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Los psicólogos dieron unas recomendaciones de cómo comportarse para dar una buena impresión

Todos nosotros a menudo queremos dar, no solo una buena primera impresión, sino una excelente. Y sabemos que para esto necesitamos comportarnos cómodamente, llamar al interlocutor por su nombre y evitar las posiciones cerradas.

Pero a veces esto no es suficiente. Tu comportamiento es natural, no cruzas las manos, pero doña María todavía no te considera buena para su hijo. Entonces, ¿qué más se necesita?

Genial.guru ha recogido 10 recomendaciones de psicólogos que te ayudarán a fascinar a tus interlocutores. Y para casos dificiles hemos preparado un bono. Un método que siempre funciona.

1. Efecto Pigmalión

Según el famoso psicólogo Robert Rosenthal, el efecto Pigmalión se refiere al fenómeno en que una persona está segura de algo y actúa para encontrar una confirmación de esto.

Si estamos seguros de antemano de que doña María no es una mujer muy agradable y no seremos capaces de fascinarla, actuaremos inconscientemente para confirmar esto. Por lo tanto, es mejor pensar en que la persona a quien estás a punto de conocer estará encantada de conocerte.

Y una cosa más. Sobre la base de este efecto se realizó un experimento durante el cual se demostró que si una persona piensa que te cae bien, comienza a comportarse de manera más abierta y amistosa. Entonces, si hay una posibilidad, pide que alguien le diga antes de su reunión a doña María que ya te cae bien.

2. Efecto Pratfall

A menudo, en compañía de personas desconocidas, tratamos de mostrar nuestra mejor cara. Nos preocupamos, tratamos de ocultarlo, nos preocupamos aún más y como resultado nos escondemos en un rincón, pensando en estar pronto en la cama. Aquí los psicólogos recomiendan tomar nota del efecto Pratfall, según el cual la mejor manera de ganar el agrado de los demás es demostrar vulnerabilidad, debilidad, pequeño descuido.

En este contexto no podíamos dejar de recordar a la talentosa Jennifer Lawrence, que cayó durante tres años consecutivos ante la vista de casi todo el mundo, pero su popularidad no ha sufrido por esto, sino todo lo contrario. Aunque, por supuesto, el talento de la actriz jugó un papel decisivo.

3. Efecto de atracción de similitudes

Este concepto pertenece al psicólogo Theodore Newcomb, que estableció en su investigación que cuantas más actitudes y hábitos comunes tienen las personas, más se quieren unas a otras. Es interesante la gran simpatía que nos causan los interlocutores con quienes tenemos similares características negativas. Solo falta encontrar estos puntos de contacto, aunque es bastante difícil porque pocas personas durante el primer encuentro comienzan a hablar de sí mismas, especialmente sobre sus imperfecciones.

4. Puntos de contacto

Vanessa van Edwards, autora del libro "Captivate: The Science of Succeeding with People", compara nuestros pensamientos con ovillos y los temas generales de conversación con hilos de conexión. Ella cree que hay tres categorías principales de temas para comunicarse con personas desconocidas. Para iniciar una conversación, necesitamos una frase que dé el pie y ese “hilo de conexión”. Te contamos de qué se trata.
Imagínate que viniste al cumpleaños de doña María.

  • La categoría "Gente": amigos comunes, es decir, su hijo Pablo, por ejemplo. Frase de apertura: "Pablo tiene un gran oído musical". El hilo: "¿Y qué talentos tiene usted?"
  • La categoría "Contexto": el evento que los vinculó a ustedes, es decir, el cumpleaños. Frase de apertura: "¡Excelente restaurante!" El hilo: "¿Quién lo aconsejó?"
  • La categoría "Intereses": de hecho, son intereses. Frase de apertura: "Vi sus fotos en Grecia". El hilo: "¿Qué le gustó de allí?"

Presta atención a los hilos (las preguntas). Si deseas hacer hablar al interlocutor, no deberían ser cerradas, es decir, que no se puedan contestar usando "sí" o "no".

5. Hablar de uno mismo

Cinco estudios diferentes han confirmado que a las personas les gusta hablar de sí mismas (no tanto sobre los esqueletos en el armario, sino sobre la experiencia personal). En esos momentos se activa la zona del cerebro que los científicos llaman el centro del placer (se encarga de la sensación de placer). Además, en un experimento los participantes rechazaron la compensación monetaria a favor de la oportunidad de hablar de sí mismos.

En consecuencia, una vez que se establece el contacto, es importante ayudar al interlocutor a compartir sus ideas u opiniones, haciendo preguntas capciosas y mostrando interés en lo que dice.

6. El guión para una conversación ideal

Los especialistas en el campo de networking (establecimiento de contactos útiles) ofrecen el siguiente guión de diálogo con la persona a que deseas gustarle:

  • "Tú". Después del apretón de manos y la presentación sería pertinente una pregunta general en la que vas a pedir la opinión del interlocutor. ¿Qué te parece el clima? ¿Llegaste bien? ¿Cómo te sientes?
  • "Tú". En esta etapa es importante encontrar los hilos de conexión para conocer mejor a tu interlocutor.
  • "Yo". Ahora tienes que contar algo sobre ti por supuesto centrándote en los intereses del interlocutor.
  • "Tú". La gente recuerda mejor lo primero y lo último que escuchó. Por lo tanto, antes de terminar la conversación deja que el interlocutor hable. Entonces te recordará como una persona sensible y atenta.

7. Nombre del interlocutor

A menudo no nos dirigimos al interlocutor por su nombre porque no lo recordamos. Esto es lo que puedes hacer para no llamar María Emilia a María Elena:

  • Cuando el interlocutor dice su nombre, míralo a los ojos e intenta recordar su color.
  • Inventa si puedes una asociación con el nombre (flor, personaje de cine o de literatura).
  • Compara a tu nuevo conocido con una persona que tiene el mismo nombre.
  • Después de unos minutos, intenta llamarlo por su nombre.

Y aunque ya lo sepas, te lo recordamos. Durante una conversación dirígete al interlocutor más a menudo por su nombre, porque una persona lo asocia con comodidad, calidez y confianza.

8. Distancia

Lo más probable es que conozcas a personas que siempre se acercan mucho, incluso si te piden prestada una grapadora. Se acercan tanto que puedes sentir su aliento. Intuitivamente en esos momentos damos un paso hacia atrás o hacia un lado. Sucede que la distancia óptima entre personas desconocidas debe ser de al menos 1,2 metros (4 pasos).

Al conocer mejor a una persona puedes reducir esta distancia, pero primero debes verificar si tu interlocutor se siente cómodo. Pídele que te pase algo y si todo está bien él mismo establecerá una distancia más corta entre ustedes.

9. Apariencia

En la elección de ropa, zapatos, accesorios y maquillaje existen tres reglas básicas que debes cumplir si vas a conocer a una persona y deseas darle una buena impresión:

  • Armonía entre todos los artículos y el entorno.
  • Comodidad, por lo tanto es mejor no usar zapatos nuevos.
  • Prolijidad. Esto es especialmente importante, porque tu interlocutor estará observándote con interés, necesariamente verá si un botón está colgado. Aparte hay que mencionar los zapatos, porque cuando las personas desconocidas apartan la vista a menudo miran al piso.

10. Detalle vistoso

Nuestro cerebro tiende a exagerar y a memorizar mejor las cosas divertidas (el efecto del humor) y extrañas (el efecto de rareza). No te recomendamos hacer bromas a diestra y siniestra porque no vale la pena, ya que la opinión de tu interlocutor sobre lo que es gracioso y lo que no puede ser radicalmente diferente de la tuya. Espantar al público con el comportamiento o apariencia tampoco vale la pena.

Un detalle pequeño pero vistoso e incluso divertido en tu imagen es lo que necesitas. Como por ejemplo, estas medias en la foto, que se conocen en casi todo el mundo. Las usa el Primer Ministro de Canadá.

Bono. Una sonrisa sincera.

Los métodos anteriores pueden funcionar o no con alguien, ya que las personas no son robots a los que se les aplica una instrucción. Pero la sonrisa ayuda siempre y en todas partes. Por lo tanto aunque suene cursi ¡sonríe! Después de todo una sonrisa es contagiosa y apreciamos a quienes nos transmiten emociones positivas.

¿Y qué otras cualidades te gustan en el interlocutor?

Imagen de portada eastnews