletero habían quedado intactos. Al pasar más cerca de él, me di cuenta de que el maletero era mío, las placas y el color del auto también eran míos. En ese momento, sacudí bruscamente la cabeza y comprendí que era un sueño. Me había quedado dormido a una velocidad de 90 kilómetros por hora. Y después de un segundo, a lo largo del camino, veo el mismo árbol con el que me había estrellado en mi sueño”. © Olololol0
  • En la madrugada, soñé que nuestro gato negro, el cual desde hace tiempo había muerto, llegaba a casa. Se sentó y maulló como siempre. Me desperté, bajé por las escaleras y en la caja para otro gato estaba sentado un gato negro. Me vio y comenzó a maullar. Decir que estaba en shock se queda corto. Ahora vive con nosotros, lo llamamos Carboncito. © LeroX
  • Era la década de los 90. Un invierno, soñé que iba por la calle con mi hija. Yo llevaba un vestido blanco con adornos plateados y un cinturón ancho, y mi hija un hermoso vestido chino con increíbles bordados. El sol estaba radiante, hacía mucho calor y mi hija me pidió un helado. Fuimos a un puesto, compramos un esquimo y seguimos nuestro camino. Pronto, el sol se ocultó detrás de unas nubes negras. Llegó un fuerte viento, parecía que estuviera a punto de caer una tormenta, se hizo complicado respirar. Comenzó a llover, mi hija y yo buscamos un lugar para taparnos. Mientras corríamos, nos mojábamos. Llegamos hasta un gran árbol, nos refugiamos bajo él y ahí me di cuenta de que el vestido de mi hija, en lugar de gotas de agua, tenía manchas marrones. Miré hacia mi hermoso vestido y me di cuenta de que, en la parte del pecho, tenía una mancha roja de sangre.
    Fue un sueño y nada más. Medio año después, mi esposo se fue a un viaje de negocios y de regreso nos trajo unos regalos: a mi hija un hermoso vestido chino con bordados y a mí un vestido blanco con adornos plateados y cinturón ancho. Decidimos estrenarlos para ir al zoológico el siguiente fin de semana. Al ir por la calle, mi hija se quejó del calor y me pidió un helado. ¡Literalmente sentí como si un trueno me golpeara y comencé a recodar mi sueño hasta en los más pequeños detalles! ¡Recordé cómo en el sueño íbamos caminando por ese camino y con esa ropa y todo! Agarré a mi hija del brazo, corrí hasta la siguiente calle y me detuve. A mis espaldas escuché gritos y sonidos de disparos. Más tarde, cuando estábamos en casa, mostraron en las noticias que en ese lugar había habido una balacera entre dos grupos criminales, muchos heridos, pero afortunadamente no hubo muertos. © Assantel
  • Hace días tuve un sueño en el cual andaba por un bosque o jungla buscando un tesoro. Encontré una caja y en ella había un papel que decía “sueño de dos horas”. Por primera vez en mi vida, no escuché el despertador, me quedé dormido y llegué dos horas tarde al trabajo. © Pafnut1
  • Vivo lejos de mis padres y rara vez los visito. Tengo un trabajo muy complicado y solo un día de descanso. La semana pasada, estaba tan cansado que no me importaron mis metas ni ambiciones y dejé de trabajar para descansar. Pero después cambié de opinión. Más tarde me habló mi mamá, para preguntarme cómo estaba.
    Le expliqué la situación en el trabajo, le dije que estaba muy cansado. Mi mamá se rio y me contó un sueño que había tenido la noche anterior: yo llegaba a casa de mis padres, pero mi mamá no me había visto, solo miraba mi mochila y zapatos. Su teléfono sonó, una mujer le habló y le dijo: “No regañe a su hijo, no se preocupe. Que descanse un poco con ustedes y después que regrese a trabajar. Él podrá lograrlo. Simplemente está un poco cansado”. Así es como los padres sienten a sus hijos. © FaraFawler
  • Hace días soñé que mi amiga estaba embarazada. La mañana siguiente, le conté mi sueño. Hoy me envió una fotografía con dos rayitas en la prueba de embarazo. Me preguntó sobre el sexo del bebé. © Gusellka
  • Aproximadamente un mes antes del reclutamiento de las fuerzas armadas, tuve un sueño en el cual ya estaba enlistado. Ahí le preguntaba a alguien qué tipo de fuerzas eran esas, y me respondió: “Escuadrón de vigilancia”. Yo nunca había escuchado sobre tal escuadrón. Ese mismo día, en el trabajo les conté a los reclutas mi sueño. Y ellos me dijeron que eso era un tipo guardia especializada, la cual tenía como objetivo proteger la infraestructura militar.
    Después del reclutamiento, nuestro equipo fue llevado a una unidad militar que a los pocos días serían enviados a Alemania. Yo realmente no quería ir a Alemania. Un día nos pusieron en formación, salió el coronel y dijo: quien no quiera hacer el servicio en Alemania salga de la formación, se quedarán a servir aquí, en el escuadrón de vigilancia. Yo no salí. © g.ts
  • Tuve un sueño, hace unos 6 meses. En él, mi amiga vivía en otra casa, en ella había otros muebles y un gato diferente. Yo recuerdo exactamente lo que llevaba puesto y sobre lo que estábamos hablando. Le conté mi sueño y, hace poco, todo lo que soñé comenzó a hacerse realidad: mi amiga consiguió una nueva casa, un gatito nuevo y, cuando nos encontramos, estaba vestida con la misma ropa de mi sueño y hablamos sobre lo mismo que había soñado. © lisbethborden
  • En mi juventud, realicé el servicio militar obligatorio. Al irme, me despedí de todos mis amigos cercanos, y le dije a mi novia: “No esperes, no lo harás”. Pero con lágrimas, ella juró lealtad, que un año no es nada; ella esperaría y seríamos felices. Al estar en el servicio militar tuve un sueño.
    En él, llegaba a casa de esta chica para encontrar entre sus libros una carta interna del servicio. Ahí descubrí a un amigo sentado en su casa jugando videojuegos. Lo saludé y me dijo lo mismo. Cuando estaba a punto de irme, le dije a mi amigo: “¿Nos vamos?”, y él respondió que se quedaría un poco más. Al regresar a casa después, del servicio militar, descubrí que esta chica llevaba más de medio año saliendo con mi amigo, incluso ya viven juntos. Conté la historia, me reí, tomé un poco y nos separamos. © progsss
  • Cuando mi esposa estaba en el noveno mes de embarazo, soñé que mi hija ya tenía 5-6 años y un conocido me preguntaba: “¿Cuándo es su cumpleaños?”, yo respondí sin dudar: “¡el 25!”. Me desperté y pensé que era una locura de sueño, ya que, de acuerdo con las fechas, mi esposa debía dar a luz a finales de marzo, ¿por qué respondí así durante el sueño?
    El 25 de marzo ya había pasado. Pasaron los primeros días de abril, mi esposa estuvo internada en el hospital durante mucho tiempo, esperando las contracciones. Un día, mi esposa me llamó desde el hospital, me dijo que las contracciones ya habían empezado y me pidió que no le llamara, ya que ella misma se comunicaría conmigo. Vi la fecha y recordé mi sueño: ¡25 de abril! Pero ya era 26 y el teléfono no sonaba. Estaba muy cansado y ligeramente me quedé dormido.
    Escuché una llamada mientras dormía. Era mi esposa: "¡Todo bien, 3 500 gramos, altura 56 centímetros! Nació ayer a las 23:45. © TomLark
  • Dejé mi automóvil en el taller para que lo repararan. Me habló el mecánico por la mañana y con una voz tensa me dijo que habían robado el auto. Le pedí que le hablara a la policía. Al llegar, en el taller ya había unos cuantos policías y el mecánico escribía un informe. Uno de los policías me insinuó que el mismo mecánico había escondido el coche. Escribí un informe sobre el robo y esperé.
    Pasaron 3 o 4 días. Me habló el mecánico, diciendo que el auto había sido encontrado. Supuestamente tuvo un sueño en donde el auto estaba en un lote de carros. Él fue a ver y se dio cuenta de que en verdad se encontraba allí. Mientras llegaba allí, la policía le incautó el automóvil al vendedor y llenaron unos papeles. Al parecer, el auto había sido traído por dos adolescentes al lote de autos. © TeRmeet24
  • Soñé que, en la parada del autobús, un joven corría hacia mí. Bajo mis pies se encontraba un billete de 10 USD y un joven lo levantaba para dármelo. Bueno, pensé que un sueño es un sueño. Lo olvidé. Después de dos semana, bajé del autobús en la parada al lado de la universidad, un chico corrió hacia mí y se dio cuenta de que bajo mis pies tenía un billete de 10 USD y me lo entregó. Me quedé asombrado. © Maculata
  • Tuve un sueño antes de un examen: no solo era malo que me había tocado responder a la pregunta número 13, sino también no dominaba el tema. Me desperté con un sudor frío, leí todo el tema. Me sentí aliviada cuando, al parecer, ya recordaba casi todo. Al llegar ese día al examen, la profesora me asignó la pregunta 13 y el tema era el que yo había leído por la mañana. ©

Y tú, ¿has tenido premoniciones? ¿Cuál de tus increíbles sueños se ha hecho realidad?

Imagen de portada LeroX / pikabu