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Cómo la maloclusión afecta nuestra apariencia y bienestar

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Una maloclusión no es solo una sonrisa fea, sino también una amenaza para la salud humana en general. En casos especialmente avanzados, no solo la mandíbula puede sufrir daños, sino también los sistemas digestivo, respiratorio e incluso cardiovascular del cuerpo. Además, las prótesis fallidas o los dientes torcidos pueden cambiar las características faciales y causar baja autoestima.

Genial.guru decidió averiguar qué consecuencias puede tener una maloclusión y si vale la pena visitar a un ortodoncista en la edad adulta. Los resultados fueron impresionantes.

1. Asimetría de la cara

Una ligera asimetría no estropea la cara e incluso le da originalidad. Pero en caso de una oclusión incorrecta, se puede formar una fuerte asimetría de la parte inferior o superior de la cara. La pérdida temprana de un diente de leche o la falta de dientes en un adulto también pueden hacer que un lado de la boca esté más alto que el otro o que se desplace la línea de los ojos.

En una versión ligera, esta característica se encuentra incluso entre las celebridades. Si el problema de un diente perdido o una maloclusión no se resuelve a tiempo, incluso los dentistas calificados no siempre pueden hacer frente a la asimetría que ya se ha formado.

2. Curvatura de la columna y desequilibrio del cuerpo

Si los dientes no cierran bien, esto puede empeorar la postura e incluso afectar parcialmente la actividad física de una persona. En primer lugar, esto se aplica a aquellos que llevan un estilo de vida sedentario durante mucho tiempo. El efecto de una oclusión incorrecta en el control del cuerpo y en la postura es más notable cuando una persona se siente cansada.

3. Dientes superiores sobresalientes o mentón grueso

En total hay 3 tipos de maloclusión:

  • Clase 1: con esta oclusión los molares (sexto, séptimo y octavo dientes de masticación) se cierran normalmente, pero los dientes restantes están demasiado apretados, crecen de manera desigual, sobresalen excesiva o insuficientemente.
  • Clase 2: los primeros molares de la mandíbula superior e inferior no coinciden entre sí, y la mandíbula superior sobresale por encima de la inferior.
  • Clase 3: los dientes de masticación tampoco se cierran normalmente, y la mandíbula inferior sobresale hacia adelante.

Por lo tanto, con una maloclusión de segunda clase los dientes superiores de la persona sobresalen hacia adelante y, en el caso de una oclusión incorrecta de tercera clase, aparece un mentón masivo que sobresale.

4. Sonidos de la mandíbula y dolor en las articulaciones

La maloclusión también puede conducir a la disfunción de la articulación temporomandibular (TMD). Esto causa dolor en las articulaciones, y que la mandibula suene. Estos sonidos generalmente ocurren durante el movimiento de la mandíbula. Aunque la disfunción de la TMD no requiere un tratamiento serio, puede convertirse fácilmente en crónica.

5. Dolor de cabeza

Si los dientes no cierran bien, la persona se ve obligada a hacer un esfuerzo adicional para masticar los alimentos. Algunas veces, debido a esto, aparece dolor en los músculos de la mandíbula, que se transmite a la región de las sienes.

El dolor puede ocurrir no solo durante las comidas: si los dientes posteriores interfieren con los movimientos normales de la mandíbula, entonces sus músculos se vuelven constantemente tensos e hiperactivos. Y eso muchas veces lleva a sensaciones desagradables en el área de las sienes. Se llama cefalia tensional.

En casos bastante raros, puede ocurrir presencia de dolores de cabeza después de la colocación de una mala prótesis, cuando la mandíbula no se cierra lo suficiente.

Experimento: para comprobar si tienes dolores de cabeza debido a la estructura irregular de los dientes, apriétalos con fuerza. Si la molestia se intensifica, no te haría daño ir al ortodoncista.

6. Riesgo de daño dental

Si la superficie de los dientes interfiere con el movimiento de la mandíbula, entonces el esmalte comienza a desgastarse, lo que hace que los dientes estén indefensos contra las bacterias. Al masticar alimentos, corres el riesgo de romper el borde de un diente o cortarlo por la mitad. La fuerza con la que comprimimos la mandíbula mientras masticamos suele ser de 10 kg por centímetro cuadrado, pero algunas personas pueden ejercer una presión 7 veces más fuerte. Por lo tanto, es más fácil de lo que pensamos lesionar los dientes que no “encajan”.

7. Deterioro de los contornos faciales y envejecimiento prematuro

El crecimiento craneofacial no termina en la infancia y en la adolescencia. Según los dentistas, pequeños cambios ocurren también en los años posteriores. Como resultado de una oclusión incorrecta, el contorno de la cara puede verse alterado, la forma de las mejillas puede cambiar y las comisuras de los labios pueden caer. Por cierto, la presencia o la ausencia de las muelas del juicio también puede afectar la mordida. Muchas celebridades eliminan estos dientes especialmente, para hacer que los pómulos sean más expresivos. Sin embargo, según aseguran los dentistas, al hacerlo, la cara rara vez se vuelve más delgada.

La alteración del óvalo de la cara puede, a su vez, provocar la aparición de arrugas prematuras. Además, pueden ser más pronunciados solo en la mitad izquierda o solo en la mitad derecha de la cara.

8. Mala digestión

Cuando tenemos maloclusión, masticamos los alimentos de manera insuficiente, debido a lo que algunos de los nutrientes no son absorbidos por el cuerpo. Los alimentos ingresan al cuerpo en trozos, por lo que pueden ocurrir problemas digestivos: reflujo ácido, hinchazón, flatulencia, calambres. Y dado que los dientes irregulares son más difíciles de cepillar, en ellos se acumulan más bacterias que luego ingresan al tracto gastrointestinal con la saliva.

9. Mala dicción

Los estudios han demostrado que las personas con maloclusión tienen más dificultades para pronunciar sonidos. Una mandíbula superior estrecha y un paladar alto complican la transmisión de algunas consonantes, y los incisivos ubicados incorrectamente dificultan el habla.

En algunos casos, las prótesis mal colocadas también pueden alterar la dicción.

10. Insuficiencia respiratoria y cardíaca

Si la alteración del desarrollo de la mandíbula tuvo lugar antes del nacimiento del niño, la maloclusión puede provocar otras consecuencias desagradables: rechinar de los dientes, espasmos de los músculos masticatorios, insuficiencia respiratoria durante el sueño, enfermedades pulmonares obstructivas e incluso enfermedades del sistema inmunitario.

Los investigadores también encontraron un vínculo entre la oclusión anormal de los grados 1 y 2 y la miopía. La maloclusión severa puede contribuir a tener enfermedades del corazón e hipertensión. Esto fue confirmado por la siguiente prueba: cuando a los pacientes con maloclusión se les colocaron férulas oclusales (almohadillas que permiten que los dientes se cierren correctamente), su presión arterial disminuyó.

11. Aumento de la sensibilidad dental

Si la mandíbula en uno de los sitios está mal cerrada y la persona hace esfuerzos adicionales al masticar, esto hace que el hueso alrededor del diente correspondiente crezca y el diente se doble en relación con el eje vertical. El resultado es un corte microscópico en las encías y la formación de una cavidad en el diente. Este fenómeno se llama abfracción. Debido a estas lesiones, la dentina (la parte dura del diente) está expuesta, y los dientes se vuelven sensibles a los cambios de temperatura, a lo agridulce, así como al tacto del cepillo de dientes.

¿Qué problemas dentales debiste enfrentar tú? ¿Lograste conseguir una hermosa sonrisa? Cuéntanos sobre eso.

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