Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

Solo el humor puede salvar a los padres después del nacimiento de sus hijos y aquí tienes 14 historias sobre esto

--1-
49k

El nacimiento y la crianza de los niños es un momento muy emocionante que al mismo tiempo está lleno de humor y momentos graciosos.

Genial.guru recopiló 14 historias sobre cómo cada familia lidia entre bromas y chistes con las situaciones de la vida cotidiana.

  • Mi hija es una copia de su madre. El color de sus ojos, su cabello, su figura e incluso su grupo de sangre no son los mismos que los míos. Pero cuando escuché su tierna risa infantil, similar al relincho de un caballo loco en combinación con el aullido de una hiena, me di cuenta que era mi hija.
  • Mi mamá trabaja en una sala de rayos para niños. Los niños casi siempre lloran sin consuelo cuando los padres los obligan a someterse a este tratamiento. Los adultos, por supuesto, intentan calmarlos, porque no pueden moverse durante una radiografía. Un padre batió todos los récords cuando su hijo de 4 años entre lágrimas le preguntó por qué el padre usaba un delantal (de plomo, que sirve para la protección). Su padre lo "tranquilizó" de esta manera: "Esto es para que no me salpique la sangre".
  • Tenemos 4 hijos. Mi esposa los llama "Jinetes del Apocalipsis" e incluso les dio nombres: "Pataleo", "Hambre", "Mocos" y "Quieroiracasa".
  • Hoy salí a correr y al lado pasó un coche. De la ventanilla salió un chico de unos 14 años que me gritó por la ventana algo así como: "¡Corre, gordo!". Su madre viró el vehículo y lo obligó a correr conmigo unas 5 cuadras, mientras ella iba detrás en el auto. ¡Casi me muero de la risa!
  • Cuando mi hija cumplió 3 años me preguntó: "¿De dónde salí?" Le dije que había ido a la farmacia, elegí a la mejor niña del catálogo me dieron una pastilla y luego ella salió de mi panza. Un día vuelve del jardín de infantes llorando sin consuelo. Me dijo que la había engañado: "Sergio (un chico del grupo) me dijo que yo salí por donde hacemos pis". A lo que orgullosamente le mostré mi cicatriz de la cesárea y le dije: "Sergio salió de ahí y tú saliste de la panza”. Al día siguiente, Sergio sollozó por la injusticia de este mundo.
  • Ayer paseaba al perro. Un hombre con un pequeño monopatín vino a mi encuentro y se puso a hablar consigo mismo. Cuando estuvo casi a al lado mío lo escuché decir algo sobre “las hojas caídas y cómo la naturaleza se queda dormida durante el invierno”. Detrás de él, a unos 20 metros de distancia un niño pequeño recogía hojas de arce. Le pregunté: "¿Ese es su hijo, el que está allí solo?" Sorprendido, miró atrás y dijo: "¿A quién le contaba todo recién? ¿al monopatín?"
  • Estábamos jugando con mi hija juegos de mesa para los más pequeños. Le tocó imitar a su papá. Cruzó los brazos sobre el pecho y dijo: "¿Dónde están mis 20 años? ¡saldría con chicas!" De la vergüenza, deseé que la tierra me tragase.
  • Mi hijo está muy orgulloso de que su padre (o sea, yo) sea bombero. Incluso trató de prender fuego el jardín de infantes para que sus amigos me vieran en acción.
  • Una historia típica: una hija y un padre que quería un hijo. Pasé toda mi infancia con él en el garaje. Aprendí a determinar los problemas de un motor con solo escucharlo. Cuando trataba de usar un vestido se reía de mí diciéndome que no tenía pantalones. Cuando cumplí los 18 años, mi padre de repente se dio cuenta de que todavía podía tener un chico si yo le daba un nieto. Empezó a exigir que llevara faldas y tacones, presentarme a los hijos de sus amigos y armar escándalos preguntándome "¿Cuándo te casarás?"
  • Enseñamos a nuestro hijo a decir siempre la verdad y al mismo tiempo demostrar buenos modales. Ayer fuimos a visitar a unos amigos. Después de comer todo, mi hijo proclamó imperturbablemente: "Muchas gracias, todo fue muy rico, pero no me gustó". La buena educación da sus buenos frutos.
  • Salí a fumar al balcón. Afuera los niños jugaban fútbol. Escucho la voz de un hombre que viene desde el otro balcón: "¿Quién juega de esta manera? ¿cómo un hombre puede entregar así la pelota?" Desde otro balcón responde aparentemente el padre del mismo chico: "¿Y tú puedes hacerlo mejor?" Los gritos comenzaron de un balcón a otro. Después de un par de minutos se unieron un par de balcones más, los padres de los otros jugadores. Terminé de fumar y me fui. Media hora más tarde regreso al balcón y veo cómo todos estos padres les habían quitado la pelota a sus niños y en el campo de fútbol tratan de demostrar quién de ellos tenía razón.
  • Mis hijos adoran escuchar historias de terror antes de irse a dormir. Yo ni siquiera necesito inventar nada. Me siento al borde de la cama y les cuento cómo fue mi día. Soy médico forense.
  • Mi padre es capitán de un barco. Hombros de molinero, brazos enormes, no le teme a nada. Pero ayer, ni bien me quedé inmóvil por un segundo cruzando las manos sobre mí panza, casi se tira del techo. Sus ojos se llenaron de horror y empezó a temblar de nervios. Con un grito de "¿Ya empezó?" mi gran fortachón comenzó a correr por la casa agarrando todo lo que veía y poniéndolo en bolsos. Cuando le pregunté cómo había sobrevivido cuando mi madre me parió a mí, contestó que ya era adulta, mientras yo todavía soy pequeña. Tengo 27. Ya ni siquiera tengo miedo a parir. Solo me preocupa cómo mi padre sobrevivirá a todo esto.
  • Mi hijo a los 5 años comenzó a ahorrar dinero. Los abuelos y nosotros de vez en cuando le dábamos algo. Una vez le pregunté para qué ahorraba. Su respuesta fue impredecible: "Cuando cumpla 18 años saldré a buscar a mi futura esposa. Y ella me dirá: 'Quiero esto, quiero lo otro'. Tengo que estar preparado".
--1-
49k