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6 Mujeres excepcionales cuya fama fue apropiada por alguien más

Algunos historiadores creen que la esposa de Albert Einstein, siendo matemática, hizo una importante contribución a la creación de la teoría de la relatividad. Y por alguna razón, su participación pasó desapercibida. Este hecho ya no se puede demostrar. Pero la injusticia hacia otras mujeres excepcionales sí fue documentada. Por ejemplo, la artista Margaret Keane tuvo que demandar a su marido, quien se había apropiado de todas sus obras; y la astrofísica Jocelyn Bell Burnell recibió un premio por contribuir al descubrimiento de los púlsares varias décadas después de haberlo hecho.

Genial.guru estudió las biografías de famosas figuras de la ciencia y el arte, cuyos méritos han sido minimizados, eliminados de la historia o apropiados por alguien más.

La escritora Colette

Sidonie-Gabrielle Colette, de 20 años, se casó con un escritor que era conocido bajo el seudónimo de Willie. En 8 años, Colette escribió 4 novelas que se publicaron con el nombre de su esposo y lo hicieron popular.

La joven ya no pudo soportarlo, se divorció y comenzó su propia carrera literaria. La cima de su esfuerzo fue la nominación para el Premio Nobel de literatura en 1948. También se convirtió en la primera mujer en ser miembro de la Academia Goncourt.

En base a uno de los libros más populares de Colette, “Gigi”, se hizo un musical de Broadway, para el que se eligió, por entonces todavía desconocida, a Audrey Hepburn.

Sobre la vida de la escritora se hicieron varias películas. La última: en 2018, con Keira Knightley en el papel principal. La actriz dijo en una entrevista: “Sería genial recibir un Oscar para Colette”.

La artista Margaret Keane

Cuando Margaret Keane se enteró de que su esposo, Walter, había vendido sus obras bajo su propio nombre, se sintió muy indignada. Su esposo la convenció de que así sería más fácil ganar dinero. Discutieron durante un año, y luego ella aceptó la persuasión de que su marido vendiera sus obras como propias durante 13 años.

Walter se convirtió en uno de los artistas más populares y comercialmente exitosos de los años sesenta. Durante la cima de la popularidad de las pinturas, Margaret trabajaba 16 horas al día. Su marido amenazaba con matarla si le decía a alguien la verdad.

Solo tras haberse animado al divorcio, la artista demandó a su marido. Para probar la autoría, el juez les propuso a ambos hacer una pintura con los característicos ojos grandes directamente en la corte. Walter se negó, alegando un dolor en el hombro. Margaret hizo una pintura en una hora y ganó el juicio.

La historia se convirtió en la base de la película “Big Eyes” de Tim Burton, en la que los papeles principales fueron interpretados por Christoph Waltz y Amy Adams, quien ganó un Globo de Oro por su actuación.

La astrofísica Jocelyn Bell Burnell

Jocelyn fue la primera en notar el movimiento inusual de unos cuerpos celestes, más tarde llamados púlsares. 7 años después, dos de sus colegas, Antony Hewish y Martin Ryle, recibieron el Premio Nobel de Física por el descubrimiento de los púlsares. La participación de Jocelyn en el descubrimiento que hizo una revolución en la astrofísica, se mantuvo entre bambalinas.

Pasó casi medio siglo, y Burnell recibió un premio especial en el campo de la física fundamental por un monto de 3 millones USD. Antes de ella, el premio se otorgó solo 3 veces en la historia.

La física y radioquímica Lise Meitner

Meitner fue parte de un equipo que descubrió y explicó la fisión nuclear y previó su potencial explosivo. El premio principal por su trabajo no involucró a Lise: Otto Gan, con quien había trabajado durante casi 30 años, fue quien recibió el Premio Nobel de Química por el descubrimiento de la fisión nuclear.

Meitner se negó a participar en el desarrollo de las armas nucleares. En su lápida se escribió: “Lise Meitner: la física que nunca perdió su humanidad”.

La biofísica Rosalind Franklin

Maurice Wilkins y Rosalind Franklin lideraron diferentes grupos de investigación, cada uno de los cuales estudiaba el ADN. Las fotos tomadas por Franklin confirmaron la hipótesis del segundo grupo de científicos, y los dos publicaron un artículo sobre su descubrimiento al mismo tiempo.

El descubrimiento de la estructura del ADN, la doble hélice, le significó el Premio Nobel al equipo de investigación de Maurice Wilkins. Pero no al de Franklin. Aunque ella murió antes de que sus colegas recibieran el premio, esto no quita el hecho de que su contribución científica nunca fue reconocida abiertamente.

La microbióloga y genetista Esther Lederberg

Esther Lederberg fue una pionera en genética bacteriana. Pero la historia recordó el nombre de su primer marido, Joshua Lederberg, que era un científico prominente, y todo lo que habían creado conjuntamente se le atribuía a él.

En 1958, Joshua recibió el Premio Nobel, y nunca mencionó el mérito de su esposa en los descubrimientos, ni durante el discurso ni en la cena de gala. Como resultado, se divorciaron.

Después de la muerte de Esther, un profesor de Stanford dijo que ella había hecho “una contribución independiente y original al trabajo de laboratorio de Joshua... lo que, sin lugar a dudas, fue lo que lo llevó a ganar el Premio Nobel”.

Bono: la matemática Mileva Marić-Einstein

Los historiadores no tienen un solo punto de vista sobre la contribución de la primera esposa de Einstein a la teoría de la relatividad. Algunos consideran al científico un genio independiente, que estaba casado con una mujer de buen conocimiento; otros, que Mileva preparaba la base matemática de su trabajo. En cualquier caso, una de las primeras mujeres físicas del mundo fue olvidada injustamente.

En una correspondencia publicada, Einstein muchas veces le había escrito a su esposa “nuestro trabajo”, “nuestra teoría”, “nuestra investigación”. Una vez él dijo: “Necesito a mi esposa, ya que ella me resuelve todos los problemas matemáticos”.

¿A quién agregarías a la lista de mujeres cuyos méritos fueron disminuidos, olvidados o apropiados por otra persona?

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