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La tribu guna, en donde rigen extrañas reglas. Y es poco probable que sean comprendidas por los hombres

Por todo el mundo se encuentran una gran cantidad de rincones pintorescos, y si echamos un vistazo al más alejado de ellos, entonces podemos descubrir a los inusuales habitantes de la tribu guna. Su estilo de vida es tan diferente al nuestro que es difícil de creer que vivimos en la misma época. Esta etnia tiene el mayor número de natalidad de niños albinos en el mundo, en lugar de dinero utilizan cocos y el esposo toma el apellido de la novia.

Genial.guru descubrió un pueblo que cree que Dios creó la tierra exclusivamente para ellos. Y aquí hay unos cuantos hechos interesantes que hemos encontrado.

De las 378 islas del archipiélago San Blas están habitadas únicamente 50. Precisamente aquí se puede encontrar a la tribu guna

No es de sorprender por qué el pueblo guna habita el pintoresco archipiélago desde ya hace unos cuantos siglos. La isla está cubierta de palmeras, aquí siempre hay frutas frescas y agua completamente pura. La revista National Geographic ha publicado artículos reiteradas veces dedicados a estas islas, y la editorial Cruising World y Le Monde Voyage nombraron al archipiélago como una de las mejores rutas de cruceros en el mundo.

A diferencia de otras etnias, los guna consiguieron obtener una completa autonomía por parte del gobierno de Panamá. Ellos declararon su independencia en 2010 y el gobierno los apoyó. Pero, a pesar de las buenas relaciones con el gobierno, las personas viven de acuerdo con sus reglas y conservan la cultura inherente de sus antepasados.

El esposo tiene que pedirle permiso a la esposa antes de comprar algo

A pesar de que la tribu guna se considera una tribu de guerreros, las mujeres aquí juegan el papel principal. Los hombres guna, desde muy temprano se van a realizar sus labores y la isla durante todo el día queda bajo el mando de las mujeres. Ellas gestionan los bienes a su criterio, por eso si un hombre quiere vender o comprar algo, entonces debe de pedirle permiso a su esposa.

Esto incluso está estipulado oficialmente. De acuerdo con la “Carta del Régimen Comunal Indígena de San Blas”, “en el matrimonio la mujer lleva al hombre, el cual a su vez, está obligado a trabajar para la familia de la esposa” (artículo. 37). Por cierto, el matriarcado prevalece en todo: los hombres andan desnudos hasta que cumplen 9 años, las chicas visten un chal desde los primeros meses.

Una de las leyendas habla sobre una líder, la cual fue la primera mujer en combatir a solas a los conquistadores durante la colonización. ¿Cómo? Muy simple: se desvistió frente a los guerreros y los atrajo con su belleza hacia la trampa que había estado preparando toda la noche.

El prometido tiene 3 intentos para escapar de la novia

Los gunas tienen sus fiestas y tradiciones, las principales se centran en el nacimiento de una niña, su madurez y matrimonio. En el momento cuando la chica cumple 13-14 años y ella ya se considera una persona adulta comienzan la búsqueda del novio, la cual dura 4 días.

Los principales criterios para elegir esposo es que tenga medio de transporte y un hogar propio, además de una buena forma física. Cuando los padres mencionan el nombre de la persona que eligieron, al prometido se le da la oportunidad de escapar tres veces de la novia. Se considera que si los amigos y familiares no consiguen atraparlo durante ese tiempo, entonces la novia tiene derecho a elegir otro prometido.

El prometido toma el apellido de la esposa

Durante el ritual nupcial, el prometido llega a casa de la novia, en donde lo esperan con una especie de prueba. Esta prueba incluso puede llegar a durar un par de días. Después de eso el matrimonio se considera concertado y lo más interesante es que el novio toma el apellido de la novia.

El parto ocurre junto con el marido. El “reciente” padre descansa unos cuantos días en una hamaca

Los guna no solo preparan a la mujer para el parto, sino también al esposo. Unos cuantos días antes del tan esperado acontecimiento deja el trabajo y dedica todo el tiempo a su esposa. En el momento del parto, el esposo junto a su cónyuge gritan muy fuerte, pujan y en general se comportan como si él estuviera dando a luz. Los guna consideran que de tal manera, el cónyuge ayuda a reducir una parte de la sensación de dolor y aligerar el parto de la esposa.

Las mujeres usan pulseras de colores contra el mal humor

Lo primero que verás cuando llegues a San Blas, será a mujeres en coloridos vestidos con tradicionales pulseras de diferentes cuentas de colores en manos y piernas (cuentas de adorno, las cuales fueron vendidas por los españoles durante la colonización de Ámerica). Los guna creen que las cuentas los protegen del mal humor. Además de esto, las mujeres llevan una especie de tatuaje en forma de franja desde la coronilla hasta la punta de la nariz como protección contra los malos espíritus.

La moneda nacional son los cocos

La economía de Guna Yala (región autónoma de la tribu Guna) se basa en la agricultura, pesca y comercio exterior. San Blas es el principal proveedor de cocos en toda Panamá. Desde el siglo pasado, los cocos, o como los llaman los guna, ogob, es el producto de exportación más importante y es objeto de negociación e intercambio de productos. Por eso desde entonces los habitantes locales pagan con cocos por los productos y cosas necesarias.

Los guna no son estrictos en cuanto a los transexuales

Los guna ofrecen a sus hijos una completa libertad y cuando notan que un niño comienza a declararse como una persona del sexo opuesto, no lo regañan por eso y mucho menos lo tratan de “reeducar”. Debido al matriarcado, esto ocurre con los niños desde el nacimiento. Los gunas los llaman “omeggid”, cuya traducción significa “como mujer”. Cuando crecen ellos toman por completo las responsabilidades femeninas.

1 de cada 150 niños son albinos

El albinismo es un trastorno caracterizado por la ausencia de pigmentación en cabello, piel y ojos. La piel de tales personas es sumamente sensible al sol, incluso una mínima exposición a los rayos solares pone en peligro la salud de los albinos.

Resulta irónico que la mayor cantidad de albinos en el planeta vive en el territorio de Guna Yala, en donde el sol brilla el año entero. La población consta de 80 mil personas, centenas de las cuales son albinas. No es coincidencia que en los años 1900 la tribu guna se comenzara a llamar “indígenas blancos”: uno de cada 150 recién nacidos son albinos.

En algunos países como Tanzania, las personas albinas son despreciadas e incluso asesinadas pero los guna tratan con respeto y amor a los albinos-guna. Al mismo tiempo siguen existiendo problemas: los niños albinos tienen que limitar sus horas en el sol, necesitan llegar a la escuela en carro y su tiempo libre lo pasan en el salón sin salir junto con sus compañeros. Ellos únicamente salen a la calle después del anochecer, por cuya razón son apodados “hijos de la luna”.

Ahora el pueblo kuna tiene que cambiar rápidamente del tribalismo al capitalismo. Si anteriormente, en los años 50’s, los guna intentaban no dejar entrar a sus islas a extranjeros, turistas e incluso a los mismos panameños, ahora el turismo es una parte importante de la economía Guna Yala. El gobierno ha convencido a la tribu de abrir la isla para los turistas, para facilitar el desarrollo de la artesanía. ¿Y tú visitarías esta región?

Imagen de portada Carlos Jasso / Reuters