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12 Hechos detrás de Nike que muestran una perspectiva distinta de la marca

Nadie duda de la fama de Nike. Posiblemente ninguno desconozca sus productos y tenga o haya tenido en su armario algún par de tenis u otra prenda con su nombre. Hoy es la marca que más provee de calzado y ropa deportiva en todo el mundo, y sus ingresos superan, por lejos, los mil millones de dólares al año. Sin embargo, ¿cuánto sabemos de cómo nació su éxito?

Genial.guru decidió investigar más sobre la compañía y encontró algunos datos reveladores sobre sus orígenes, además de algunas curiosidades de sus modelos más exitosos y de otros que no lo fueron tanto.

1. Orígenes japoneses

En un principio, la firma no fabricaba su propio calzado, sino que distribuía en su país zapatillas deportivas producidas por Onitsuka Tiger, empresa fundada en 1949 con el objetivo de fabricar calzado para los jóvenes deportistas de la posguerra. En 1964, cuando el primer cargamento de zapatos llegó desde Japón, Phil Knight, quien había viajado hasta los orígenes de la empresa para convencer a sus directivos de que Estados Unidos era un buen mercado donde vender sus productos, dejó lo que hasta entonces había estado haciendo y se dedicó a vender las zapatillas desde el portaequipaje de su auto: por aquel entonces, aún no tenía locales de venta oficiales.

2. No siempre fue Nike

Blue Ribbon Sport (“La sorpresa del corredor”) fue el primer nombre que la marca tuvo antes de escoger el que la llevó a la fama. La fundaron dos deportistas: el atleta de pista Phil Knight, y su entrenador, Bill Bowerman, con el objetivo de ofrecer calzado más liviano y cómodo a los corredores. Corría el año 1964. Poco más de dos años después, BRS abrió su primera tienda minorista en Santa Mónica.

3. Le debe su nombre a una diosa alada

El 30 de mayo de 1971, la compañía cambió de nombre. Pasó a llamarse Nike, y le debía tal designación a la diosa griega de la victoria, la velocidad y la fuerza, nada menos.

Al parecer, la diosa alada habría volado hasta los sueños de Jeff Johnson, el primer empleado de la compañía, justo antes de que Phil Knight patentara la marca como “Dimensión seis”. ¿Divina providencia? No tanto. Jeff había leído sobre nombres de marcas exitosas como Kleenex y Xerox. Ninguna tenía más de dos sílabas, y ambas incluían Z, X o K. Una noche soñó con la palabra “Nike”, que se ajustaba a la perfección a los parámetros del éxito, y además era el nombre de la diosa de la victoria. Se despertó de un salto de la cama, esperó a que avanzara el día y llamó a la sede de la compañía para comunicar que había encontrado la palabra mágica.

4. El famoso logotipo está basado en las alas mismas

Y la victoria sobrevolaba la compañía. Es que antes de que el nombre de la empresa cambiara, cuando aún era Blue Ribbon Sport, fue también la musa inspiradora de Carolyn Davidson, la creadora del logotipo de la marca, el swoosh (“silbido”). La joven diseñadora recibió un par de directivas: hacer una línea y que sugiriera movimiento. Como resultado ofreció cinco diseños, y uno de ellos estaba inspirado en las alas de la diosa griega. Knight se decidió por ese, aunque aseguró que “no le encantaba”. La diseñadora recibió 35 dólares como paga por el trabajo. Años después, cuando ya no trabajaba en la compañía, fue invitada a una recepción y recibió swooshes de chocolate, un anillo de oro grabado con la palabra swoosh en recompensa por su diseño, y un sobre con 500 acciones de la firma en su interior.

5. El eslogan está inspirado en las palabras de un convicto

Dan Wieden, publicista de Wieden+Kennedy que en 1988 creó el exitoso eslogan Just Do It (“solo hazlo”), contó en una entrevista que cuando estaba pensando en posibles mensajes vinieron a su mente las palabras de Gary Gilmore, un convicto de Portland de quien se decía que su última frase fue: “Hagámoslo”.

En principio, a Knight no le convenció la idea, pero oyó las sugerencias del publicista. Y no se equivocó. El eslogan formó el trío perfecto junto con el nombre y el logotipo, y le dio aún más impulso a la marca, que llegó a superar finalmente a su principal rival. La frase cumplía con dos características, al parecer, esenciales: simpleza y amplitud. Todo aquel que consumiera el producto podría sentirse identificado con el mensaje, interpretarlo y apropiárselo.

6. El primer modelo fabricado por la marca se desintegró

En 1971 salió la primera zapatilla de la compañía que llevaba el swoosh. Era una bota de fútbol, se llamaba simplemente “The Nike” y costaba 16,95 dólares. Pero el debut estuvo lejos de ser un éxito. El calzado había sido fabricado en el ambiente cálido de Nuevo México, pero no había sido probado en climas fríos y húmedos. A los atletas que lo usaron en temperaturas invernales, la suela se les partió en dos. ¿Resultado? Pronto, el modelo quedó en el olvido y nunca llegó a ser usado por un deportista famoso.

7. Un diseño futurista

En 1989 se le pidió a Tinker Hatfield, diseñador de famosos modelos de Nike, que creara un zapato para la cinta Regreso al futuro parte II. Las zapatillas deberían tener rasgos futuristas, como paneles luminosos y cordones que se ajustaran solos. En 2011 se trabajó en una réplica del modelo. Hacerla llevó seis años, y hubo varias marchas atrás. Sin duda fue un trabajo arduo, pero lo consiguieron: Nike Mag, los primeros tenis recargables, eran una copia de los que había usado Marty McFly en 1989. Incluía una suela luminosa y una batería que duraba 3 000 horas.

Unos años después, el 21 de octubre de 2015, exactamente la fecha en la que Marty pisaba el futuro en la película, Nike presentó una nueva versión de Nike Mag. Esta hasta incluía cordones autoajustables. Michael J. Fox fue el primero en obtener el modelo, y un año después se sortearon 89 pares. Los ingresos serían donados a la investigación de la enfermedad de Parkinson. Al fin el futuro había llegado.

8. El primer par de zapatillas para correr estuvo inspirado en un wafle

El primer par de tenis para correr de Nike nació en el desayuno de uno de los cofundadores de la marca, Bill Bowerman. Corría 1970, y el entrenador estaba concentrado en la creación de un zapato para correr de buen agarre, que se adecuara a todo tipo de superficies y fuera igualmente eficaz en suelos desiguales. Hasta entonces, las suelas de atletismo eran planas y más pegadas al piso.

Fue así como uno de los wafles que formaban parte de su desayuno se hizo protagonista de la escena y tomó un significado completamente distinto: el mismo tipo de cuadrados, pero empujados hacia adelante en lugar de deprimidos, podría ser muy útil para crear un calzado capaz de adecuarse a las superficies, agarrarse a ellas y tener capacidad de rebote a la vez. Inmediatamente se levantó de la mesa, fue hacia su laboratorio y echó uretano sobre la máquina familiar de hacer wafles. Así nació el Waffle Trainer, un antes y un después en la industria del calzado deportivo.

9. Los Beatles ayudaron a la marca a ganar millones de dólares

En 1987, la agencia de publicidad Wieden+Kennedy seleccionó Revolution para el primer anuncio importante de Nike en televisión. La publicidad, en blanco y negro y filmada con cámara en mano, se convirtió en un gran éxito: en dos años, las ventas de la marca se duplicaron.

Sin embargo, el anuncio no estuvo exento de controversias, entre ellas, las de la prensa y las de la propia Apple Records, que consideraba que la famosa canción había sido utilizada sin el permiso del famosísimo grupo. Al parecer, todo se resolvió sin llegar a mayores problemas, y bajo la condición de que no volviera a usarse una versión de los Beatles en un comercial. Verdaderamente, Nike también fue revolucionaria en este sentido.

10. La desobediencia hizo posible el modelo más popular de la marca

Hablamos de las Nike Huarache, un modelo que no se caracteriza ni por lo bonito ni por lo económico. Sin embargo, es el más vendido en el mundo y el segundo en Estado Unidos. En 1991 circuló su prototipo, el cual había sido diseñado por Tinker Hatfield y que era ciertamente inusual. Basada en los huaraches mexicanos, la novedad fue recibida de dos maneras: la mayoría la consideró muy fea, y una pequeña minoría, una extrañeza. La publicidad que la presentaba decía: “El futuro está aquí”. Sin embargo, tuvo muy poca demanda y se decidió que la idea quedara en el olvido.

Pero alguien realmente vislumbró el futuro. Tom Hartge, uno de los gerentes de productos de la marca, firmó sin ningún permiso una orden para fabricar 5 000 unidades y fue a venderlas a la maratón de Nueva York. Después de tres días de ofrecerlas, no le quedó ni siquiera un par entre sus manos. En un mes le llegaron medio millón de órdenes de compra. Esta vez, desobedecer fue una gran idea. No hay dudas.

11. Michael Jordan no estaba muy convencido de firmar un contrato

Hoy es un ícono de la marca. Sin embargo, en un principio, el deportista no quería firmar ningún contrato con la compañía. Al parecer, al joven basquetbolista de los Chicago Bulls no le gustaban los diseños de la marca y, además, estaba buscando ser patrocinado por otra compañía deportiva que competía cabeza a cabeza con Nike. Se dice que el deportista viajó a Oregón a reunirse con Phil Knight casi obligado por su madre, quien insistió en que lo hiciera.

Pero luego de la reunión con el carismático Phil, salió convencido. Ya no necesitaba escuchar ninguna otra oferta. La unión entre la marca y el atleta marcó un antes y un después en el marketing deportivo. Y es que aquí, Nike también fue pionera: hasta entonces, ninguna empresa deportiva había personalizado un producto. Al poco tiempo salieron a la venta las primeras Air Jordan. El éxito de la unión fue indiscutible. Uno fue el trampolín a la fama del otro, y hoy no hay forma de explicarlos por separado.

12. El valor del boca a boca

Hoy, las redes sociales son fantásticas para promocionar un producto, darlo a conocer y venderlo. Pero ¿pueden competir con el boca a boca, con el seguimiento personalizado, con el puerta a puerta? En los orígenes de Nike está la respuesta: para este caso solo alcanza un número (muy alto, por cierto).

Como estrategia, en principio, los dueños de la compañía no acudieron a la publicidad para que el público fuera hacia ellos, sino que fueron hasta la gente. Llevando en su auto los modelos recién llegados de Japón, iban a cada encuentro de atletismo y durante el descanso para el almuerzo hablaban con corredores, entrenadores y fanáticos. A todos les mostraban las zapatillas. Al final, aseguran que no les alcanzaba el papel para anotar los pedidos. Hoy, las ventas anuales de la compañía superan cómodamente los mil millones de dólares.

¿Qué otros rumores o curiosidades conoces sobre la marca?