Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

8 Sencillos pasos que te ayudarán a encontrar tu vocación

Dijo el gran Confucio: "Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida". Y la consejera de carrera Barbara Sher escribió todo un libro acerca de cómo descubrir tu vocación.

Genial.guru comparte contigo los ejercicios básicos del libro "Cómo conseguir lo que realmente quieres". Esperamos que te ayudarán a encontrar tu vocación.

Barbara escribe que en la infancia todos fuimos genios. Y lo único que nos hace diferentes a Einstein y Mozart es que ellos tuvieron condiciones favorables para desarrollar su talento, y nosotros no. Pero nunca es tarde corregirlo todo.

Para entender cuál es tu vocación, primero debes conocerte mejor a ti mismo. Y aquí están algunos ejercicios que te ayudarán a hacerlo.

Recuerda cómo eras de niño: ¿a qué te dedicabas?, ¿qué jugabas?, ¿cuáles eran tus sueños?, ¿qué era lo que más te atraía y te encantaba?, ¿cuáles de tus fantasías no le has comentado a nadie hasta ahora?, ¿cuál de estos sentidos: vista, olfato o tacto, te producía las emociones más fuertes?

Y, la pregunta clave: ¿a qué talento apuntan estas aficiones infantiles?

Imagina que cualquier talento y habilidades que tenías en la infancia fueran apoyados y tuvieras todas las condiciones para desarrollarlas; que tus padres en lugar de reprocharte por querer seguir tus sueños, te hubieran apoyado. ¿Qué serías ahora? ¿A qué te dedicarías? ¿Qué hubieras logrado?

Piénsalo sin contener tus ideas, que sean las más fantásticas y atrevidas. ¡Todas las reglas, clichés y restricciones están prohibidos!

¿Qué color te gusta? No necesariamente debe ser tu color favorito. Busca en unas ilustraciones de revista o imágenes de Internet un color agradable. Ahora imagina que tú eres este color. Descríbelo en una hoja de papel. Por ejemplo, "Soy azul..." ¿Cómo es? ¿Apasionado o tranquilo? ¿Atrevido o cauteloso?

Claro que el color eres tú. Simplemente este ejercicio te permitió ser más sincero que de costumbre porque es difícil decir, refiriéndose a uno mismo, "¡Soy increíble!". Ahora mira cuántas cualidades fuertes has anotado. Todas ellas te describen a ti. Por lo cual, puedes usarlas.

Escribe una lista de 20 actividades que te apasionen. Pueden ser cualquier tipo de actividad, incluso las que te parezcan trilladas. ¿Comer helado? ¡Excelente! ¿Ir de compras? ¡Muy bien!

Luego haz una tabla: escribe en la parte izquierda las actividades y en la parte derecha, las respuestas a estas preguntas:

  • ¿Cuándo fue la última vez que lo hice?
  • ¿Sucede espontáneamente o según un plan?
  • ¿Está relacionado al trabajo?
  • ¿Es gratis o no?
  • ¿Te gusta hacerlo solo o con alguien?
  • ¿Es arriesgado para tu salud?
  • ¿Es una actividad lenta o rápida?
  • ¿Está relacionada con el cuerpo, el alma o la mente?

Ahora analiza tus respuestas. Seguramente descubrirás algo nuevo acerca de ti y la vida que te gustaría llevar.

Describe en una hoja de papel un día normal de la vida de tus sueños. Vívelo en detalles. ¿A qué te dedicas? ¿Con quién estás? ¿Qué está sucediendo, dónde y cuándo? Imagina que no estás limitado ni en el dinero, ni en las fuerzas, ni en las habilidades. Que eres absolutamente libre.

Luego contesta estas preguntas:

  • ¿Qué cosas de esta descripción son imposibles de sustituir con nada?
  • ¿Qué es lo que no es tan necesario pero que te gustaría tener?
  • ¿Qué te gustaría tener pero podrías vivir sin eso?
  • ¿Qué cambiará si editas tu día perfecto en el cual sólo permanecerá lo más necesario?
  • ¿Cuáles de estos componentes tienes ya?
  • ¿Qué es lo que te hace falta?

Y, sobre todo:

  • ¿Qué es lo que separa tu realidad de tu día perfecto? ¿Qué es lo que necesitas hacer para conseguir los elementos que faltan? ¿Qué obstáculos y dificultades te lo impiden por el momento?

Toma una hoja de papel y anota las razones por las cuales no puedes realizar tus sueños. Haz una lista de problemas reales: es como un material para construir el camino que te llevará a tu objetivo. En cuanto las describas, de un montón de obstáculos insuperables se convertirán en una lista de tareas que necesitas hacer.

Antes de empezar el camino hacia la meta, Barbara recomienda revisar si tu sueño es auténtico. Imagina que ya has logrado lo que querías. Siéntelo hasta los más mínimos detalles. Tus padres probablemente estarían felices, ¿pero estarías feliz tú? ¿Estás en la cima del Everest pero no sientes alegría sino un frío penetrante? ¿O estás sentado en la mesa presidencial, pensando tristemente en el montón de papeles que necesitas firmar?

Si de pronto te das cuenta de que estabas equivocado y no quieres lograr este objetivo, simplemente... cámbialo.

No puedes construir un puente hacia una nube. Para que tu sueño no se convierta en algo inalcanzable, necesitamos convertirlo en una meta. Existen dos reglas:

1. La meta es concreta. No son sentimientos, son hechos. Por ejemplo, "ser médico" es un sueño, pero "obtener el diploma de médico" es un objetivo.

2. La meta debe tener una fecha.

Sí, no existe una varita mágica, pero en cuanto sustituyas la afirmación "Jamás podré lograrlo" por la pregunta "¿Cómo puedo hacerlo?", te convertirás en un mago. ¡Ya lo verás!

Ilustradora Anna Syrovatkina para Genial.guru