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6 Test para niños que te ayudarán a determinar su carácter

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A veces, a los adultos no nos es fácil saber lo que pasa por la cabeza de los niños. Por eso, juntamos 6 test que te ayudarán como madre o padre a determinar el tipo de mentalidad de los pequeños, así como los rasgos de su carácter para que sea más fácil encontrar un idioma común entre todos.

1. El test de la golosina (a partir de 4 años y más)

Otro nombre del test es la prueba de la satisfacción diferida. Ayuda a entender qué tipo de mentalidad está más cerca del niño, estratégica o táctica. El estratega está dispuesto a renunciar a la oferta menos ventajosa hoy si mañana el beneficio posible respecto al acuerdo se incrementa. El táctico no está esperando a un mañana y trabaja directamente con lo que tiene en la actualidad.

Qué necesitarás: golosinas, una mesa, silla, una habitación donde nada pueda distraer la atención del niño (sin juguetes, teléfonos, ni televisor).

Qué hacer: sobre la mesa, delante del niño, hay alguna golosina (nubes, un bombón, una barra de chocolate o un pequeño pastel). Explícale al niño que este dulce es para él y él puede comerlo tan pronto se quede solo en la habitación. Pero, si se trata de hacer frente a la tentación y espera 10 minutos, vuelves con otra sorpresa, y luego recibirá el doble. Si cuando vuelves, sobre la mesa no está la golosina, no recibirá la segunda.

A qué prestar atención: algunos niños se comen la golosina enseguida. Muchos están luchando contra la tentación hasta el último momento: cubren los ojos con sus manos, tocan su pelo o juegan con la golosina para distraer sus pensamientos. Pero al final, se comen el postre. Son tácticos. Un tercio de los niños espera a que vuelva el adulto y reciben la doble recompensa. Estos son estrategas.

2. Juegos con colores (de 3 a 7 años)

El test ayudará a definir los rasgos de un niño introvertido o extrovertido.

Qué necesitarás: Para niños pequeños es mejor elegir un juego de construcción de colores con piezas grandes. Para niños, a partir de 5 años de edad, un libro para colorear y lápices de colores o rotuladores.

Qué hacer: Dale al niño pequeño un juego de construcción y ofrécele hacer una casa. No importa de qué forma vaya a quedar. Deja a tu pequeño arquitecto en total libertad.

Al niño más mayor dale el libro para colorear y lápices o rotuladores, explicándole que no es necesario actuar con prisa. Debe colorear el dibujo a un ritmo cómodo para él y de la forma que quiera. Los colores que elige para llenar tal o cual parte de la imagen, no juegan un papel relevante.

A qué prestar atención: si el niño construyó una casa de piezas de colores, observa si hay un orden en la elección de los colores. Si durante la construcción, ponía las piezas combinando entre sí según el color, o si cada parte de la casa tiene su propio color, entonces nos encontramos ante un niño con las características propias de una persona introvertida. Presta atención, no a la forma, sino al contenido y las características de las piezas.

Si el niño ha utilizado el libro para colorear, analiza si coloreó el dibujo cuidadosamente. Si los detalles del mismo están dentro del área, sin salirse de las líneas, entonces, se dan las circunstancias que apuntan a estar ante una persona introvertida.

3. Test de comida dulce o salada

Esta prueba te ayuda a determinar qué tipo de comportamiento social es propio y característico de un niño: estar de acuerdo con la mayoría, evitando el conflicto, o dispuesto a defender su propia posición, un rasgo que revela cualidades atribuibles a un líder.

Qué necesitarás: varios miembros de la familia o amigos (adultos y niños), platos que puedan ser dulces o salados, por ejemplo, arroz, rico en ambas variantes (¡es importante!)

Qué hacer y a qué prestar atención: adultos y niños se sientan a la mesa y comen el arroz. En voz alta, dicen que el arroz está demasiado salado e imposible de comer. En este momento, es importante llamar la atención del niño sobre lo que está sucediendo. Cada uno de los allí presentes, por orden, irá probando afirmando que está demasiado salado. Luego, será el turno del pequeño. Hacen la misma pregunta, es decir, si le parece que el arroz está salado. Los niños a quienes les resulta importante mantener la paz dentro del equipo y no están dispuestos a "enfrentarse a las reglas" responderán que el arroz está salado.

Esta situación la perciben como una especie de juego donde de repente se cambiaron las reglas. Y para mantenerse al día con los demás, siguen las nuevas, aunque les resulten extrañas y confusas. Su propia opinión sobre el arroz no es tan importante para ellos si se compara con "la posibilidad de seguir perteneciendo al equipo". Si el niño responde que su arroz es dulce, probamos arroz de su plato y confirmamos nuestra hipótesis: "El arroz está salado". Si el niño sigue defendiendo su propio punto de vista es, sin duda, un pequeño con cualidades inherentes de liderazgo: para él no es tan importante qué piensan de él los que están a su alrededor como el hecho de expresar el pensamiento que entiende es el más correcto.

4. Test de los Colores de Lüscher

Gracias a esta prueba, en 5 minutos puedes analizar la personalidad del niño basada en su elección de los colores. La prueba fue desarrollada por el psicólogo suizo Max Lüscher, quien creía que la percepción del color es objetiva y universal, pero las preferencias de color son subjetivas, reflejando el estado psicológico del sujeto y definiendo sus rasgos de personalidad.

Qué hacer y a qué prestar atención: sólo tienes que ir al enlace y hacer el test junto al niño. El adulto hace la pregunta y el niño señala el color. Al terminar, en la página web aparecerá el resultado final.

5. El test "diestro o zurdo"

Determinar qué mano del niño es la principal, si la derecha o izquierda, es fácil a partir de los 2 años. En los diestros, el hemisferio de "imagen y motor" está a la derecha y el de "lógica" a la izquierda. En las personas zurdas, al contrario. Sabiendo esto, se puede determinar qué tipo de actividades permiten al niño realizarse con más facilidad. Uno de cada dos son zurdos y diestros al mismo tiempo. Tales personas son llamadas ambidiestras. Determinar la mano dominante del niño ayudará a los padres en la educación: enseñar al zurdo a utilizar activamente la mano derecha es incorrecto, provoca un impacto negativo en el desarrollo de un niño. Los zurdos, a menudo, eligen una profesión artística, ser pintores, escritores, etc.

Variante para los más pequeños:

Presta atención a la mano que utiliza más a menudo: cómo toma una paleta o sus golosinas, cómo enseña una cosa necesaria o cómo toma su juguete favorito.

Variantes para niños a partir de 3 años:

  • Ofrécele cerrar la mano juntando los dedos entretrelazados (véase la foto). Arriba está el pulgar de aquella mano que domina.
  • Presta atención a la mano con la que el niño desenrosca el tapón de una botella. Esta mano debe ser la dominante.
  • Pídele al niño cruzar los brazos a la altura del pecho. El brazo que queda por encima será el lado dominante.

6. El experimento de Clara Davis

La doctora Davis supuso que incluso en una edad muy temprana, el cerebro del niño determina cómo comer correctamente. Para la primera prueba, Clara seleccionó a tres niños de 8 a 10 meses que antes sólo fueron alimentados con leche materna y, por lo tanto, no habían adquirido hábitos alimenticios. Luego, durante cada comida, les puso a los niños hasta 8 platos: con verduras, frutas, cereales, huevos, carne, pan de centeno, leche, agua y zumos. Los niños decidían por sí mismos qué comer: si el niño metía la mano en el arroz y luego lo relamía le daban una cucharadita de arroz. Luego, de nuevo esperaban a que el pequeño volviera a seleccionar. Él podía volver a querer arroz o bien elegir otra cosa. Así, Davis descubrió tres cosas:

Los niños que elegían por sí solos, de esta manera, su dieta, basándose en platos sencillos, se desarrollaban muy bien. Para ninguno de ellos significó un exceso de peso ni adelgazamiento.

A pesar de un aparente desorden, el niño, durante un determinado periodo de tiempo, llegaba a seleccionar todos los elementos necesarios como si hubiera seguido una dieta especial.

  1. Durante distintos días e incluso a determinadas horas del día, el apetito del niño cambiaba. Pero esto no afectaba al resultado final. Uno de los niños, durante un par de días сomió sólo verduras y, luego, de repente, empezó a interesarse por la carne o el pescado. La proporción de un producto también podía variar: en algún momento el niño quería mucha leche, luego, durante cierto tiempo, podía olvidarse de ella. De este modo, el cerebro del niño, por sí solo, determinaba lo que le hacía falta comer, dependiendo de las necesidades del cuerpo. Clara Davis repitió el mismo experimento con niños mayores, estudiando por separado el comportamiento de los pequeños absolutamente sanos y enfermos pero los resultados fueron similares.

Qué hacer y a qué prestar atención: este experimento es fácil de repetir en casa, dividiendo las raciones según los productos: verduras, carne, pescado, frutas, pan integral, cereales, productos lácteos, zumos infantiles y té. El niño puede, junto a los adultos, elaborar una dieta para 1-2 días en adelante. Algunos científicos destacan la importancia en la selección de los productos, según la época del año. Por ejemplo, en junio, ofrecerle, entre otras frutas, las fresas, y en agosto, melón o sandía.

Modelos: Samira Yunusova, Alir Vagapov
Fotógrafo: Roman Zakharchenko

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