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Estos gatos fueron adoptados y ahora recorren Japón junto con su dueño porque se deprimen cuando él se va sin ellos

Con las facilidades que existen actualmente para viajar es cada vez más frecuente leer historias de suertudos que recorren el mundo a su antojo, pero ¿habías oído hablar sobre felinos? Bueno, los gatitos Daikichi y Fuku-Chan lo hacen. Su vida dio un giro de 180° cuando fueron rescatados de la calle por Daisuke, pero estamos seguros de que no se imaginaban las aventuras que les esperaban después de eso.

Genial.guru quiere presentarte una historia de aventuras en cuatro patas. ¡No te pierdas nuestro tierno bono al final del artículo!

Las mascotas echan de menos a sus dueños

Si tienes como compañero de casa a un perro es probable que, al regreso de unas vacaciones o un fin de semana lejos, te des cuenta de lo mucho que él te extrañó. Tal vez te mira con tristeza, o no quiere acercarse a ti por resentimiento. Incluso puede mostrarse irritado y ladrar más de lo normal. Lo mismo sucede con otros animales y, especialmente, con estos dos gatos japoneses que echaban de menos a su dueño, quien viajaba mucho por trabajo.

La historia inició rescatando a dos gatos de la calle

Daisuke Nagasawa es un hombre japonés de 49 años, CEO de una compañía de tecnología ubicada en Tokio, con un corazón abierto a los animales. Hace 13 años conoció a Daikichi, un gatito callejero. No pudo dejarlo a la intemperie y decidió adoptarlo. Pronto se le uniría Fuku-Chan, una gata cariñosa que Daisuke llevó a su casa para que fuera compañera de Daikichi. Pero, lamentablemente, el trabajo de su dueño le exigía abandonar su casa por muchos días, por lo que tenía que dejar a sus felinos al cuidado de una guardería de mascotas.

Extrañar a Daisuke les sentaba mal

En un inicio, la solución funcionó. Pero, al poco tiempo, las ausencias de su dueño se convirtieron en un problema. Los gatos empezaron a mostrar signos claros de extrañarlo. No solo se empeñaban en hacer travesuras, sino que también empezaron a mostrarse algo agresivos. Daisuke tuvo que tomar cartas en el asunto y escogió la solución más aventurera posible: llevárselos a sus viajes de trabajo.

Los gatos viajeros

Así se convirtieron en los “gatos viajeros”. Daikichi y Fuku-Chan llevan casi 8 años recorriendo Japón. Han llegado a conocer 47 prefecturas del país y han admirado más de 1 000 destinos junto a su dueño, entre ellos, los lugares más bellos e impresionantes de este país asiático. Sus experiencias eran tan particulares que Daisuke decidió crear una cuenta de Instagram para documentar sus aventuras, y sus fotos han llenado de ternura a más de 17 mil fanáticos que siguen sus recorridos a diario.

Usan varios modos para explorar Japón

Los felinos pasean largos tramos sostenidos con una correa, aunque lo que llama la atención es observarlos cómodamente recostados en un carrito de bebé que su dueño acondicionó para transportarlos con facilidad y atender sus necesidades gatunas. También se los puede ver recorriendo Japón en una mochila en la espalda de Daisuke, mientras disfrutan de la vista frente a ellos. Aquí podrás ver algunas de sus fotos.

Un volcán estaba a punto de hacer erupción, pero ellos se encontraban fuera de peligro

Explorando el castillo de Nagoya, una atracción amigable con las mascotas

Frente al monte Fuji. ¡Estos son unos mininos suertudos!

Fuku-Chan caminando por el trono de Izumo Taisha, el más antiguo del país, ubicado en la Prefectura de Shimane

De “negocios” en Hiroshima

Las cataratas Harajiri. ¿Se acercarán al agua los gatitos?

Hasta ellos necesitan un descanso de un viaje de carretera

Daikichi y Fuku-Chan se atrevieron a cruzar el puente Kazura, del siglo VIII

Daisuke cuenta que los mininos tomaron aire fresco antes de sentir la nieve con sus propias patas

Infaltable foto con un samurái. ¡Sin miedo, chicos!

Las fotos valen más que mil palabras

Qué mejor modo de terminar un día de aventuras que con este atardecer en la playa Sakurai Futamigaura

Bono:

¿Qué hay de ti? ¿Cómo crees que nuestras mascotas demuestran que nos echan de menos? Si te fueras de viaje con la tuya, ¿cómo la transportarías de un lado a otro? ¡Cuéntanos en los comentarios!