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Cómo cuidar cada tipo de piel del rostro

Sabemos que, en general, hay sólo 4 tipos de piel, no debe haber confusión. Y cada mujer está segura de que sabe su tipo. Sin embargo, a menudo no es así. Por ejemplo, podemos confundir la piel seca con una deshidratada.

Genial.guru quiere compartir contigo las recomendaciones de los esteticistas que te ayudarán a elegir el cuidado adecuado para tu tipo de piel.

  • Utiliza diferentes productos para distintas zonas: la piel grasa necesita de productos que absorban la grasa, mientras que las zonas secas requieren nutrición e hidratación.
  • Evita los tónicos que contengan alcohol, es mejor utilizar unos con ácidos de frutas (AHA) o con ácido salicílico.
  • Prueba productos con ácido glicólico: éstos ayudan a eliminar el exceso de grasa de la piel, tienen función exfoliante y aceleran la renovación celular.
  • Si la piel en las áreas grasas es propensa a la inflamación, utiliza productos con retinoides. Éstos han demostrado su eficacia en la lucha contra el acné y tienen propiedades que mejoran la formación del colágeno.

La base del cuidado de la piel seca consiste en la hidratación y la nutrición.

  • No utilices jabón, exfoliantes ni mascarillas con arcilla.
  • Utiliza cremas nutritivas. Una o dos horas antes de irte a la cama, aplica una crema nutritiva enriquecida con lípidos. Y justo antes de dormir, retira el exceso de la misma con una servilleta.
  • No te duches más de una vez al día.
  • Utiliza el humidificador (o, al menos, controla la humedad relativa en tu casa). Procura que el aire en la habitación sea fresco.

La piel grasa requiere un cuidado especial.

  • No toques tu rostro con las manos.
  • Lávate la cara con agua fría no más de 2 veces al día y si sudas mucho. Está contraindicado lavarse la cara con agua caliente, ésta provoca una mayor actividad de las glándulas sebáceas.
  • Utiliza un producto de limpieza delicada facial.
  • Evita usar tónicos con alcohol: si lo contienen, reseca la piel y ésta empieza a producir más grasa. Es mejor que optes por los tónicos con ácidos de frutas (AHA) o con ácido salicílico.
  • No abuses de la base y el polvo de maquillaje, obstruyen los poros, lo que conduce a un proceso inflamatorio y aparición de puntos negros o acné.
  • Busca productos faciales que tengan en su etiqueta las palabras "no comedogénico". Esto significa que no obstruirá tus poros.
  • Opta por los productos de textura ligera: lociones o geles. La textura más densa puede aumentar el funcionamiento de las glándulas cebáceas y provocar la obstrucción de los poros.
  • Si tu piel es propensa al acné, utiliza productos con retinoides y también con peróxido de benzoílo o con ácido salicílico, aplicándolos en toda la cara.

Las afortunadas que tengan este tipo de piel pueden casi no usar cosméticos. Pero aún así, el cuidado básico es necesario, especialmente en invierno: de esta manera, conservarás la piel joven mucho más tiempo. Con la edad, la piel de este tipo puede llegar a estar seca.

Los productos de limpieza facial pueden contener sustancias que destruyen la barrera lipídica de la piel. Como resultado, ésta deja de retener humedad. No compres el limpiador facial si contiene lo siguiente:

  • Laurilsulfato sódico: Sodium Lauryl Sulfate (SLS).
  • Lauril éter sulfato sódico: Sodium Laureth Sulfate (SLES).
  • Miristil éter sulfato sódico: Sodium Myreth Sulfate (SMS).
  • Aceite mineral: Mineral Oil.

El agua micelar puede contener pequeñas cantidades de conservantes y agentes tensioactivos (surfactantes), por lo tanto, a pesar de las recomendaciones de los fabricantes, se debe aclarar con agua posteriormente.

La tonificación neutraliza la acción de los productos de limpieza facial, normaliza el pH después de lavar la cara con el agua dura del grifo y prepara la piel para la aplicación de la crema hidratante.

Para evitar estirar demasiado el cutis, utiliza un tónico en forma de spray.

En vez del tónico puedes utilizar agua mineral embotellada, pero procura no guardar la botella abierta durante más de 3 días.

Es bueno si la crema contiene agentes hidratantes como:

  • Ácido hialurónico (Sodium Hyaluronate).
  • Urea (Urea).
  • Propilenglicol (Propylene Glycol).

Además, la piel necesita protección contra el sol y los radicales libres. Para protegerte del sol, utiliza cremas con SPF que actúe tanto contra los rayos UVA, como contra los UVB. Para protegerte de los radicales libres, opta por cremas con vitaminas C y E, extracto de té verde y de otras plantas con propiedades antioxidantes.

Aplica la crema de día entre media y una hora antes de salir de casa. Y la crema de noche, entre una y tres horas antes de irte a la cama. Durante el sueño, la microcirculación de la piel se ralentiza y la crema se absorbe mal, lo que puede provocar edemas por la mañana, sobre todo en la zona de alrededor de los ojos.

Ponte crema siguiendo las líneas de masajear. No escatimes, pero tampoco utilices demasiada, esto no deja respirar a la piel. Si la crema no se ha absorbido por completo en media hora, retira el exceso de la misma con una servilleta.

La crema de día debe aplicarse, mínimo, media hora antes de salir a la calle, y en invierno, con una antelación no menos de una hora, para que la piel tenga tiempo de absorberla por completo.

Independientemente de tu tipo de piel, sigue las siguientes reglas:

  • Evita el sol directo y usa crema con protección solar.
  • No fumes.
  • Bebe agua.
  • No te acuestes a dormir sin quitarte el maquillaje.
  • Lávate la cara con agua fresca.
  • Consume alimentos con vitamina C: es responsable de la producción de colágeno y, por lo tanto, de la elasticidad de la piel.
Basado en material de womenshealthmag, webmd, kosmetologa.net