Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

Me vestí para el trabajo con la ropa de mi marido durante 10 días completos

---1
118k

Parece que a todas las mujeres les gusta usar en casa la ropa de su pareja, es cómoda y queda suelta, además de que guarda la calidez de un ser querido.

Genial.guru decidió contarte este experimento y entenderlo: las mujeres pueden usar las prendas de los hombres con el fin de verse elegantes y modernas. Para ello, nos ayudó una mujer llamada Rufina, que durante unos cuantos días fue a trabajar y pasear utilizando la ropa de su marido.

Atreverme a esto me asustaba porque, al igual que para muchas mujeres, para mí, vestirme con ropa masculina para salir fuera de casa era un tabú explícito. Pero fue muy interesante comprobar qué ventajas tienen las prendas poco femeninas por su naturaleza.

Para orientarme y buscar imágenes exitosas me ayudó mi amiga estilista Elmira. Abrimos el armario y sacamos de allí todas las prendas de mi marido. Y comenzamos a crear, combinar, componer y probar.

Primer día

Cuando Elmira me propuso elegir este pantalón de estilo militar, al principio me negué enérgicamente: me pareció que al ponérmelo parecería un cantante de rap.

Pero resultó que incluso los pantalones, que claramente son grandes, al fijarlos en la cintura con un cinturón, se verían con estilo, especialmente cuando se combinan con tacones y una camiseta que enfatice la figura. Complementamos el conjunto con una gorra. Sentí que atraía la atención de los demás y eso me gustó.

Segundo día

¿Sabías que las sudaderas combinan perfectamente, no solo con los pantalones, sino también con faldas? Yo no. Me puse una sudadera masculina sin temor. En principio, no se diferencia en nada del modelo femenino. Así que si ves una que te guste en una tienda de hombres, llévatela sin dudarlo.

También me puse zapatos gruesos con cordones, que solo hicieron hincapié en mi ternura y feminidad. Acompañé todo con un sombrero que le daba un toque picante.

Tercer día

Mi marido tiene una camisa de mezclilla que no se pone desde hace mucho. Me atreví a ponérmela con una falda lápiz de color bordó y todo de repente se inundó de estilo. Creo que esta imagen es adecuada para cualquier ocasión.

Una compañera del trabajo me preguntó donde había comprado esta camisa. Cuando le dije que era de mi marido, al principio no me creyó.

Cuarto día

Por la noche, después de trabajar, quería salir con mis amigas y quise ponerme algo universal y fresco. Elmira encontró para mí una camisa interesante de color caqui, aconsejándome atarla con un nudo en la cintura. Junto a unos lentes aviadores y pantalones estrechos, conseguimos la imagen que buscábamos y me sentí muy atractiva.

En tiendas femeninas es muy complicado encontrar una buena camisa. Básicamente, se venden modelos con volantes o flores. Así que, para encontrar una prenda de este tipo, es mejor dirigirte con seguridad a una de hombres.

Quinto día

La gabardina es otra prenda que se clasifica como unisex. Los brazos de mi marido son mucho más largos que los míos, pero eso no nos detuvo. Doblé las mangas y me lancé a la conquista del mundo con un gran estado de ánimo. Ropa masculina, ¿qué es lo que haces conmigo?

Sexto día

Hoy, en el trabajo, decidí dejarme llevar en cuanto a la ropa con toques de color. Elmira, de repente, me recomendó esta camiseta marinera, anotando que no era solo una prenda de los hombres del mar, sino todo un símbolo de la elegancia francesa. Queda bien a todos y gracias a las rayas de contraste, visualmente añaden frescura al rostro.

Ten en cuenta que se combina genial con el azul y el rojo.

Séptimo día

Lo que siempre puedes usar, sin lugar a dudas, es el suéter, gorro y bufanda de tu marido.

No importa que el suéter haya salido un poco al estilo oversize, incluso está de moda. Y, por cierto, los suéteres masculinos, por alguna razón, siempre son los más cálidos y acogedores, justo lo que andamos buscando en los días de frío.

Octavo día

Hoy en el trabajo no había reuniones ni citas importantes. Por eso, Elmira y yo creamos otra imagen, esta vez más relajada y, sobre todo, cómoda. Para ello, apostamos por un suéter de cachemira y unos pantalones de mezclilla, todo de mi marido. Qué cómoda se siente una con esta ropa, no ejerce presión por ningún lado.

Noveno día

La chaqueta es uno de los elementos más versátiles del guardarropa. De acuerdo con Elmira, se puede poner en cualquier lugar y combinar con cualquier cosa. Por ejemplo, con zapatos clásicos, pantalones de mezclilla al estilo boyfriend y, por muy extraño que parezca, con un bolso-monedero. Así podemos crear un estilo del todo elegante y relajado.

Fui así al cumpleaños de mi amiga y nadie se dio cuenta de que la chaqueta era de mi marido.

Décimo día

El último día de este experimento me llamó la atención la camisa color blanco nuclear de mi esposo. Me parecía que igual era demasiado grande para mí, pero decidimos convertir esta desventaja en un atractivo, remangándola y metiéndola por dentro de una falda lápiz. Como resultado, se obtuvo, en mi opinión, una imagen atrevida y elegante para el trabajo, llena de frescura.

En el último momento decidimos añadir un reloj grande de hombre, que aportó a la imagen un golpe de contraste.

Bueno, mi reto ha terminado, y así puedo resumir el resultado de esta experiencia: toda esta ropa masculina que he llevado puesta es extremadamente cómoda y funcional. Además de esto, sientes confort porque nada se levanta ni aprieta.

Creo que hay que desechar los prejuicios del tipo "soy una chica, llevar ropa masculina me hará fea". La feminidad está dentro de nosotras y no va a desaparecer porque nos pongamos prendas y accesorios de los hombres. Estas, incluso, enfatizarán nuestra ternura femenina.

Recomiendo que periódicamente realicemos excursiones por los armarios de nuestros maridos o novios y, si ahora no tienes, visita las tiendas masculinas desoyendo los argumentos de sus asesores de ventas. Yo, desde luego, tengo claro que voy a hacerlo.

Estilista Elmira Latypova para Genial.guru
---1
118k