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Estas 9 cualidades impiden a una persona alcanzar la cima de su carrera profesional

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Para construir una carrera exitosa, cada vez más se requiere tanto de habilidades profesionales como de las sociales. Un estudio de Harvard señala que desde 1980, la cantidad de tareas en un empleo que requieren de estas últimas aumentaron un 24 por ciento, mientras que las que precisan de inteligencia y conocimiento técnico no aumentaron tanto.

Genial.guru dedidió contarte las principales habilidades antisociales y patrones de comportamiento que impiden a una persona alcanzar el éxito en su trayectoria profesional.

Víctima

Al principio, las víctimas profesionales no parecen serlo. Se ganan la simpatía y apoyo de sus compañeros. Pero pasa el tiempo y empieza a evidenciarse que ir de víctima es un estilo de vida y no una mala racha.

Las víctimas tienden a evitar sus responsabilidades y sus quejas se producen de forma constante. Cada piedra en su camino se afronta como una dificultad insuperable, llegando a estar dispuestos a contárselo a todo el mundo y, lo que es peor, 24 horas al día. Con todo esto, la solución a cualquier problema no llega.

Manejable

Por un lado, con este tipo de perfiles se antoja fácil simpatizar al principio. Los jefes los explotan al máximo y hasta sus compañeros, sin miramientos, suelen aprovecharse de su carácter para lograr sus propios fines.

Por otro, estas personas "maleables" causan también enojo en los demás. Una persona que constantemente está de acuerdo y acepta todo, careciendo de valor para expresar su disconformidad con algo y no defendiéndose a sí misma, es poco probable que sea capaz de ocupar una posición alta en el mundo laboral.

Culpable

Las personas que nunca piden disculpas a los demás, considerándose a sí mismas por encima del resto, no provocan emociones positivas en nadie. Pero más enojan aquellos que se disculpan sin parar y, a menudo, hasta sin una justificación aparente.

Las disculpas innecesarias reducen la posibilidad de que las ideas de estos empleados, en principio, acaben siendo escuchadas. En definitiva, son indecisos, con frencuencia reservados, pasivos y con miedo a las críticas. Por ese motivo, nunca llegan a lo más alto en su trayectoria profesional.

Cobarde

El miedo es un poder muy fuerte que puede ser utilizado para dirigir a las masas. Un compañero cobarde o alarmista suele actuar de manera irracional.

Estos débiles y temerosos pueden culpar de sus errores a otros empleados u ocultarlos en vez de corregirlos. Todo esto afecta negativamente a los resultados de su trabajo y, por lo tanto, a los de todo el equipo.

Exaltado

Los empleados alterados de fuerte temperamento suelen derrochar sus emociones sobre las espaldas de sus compañeros. No importa si se trata de una alegría o de una ofensa, ira o impaciencia. Estas personas están convencidas de que sus compañeros los provocan. En definitiva, por eso ni siquiera tratan de contenerse y descargan sus emociones en personas que, en realidad, no tienen ninguna culpa.

Con este tipo de personas, raras veces se llega a establecer un contacto saludable para trabajar de forma productiva. En el equipo, normalmente, no son bienvenidas.

Velocista

Los velocistas suelen culpar de sus fracasos a la falta de oportunidades, excusándose en que simplemente son víctimas de la mala fortuna. Sin embargo, un resultado exitoso es más bien fruto de un trabajo arduo, alejado de cualquier atisbo de suerte.

Este tipo de perfiles son los que en su trabajo no suelen asumir que enfrente tienen un maratón y no una carrera de 100 metros. Por lo tanto, llegan al "punto de ebullición" ya en el segundo día del proyecto. Y como resultado de ello, no pueden terminarlo.

Conservador

Estos empleados no pueden valorar con sobriedad la realidad. El tiempo y el progreso no se detiene, aparecen siempre nuevos métodos de trabajo, hasta nuevos tipos completos del mismo. Pero los conservadores se refugian en el pasado. Sus habilidades no se desarrollan porque están convencidos de que llegaron a la cima de sus capacidades.

Y al final, una persona de este perfil nunca es capaz de lograr una carrera de altura significativa, solo porque se ha acostumbrado a responder a cualquier innovación con su legendaria frase: "Siempre se hizo así, ¿para qué cambiarlo si funciona?"

Arrogante

Las personas demasiado arrogantes pueden perder el tiempo en vano, el suyo y el tuyo. Y el problema radica en que perciben cualquier observación hacia su persona como un reto y tratan de corregir o hacer las cosas por obstinación.

Por fuera, estas personas aparentan ser muy seguras de sí mismas, pero en realidad no lo son. Como resultado, pueden cometer graves errores, lo que les impide ascender hasta la cima de su trayectoria profesional

Dementor

En las películas de Harry Potter, los dementores son criaturas mágicas que se alimentan de las emociones positivas dejando a las personas solo con sus peores pesadillas y malos recuerdos.

En el equipo laboral, claro está, también puedes encontrar fácilmente personajes de este tipo. Te produce horror solo por su apareciencia y difunden negatividad a todo su alrededor, sin pronunciar siquiera una sola palabra. Trabajar de manera eficaz con este tipo de personas es prácticamente imposible, ya que su pesimismo alcanza magnitudes epidémicas desmedidas. Tu buen humor y tu actitud positiva hacia el trabajo se esfumarán al tratar con ellos en cuestión de segundos.

Ilustrador Daniil Shubin para Genial.guru
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