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9 Esqueletos en el armario que no les debes mostrar ni a tus mejores amigas

Es de sabios guardar sus secretos pero es de tontos esperar que lo haga alguien más. Existen temas que deben estar prohibidos incluso cuando hables con tus amigos más cercanos.

Genial.guru te advierte: tienes derecho a guardar silencio pero todo lo que digas puede ser usado en tu contra.

Al contar acerca de la discusión que tuviste con tu madre, podrás sentir un alivio pasajero pero muy pronto te arrepentirás de tus palabras. Porque no tienes a nadie más cercano que a tu familia, y tarde o temprano te reconciliarás. Pero el sentimiento de culpa por haber hablado mal de tus seres queridos enfrente de otros te perseguirá durante mucho tiempo, así que es mejor guardar el secreto.

Los padres que se quejan con sus hijos lucen bastante tontos porque fueron ellos los que educaron a niños tan traviesos e indomables. No te apresures a contarle a tu amiga de lo cansada que estás de pagarle a tu hijo adulto sus recibos o que tu hija aún no se ha casado. Al comentarle este problema a tu amiga recuerda que todos los miembros de su familia, incluyendo a su gato, se enterarán de los detalles.

Si a los hombres mujeriegos existe cierta tolerancia porque se les considera conquistadores, una chica con muchas parejas seguramente se ganará muchos apodos poco agradables. Incluso entre tus amigos podrás ganar mala fama y te empezarán a tratar diferente. Si quieres charlar sobre este tema, es mejor no entrar en detalles.

La parte más íntima de cada persona son sus fantasías sexuales. Las personas pocas veces confiesan lo que sueñan porque en la mayoría de los casos es algo medio indecente. Al contarles a tus amigas un secreto delicado de tu pareja, traicionarás su confianza y lo pondrás en ridículo. Admítelo: a ti no te gustaría estar en su lugar y encontrarte con las miradas burlonas de sus amigos.

La infidelidad es un error muy grave que puede costar la felicidad de la familia. Si el secreto está revelado, es mejor callarlo hasta que tomes una decisión determinada: si te quedas con esta persona o prefieres divorciarte. De lo contrario, cambiará la actitud de tus amigos hacia tu pareja o hacia ti. Pero, sobre todo, si primero decides dejar a tu pareja y luego volver con ella, será más difícil hacerlo.

La lucha por la atención del hombre es inevitable, y este conflicto dura toda la vida. Incluso la suegra más perfecta algún día hará algo que enojará a su nuera con tan solo su presencia. Intenta controlarte porque ella es la mujer que dio a luz a tu marido maravilloso. Si se trata de discusiones reales, un tercero no podría ayudarte porque no conoce la situación de tu familia. Es mejor discutir esta cuestión con tu marido e intentar entender la situación juntos.

Cuando juntas tu destino con el destino de otra persona, la aceptas con todas sus ventajas y defectos. Aceptar significa estar del lado de tu pareja, entender su situación. Y contarle a alguien información acerca de sus problemas de salud, peculiaridades fisiológicas o hábitos nocivos significa darle un arma a quien la apunte en tu contra. Te terminará diciendo que eres una tonta que aguanta todas esas imperfecciones.

Perder dinero tal vez sea la experiencia más dolorosa pero la más invaluable también. Al contarle a tu amiga cómo caíste en una trampa financiera o cómo te engañaron a la hora de cambiar la moneda, ganarás fama de una persona fracasada económicamente. Esta historia se convertirá en una anécdota entre tus amigos y creerán que eres una persona tonta a la cual es mejor no prestarle dinero.

Si buscas bien, en cada familia puedes encontrar a un familiar problemático con una conducta poco común. Claro que será una historia entretenida de cómo tu primo se volvió drogadicto pero recuerda que gracias a ti lo etiquetarán como tal durante toda la vida.

La amistad también tiene su fecha de caducidad y tarde o temprano puede dañarse o simplemente acabarse. Al abrirle a alguien tu alma, puedes arrepentirte mucho en el futuro, por lo tanto, no te apresures a confesar tus secretos.

  • Existe un truco que te ayudará a mantener la boca cerrada. Todos tenemos un "sensor interior", una persona que nos ayuda a controlar lo que decimos: puede ser mamá, esposo o jefe. La próxima vez cuando quieras quejarte con tu amiga, simplemente imagina que esa persona está a tu lado y lo escucha todo. Si no lo hubieras dicho enfrente de tu mamá, es una señal, tal vez no se lo deberías comentar a tu amiga tampoco.