8 Trucos utilizados por las empresas para hacerte comprar algo que ni siquiera necesitas

Los usuarios de Internet compartieron sus experiencias sobre los métodos utilizados por tiendas, restaurantes e incluso vendedores de plantas de interior con los que engañan a sus clientes. El tema resultó ser de tanta actualidad que hubo testimonios de decenas de miles de personas. Al mismo tiempo, muchas de ellas, han estado al otro lado del mostrador, es decir que no eran clientes, sino especialistas en marketing o simples dependientes.

Genial.guru decidió contarte sobre los esquemas más fraudulentos y habituales que emplean las empresas para obtener el máximo beneficio vendiéndonos su producto o servicio. ¡Toma nota!

1. El volumen del platillo

Los restaurantes cuentan con un montón de trucos que ni siquiera somos capaces de llegar a imaginar. Pero el más común de todos ellos es ofrecer la misma cantidad de alimentos a precios diferentes.

La cuestión es que si se coloca, por ejemplo, la sopa en un tazón, visualmente aparenta poca cantidad. Pero si la misma ración la pasas a un cuenco o plato hondo, este se llena hasta el borde. En estos últimos recipientes, la sopa presenta un precio mucho más elevado que en un simple tazón.

Así, a la hora de pedir un platillo, presta atención no solo al precio, sino también a su volumen y presentación. Fijarte en ello puede ahorrarte gastos innecesarios.

2. Platillo del día

Este es otro de los trucos más utilizados. A veces, en los restaurantes y cafeterías preparan el platillo del día con los alimentos cuya fecha de caducidad está a punto de terminar. Con el fin de no perder dinero con comida estropeada, los restauradores bajan el precio y tú caes en su estrategia.

Sí, pidiendo el platillo del día ahorrarás, pero existe una probabilidad elevada de que no comas algo precisamente muy fresco.

3. Embutidos y quesos en lonchas

Este esquema es similar al descrito anteriormente, pero lo utilizan las tiendas de alimentos. Un producto cortado en lonchas resulta más atractivo para el comprador, ya que tendría que hacer menos esfuerzo para preparar algo. Por lo tanto, los empleados de los supermercados utilizan para lonchear embutidos o quesos cuya fecha de caducidad todavía no ha llegado, pero se aproxima.

Es mejor no comprar estos productos. Pero si quieres comprarlos, no dudes en abrir el envase inmediatamente después de pagarlo y devolverlo si percibes que el embutido o el queso se han echado a perder.

4. Natural y ecológico

Algunas empresas aseguran que sus productos son ecológicos, totalmente naturales, fabricados con materiales reciclados y que no contienen OMG (organismos modificados genéticamente). Pero no podrás comprobar la sinceridad del vendedor directamente en la tienda. Este problema sucede tanto con los alimentos como con artículos de droguería, tecnología, cosméticos y muchas otras cosas.

Vale la pena saber que existen pocas certificaciones ecológicas oficiales en este sentido. Y todas son bastante genéricas y conocidas. Si encuentras algún símbolo desconocido en el envase, es mejor que busques más información acerca del mismo. No vale la pena creer en las palabras del fabricante sin más.

5. Garantía del precio más bajo

Esta oferta es común en muchos países del mundo. A veces los vendedores realmente te ofrecen su artículo al precio más bajo. La diferencia en este caso puede ser mísera, pero aun así, existe. Sin embargo, aparecen también otro tipo de vendedores.

Los usuarios de Internet contaron que las tiendas que venden colchones y aparatos electrónicos se ponen de acuerdo con los fabricantes para que los modelos que reciban para su venta tengan un nombre exclusivo. No encontrarás un producto más barato porque, simplemente, no encontrarás un colchón o una aspiradora con ese nombre en otra tienda.

6. Plantas que florecen eternamente

Los florerías también utilizan trucos a veces. Comprando plantas de interior en flor, presta atención a sus capullos.

Muchos usuarios de Internet se toparon con el hecho de que les habían vendido cactus con flores pegadas. Además, el vendedor aseguraba que la planta florecería durante todo el año.

Ten cuidado: si observas que la planta tiene capullos, esto quiere decir que, muy probablemente, florecerán de verdad.

7. Maniquíes atractivos

Los establecimientos de ropa también pueden manipularte. Uno de sus trucos consiste en que las prendas que necesitan vender se ponen sobre hermosos maniquíes. El cliente ve qué bien queda y cómo se combinan con éxito entre sí estas prendas. Así, la posibilidad de comprar se incrementa.

En este caso, asegúrate de probar las prendas para ver si te quedan bien. Y si tienes la oportunidad de escuchar la opinión de otra persona (no de un asistente de ventas, por supuesto), recurre a ella. Esto te ayudará a comprar prendas que realmente te queden bien.

8. Última oportunidad

Otro truco es acentuar que la oferta próximamente se acabará, o bien hay un límite de stock. Lo utilizan tanto las tiendas de ropa como aquellas que venden aparatos electrónicos o, por ejemplo, muebles.

La esencia de este truco subyace en asegurarse de no darte tiempo suficiente para pensarlo o comparar y tal vez encontrar una oferta mejor. Así que siempre que te encuentres con un mensaje de este tipo, pregúntate cuán necesaria es para ti esta cosa. Y luego comprueba su precio en otras tiendas antes de comprarla "a un precio tan bueno".

Bono: precios demasiado altos y excesivamente bajos

Uno de los usuarios de Internet comentó que, buscando a un contratista, hay que alejarse de los precios excesivamente bajos y los que son demasiado elevados. Y si con los precios bajos todo está claro (simplemente te ofrecen un mal servicio o un producto de baja calidad), con los altos la lógica se antoja extraña.

En realidad, al contratista que infla el precio, tal vez simplemente no le interesa hacerlo, pero no puede decir "no hago tal trabajo" porque se considera poco profesional. Y entonces, exagera deliberadamente el precio de sus servicios para que no acudas a él.

Las causas de este comportamiento pueden ser muchas. La principal de ellas es no enojar al cliente, pero al mismo tiempo, negarse.

¿Y con qué estrategias de marketing te has topado tú? Comparte tus historias en los comentarios.

Imagen de portada depositphotos, depositphotos
Compartir este artículo