Genial
Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración
Genial

Después de los 6 meses, los bebés no deberían dormir en la misma habitación que sus padres, y los científicos explicaron por qué

La seguridad de tu bebé es muy importante, por lo que, desde que nace, haces todo para protegerlo. Dormir con él en la misma cama o en la misma habitación puede ser un factor que te brinde tranquilidad, pero ¿qué tan conveniente es? Los científicos se dieron a la tarea de estudiar algunos de los aspectos que influyen en este tipo de situaciones y, según un estudio, las madres que duermen con sus niños más de lo debido tienen más posibilidades de sentirse intranquilas y angustiadas, e incluso ser más propensas a padecer depresión que quienes no lo hacen.

Genial.guru sabe que el sueño de tu hijo es indispensable para su buen desarrollo, pero también está consciente de que mantenerte saludable es necesario para lograr el bienestar de ambos. Es por eso que investigó más a fondo los detalles de la investigación mencionada anteriormente para compartirlos contigo y permitirte tomar la mejor decisión para el crecimiento de tu bebé y tu estabilidad.

Lo que dice la ciencia

Es muy frecuente que un bebé se despierte varias veces en la noche porque le cueste conciliar el sueño. Con la intención de evitarlo, eliges quedarte a su lado porque piensas que se sentirá más tranquilo, pero tal vez ni siquiera puedas descansar de la mejor manera al hacer eso. En un estudio, realizado por Mina ShimizuDouglas M. Teti, colaboradores del proyecto “SIESTA” (conjunto de investigaciones sobre la crianza de los hijos, sueño y desarrollo infantil, financiadas por el Instituto Nacional de Desarrollo Infantil y Humano), se analizaron las diferencias que existían entre las mamás que durmieron más de 6 meses con sus bebés y aquellas que los trasladaron a una habitación separada cuando estos alcanzaron medio año de vida.

Las evaluaciones que se realizaron

Las participantes fueron 103 madres estadounidenses. Fueron visitadas para realizar las pruebas y se les pidió que contestaran una serie de cuestionarios relacionados con el tema. Se tomaron en cuenta factores vinculados a la crítica social, las preocupaciones maternas durante el sueño del bebé y la presencia de sentimientos como angustia y depresión.

La depresión y la angustia de una madre

Las mamás que dormían junto a sus bebés o compartieron la habitación con ellos más de medio año presentaron más posibilidades de deprimirse o sentirse angustiadas, debido a las preocupaciones por el comportamiento de sus hijos durante el sueño y las críticas sociales a las que se enfrentaban, en comparación con las madres que dejaban dormir solos a sus niños a partir de los 6 meses. Por otro lado, aquellas que compartían la habitación con sus pequeños tenían limitaciones en cuanto al espacio, y eso provocaba que los infantes se despertaran constantemente por la noche.

Todo depende de las costumbres y el entorno social

Aunque es difícil decidir qué es lo mejor para el sueño de tu bebé, este estudio señaló que el sentimiento de angustia puede ser el resultado de la constante crítica y retroalimentación social, en donde se pone en duda la manera en la que estás educando a tu hijo. Compartir el sueño con el infante o elegir no hacerlo es un factor que se relaciona con las costumbres y la cultura de distintos países que determinan la crianza más apropiada. Por lo tanto, es imposible generalizar, pues estos factores también pueden variar a causa de las creencias que tienen los padres respecto al bienestar del niño. Por lo tanto, a pesar de las diferencias con otras culturas, lo indispensable es que el bebé tenga un espacio seguro y tranquilo para dormir sin interrupciones.

Lo ideal para ti y tu bebé

Si te niegas a que tu hijo tenga su propia habitación, lo más recomendable es compartirla con él hasta su primer año, pero debe tener su propio espacio para dormir. Una de las alternativas es colocar una cuna junto a tu cama para que puedas estar cerca de él y, al mismo tiempo, descansar tranquila, ya que así estarás consciente de que se encuentra junto a ti en un lugar seguro. Si prefieres que esté en un cuarto separado debes esperar a que cumpla, por lo menos, 6 meses, y trasladarlo al otro sitio de forma paulatina, ya que podría sentirse incómodo al principio por el hábito que ya tiene incorporado.

Beneficios de un sueño solitario

Los investigadores descubrieron que el sueño solitario puede promover la independencia del bebé, permitiendo que desarrolle su capacidad para lograr quedarse dormido nuevamente si es que llega a despertarse en la noche. Otro estudio determinó que los bebés que comparten la habitación con sus padres entre los 4 y los 9 meses pueden llegar a dormir menos horas y practicar el sueño de manera poco saludable. Por lo tanto, si el infante duerme en una habitación separada podrá ser independiente y, además, logrará dormir de la forma más adecuada.

¿Qué opinas de este estudio? ¿Cuál fue la experiencia que tuviste con tus hijos? Cuéntanos en los comentarios.

Compartir este artículo