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Joven brasileña creó un filtro de agua que funciona con luz solar que ayuda a las comunidades rurales

La falta de agua es un problema que poco a poco ha tomado dimensiones mundiales. Sin embargo, y por fortuna, existen personas brillantes que, día a día, trabajan para encontrar soluciones realizables y, sobre todo, con impacto comunitario. Este es el caso de Anna Luisa Beserra, la primera joven científica brasileña en ganar el Young Earth Champions.

Genial.guru realizó una entrevista a esta joven talentosa cuyo proyecto ha conseguido desafiar fronteras y convertirse en una efectiva respuesta a uno de los problemas climáticos más preocupantes.

Una joven entusiasta de la ciencia

Desde que era niña, Anna Luisa Beserra sintió atracción por la ciencia en la escuela. En casa solía hacer experimentos con todo tipo de sustancias. A los 15 años sus padres le regalaron un microoscopio profesional, lo que sin duda le hizo confirmar que su vida estaría encaminada a la investigación científica.

El origen de un proyecto sustentable

Sobre cómo inició su proyecto, Anna Luisa dice: “El primer prototipo lo creé cuando tenía 15 años y soñaba con ser científica. Fue en un momento en que surgió la oportunidad de participar en el Premio Joven Científico en Brasil, y tenía que realizar un proyecto relacionado con el agua. Como ya sabía sobre el gran problema que era la falta de acceso al agua potable en el mundo, traté de buscar una solución que fuera viable y con mantenimiento práctico para resolver este problema”.

La importancia de Aqualuz

Actualmente Anna Luisa tiene tiene 22 años de edad y aquel dispositivo que comenzó solo como un prototipo ha sido premiado por la ONU. Este lleva el nombre de Aqualuz y su utilidad es la desinfección del sistema de captación de agua de lluvia, en zonas rurales, a través de radiación solar. El dispositivo puede durar unos 20 años, y el único mantenimiento que necesita es la limpieza con agua y jabón, sin mantenimiento ni energía externa. Por lo tanto, es una solución al acceso independiente al agua potable para las comunidades rurales.

Agua limpia y sustentable

Además de todo, Aqualuz es un sistema de muy bajo costo que no necesita energía externa, lo cual es una excelente noticia para las poblaciones más pobres donde el agua no alcanza a llegar purificada. Actualmente, con siete años de desarrollo, el invento ha beneficiado a doce comunidades, más de 225 familias en Brasil y poco a poco ha logrado comercializarse para extender su uso en otros lugares del mundo.

Agua potable segura para todos

Anna Luisa ha logrado crear su propia startup comercial, Safe Drinking Water For All — SDW (Agua potable segura para todos) la cual tiene como objetivo garantizar el uso de Aqualuz en todo el mundo. Su reciente proyecto está encaminado a ayudar a salvar a los niños en Madagascar, África, a través del acceso a agua limpia. Cualquier persona puede sumarse al proyecto mediante donaciones en PayPal para asignar recursos que llegarán de forma gratuita a las comunidades. Entérate más aquí.

¿Crees que el proyecto de Aqualuz podría impactar positivamente en zonas urbanas? ¿Conoces otros inventos que podrían beneficiar a las comunidades que más lo necesitan?