Por qué los mosquitos zumban en los oídos (y otros 10 datos que demuestran que no son solo insectos molestos)

Probablemente todos hemos escuchado el zumbido de un mosquito listo para atacarnos cuando bajemos la guardia. La agitación de sus alas provoca ese sonido que de minuto a minuto se va volviendo cada vez más molesto e irritante. Incluso podemos llegar a pensar que su único objetivo es el de evitar que descansemos. Esta desagradable situación hace que nos preguntemos qué tienen de especial estos insectos voladores.

En Genial.guru queremos saber por qué los mosquitos son tan molestos por las noches y decidimos encontrar la respuesta a esta incógnita.

1. Si zumban cerca del oído, no es para advertir a su “víctima”

Los mosquitos no buscan molestarnos con su zumbido. No pueden evitarlo. Ese sonido tan característico se debe al movimiento constante. En otras palabras, nuestros enemigos voladores tienen un órgano dentado en la base de las alas que provoca ese ruido molesto para muchos seres humanos que buscan conciliar el sueño.

2. La saliva es la que causa comezón

A diferencia de otros insectos, los mosquitos no dejan atrás aguijones o colmillos en la piel. La roncha, la picazón y el calor de las reacciones de una picadura se deben principalmente a las toxinas presentes en la saliva del insecto. Esta sustancia tiene propiedades vasodilatadoras, anticoagulantes y antiplaquetarias, lo que les permite succionar más fácilmente la sangre.

3. Existen miles de especies de mosquitos

Hay más de 3000 especies de mosquitos alrededor del mundo, pero no todos son peligrosos para el ser humano; solo tres son los principales responsables de la propagación de enfermedades. Los mosquitos Anopheles pueden transmitir malaria, filariasis y encefalitis. Los Culex son portadores de encefalitis, filariasis y el virus del Nilo Occidental. Y por último, los mosquitos Aedes pueden transmitir fiebre amarilla, dengue y encefalitis.

4. Preocúpate por los mosquitos hembra

Los mosquitos se alimentan de jugos de plantas, como el néctar, para obtener el azúcar necesario para su supervivencia. Solo las hembras buscan y pican a huéspedes para succionar la sangre que permitirá el desarrollo de sus huevos.

Para distinguir entre los machos inofensivos y las hembras peligrosas, se pueden usar microscopios o lupas. Los machos son más pequeños que las hembras; además, tienen antenas tupidas y peludas. Por otro lado, el apéndice alargado que las hembras tienen en la cabeza se parece más a una aguja.

5. Tiempo de vida, tamaño y peso

Estos molestos insectos voladores que zumban, pican y pueden transmitirnos un gran número de enfermedades tienen un ciclo de vida de entre unas escasas dos semanas y seis meses. El tamaño varía dependiendo de la especie; los ejemplares más grandes pueden llegar a medir casi dos centímetros. Y el peso promedio equivale a 0,0024 gramos. Un mosquito puede compararse con un clip de oficina.

6. Preferencias entre la sangre humana y la sangre animal

En general, los mosquitos son bastante oportunistas. Mientras que algunas especies nos encuentran irresistibles, otras permanecen indiferentes. Un estudio reveló que aquellas áreas con una mayor sequía y una mayor concentración de población son las más proclives a albergar mosquitos con preferencias por la sangre humana. Este hecho se debe a que creamos fuentes de agua estancada que nuestros enemigos voladores necesitan para reproducirse.

7. Considérate afortunado si no tienes sangre “dulce”

Los mosquitos hembra muestran preferencias por ciertos individuos debido a las diferencias en los químicos volátiles producidos por el cuerpo. El principal atractivo para la selección del huésped se relaciona con el olor. Pero otros factores también pueden influir. Por ejemplo, las mujeres embarazadas son dos veces más propensas a sufrir una picadura de los mosquitos Anopheles.

El tipo de sangre también es importante. Algunos estudios comprobaron que los mosquitos prefieren en un 83,3 % a las personas con grupo sanguíneo 0, mientras que los individuos con el grupo sanguíneo A son menos “atractivos”, ya que representan el 46,5 %.

8. Pueden localizar objetivos a metros de distancia

Los mosquitos tienen una forma bastante peculiar de “cazar una presa”. Primero, cuentan con receptores de dióxido de carbono que les permiten detectar la presencia de un mamífero a una distancia de hasta 9 metros. Ya de cerca, se cree que otros receptores le permiten saber al mosquito si el animal es humano. Por último, el calor corporal confirma si es un animal vivo, que respira y que está lleno de sangre.

9. Tienen seis agujas para chupar la sangre

Las piezas bucales de las hembras de mosquitos han evolucionado para formar un apéndice alargado en la cabeza, llamado probóscide, que sirve para penetrar la piel humana sin dolor y succionar la sangre. Desde lejos, puede parecer un solo tubo, pero en realidad es un complicado conjunto de herramientas.

Tienen un par de mandíbulas y un par de maxilares que ayudan a perforar la piel. Y otros dos tubos centrales: uno envía la saliva hacia abajo y el otro bombea la sangre hacia arriba. A menudo, el primer intento falla y necesitan un par de minutos para encontrar un vaso sanguíneo, tiempo que parece no ser suficiente para evitar la picadura. Finalmente, beben en promedio durante unos 4 minutos.

10. Existen personas a favor y en contra de eliminar a todos los mosquitos de la faz de la Tierra

Los mosquitos han habitado la Tierra durante más de 100 millones de años. Al eliminar una especie de mosquito, se podría dejar a un depredador sin presa o a una planta sin polinizador. Existen opiniones encontradas. Algunos piensan que esto tendría un gran impacto ecológico. Otros científicos están convencidos de que otro organismo tomaría su lugar en la cadena alimentaria.

11. Recomendaciones para evitar la siguiente picadura

Para prevenir las picaduras de mosquitos, se recomienda vestir con colores claros. Estos insectos se sienten atraídos por el negro y los tonos oscuros. En lo posible, se deben evitar las horas pico de actividad, durante el amanecer y el anochecer. Otra buena opción es usar repelentes químicos a la venta o naturales, como el aceite de eucalipto o de limón.

¿Qué medidas extremas has utilizado cuando un mosquito no te deja dormir en paz? ¿Crees que sería buena o mala idea eliminarlos por completo?

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