Me negué a que una tragedia familiar arruinara el día de mi boda

Desde hace varios años, el cine coreano está ganando fama a nivel mundial, y hay muchas buenas razones para eso. Sus guiones se destacan por un tratamiento sutil de la naturaleza humana, los directores hilvanan las historias de formas poéticas, precisas y altamente profesionales, y los actores, incluso los más pequeños, nos regalan interpretaciones impecables y conmovedoras.
Genial.guru ha preparado para ti una lista de 10 películas surcoreanas, de distintos géneros, que definitivamente deberías ver. Aunque, debemos confesarlo, fue realmente difícil decidirse por tan solo 10 entre las decenas de obras cinematográficas de altísima calidad que este país le ha obsequiado al mundo.
La película cuenta hechos reales sucedidos entre el 18 y el 27 de mayo de 1980 en Gwangju, ciudad en la que el pueblo se sublevó contra el gobierno dictatorial de Chun Doo-hwan. Nada de lo que sucedía allí llegaba al resto del mundo, los medios periodísticos locales tergiversaban los acontecimientos, haciéndolos pasar por una rebelión comunista. Peter, un periodista alemán que se enteró de lo que ocurría gracias a un dato deslizado por otro colega extranjero, decidió ir al lugar del conflicto, a pesar de que la ciudad se encontraba sitiada, con todos los accesos bloqueados por los militares. Para lograr su objetivo, contrató a un taxista, acordando pagarle una buena suma una vez que llegaran a destino. El conductor, que desconocía el peligro al que se estaba exponiendo, era viudo, y para hacer el trabajo tuvo que dejar a su pequeña hija sola en su casa de Seúl. Con el desarrollo de los acontecimientos, tendrá que enfrentar una difícil elección: arriesgar su vida para hacer lo correcto, o regresar cuanto antes con su pequeña.
Tras varios intentos de suicidio fracasados, Kang Sang-man (Cha Tae-hyun) insiste una vez más, pero al despertar de una breve muerte clínica descubre que ahora puede ver a cuatro fantasmas que, además de seguirlo por todas partes, le impiden volver a sus intentos de suicidio. Con el fin de librarse de ellos, deberá prestarles su cuerpo para cumplir sus deseos no realizados.
Con una producción que no tiene nada que envidiarles a las películas más taquilleras de Hollywood, y una intrincada trama hábilmente desarrollada, “La ciudad virtual” cuenta la historia de Kwon Yu (Ji Chang-wook), un talentoso jugador de videojuegos acusado y condenado injustamente por violación y asesinato. Kwon deberá demostrar su inocencia y, para lograrlo, contará con la inesperada ayuda de sus compañeros de juegos virtuales, junto a quienes deberá enfrentar a un amigo poderoso e inteligente.
Agobiado por las deudas, Kim Seung-geun (Jung Jae-young) se arroja desde un puente al río Han, pero sobrevive, y aparece en un islote, en el medio del río que atraviesa Seúl. Allí, libre de las presiones del capitalismo y del mundo moderno, recuperará el amor por la vida, pero pronto descubrirá que está siendo observado por una mujer que le envía mensajes en botellas que lanza por la noche desde el puente. Ella es Kim Jung-yeon (Jung Ryeo-won), una mujer que, desde hace unos 3 años, padece fobia social a causa de una gran cicatriz que le quedó en el rostro tras un accidente. Recluida en su habitación, en la que duerme 11 horas por día, ella crea un mundo ficticio en un blog, cuenta las calorías que consume y hace ejercicios para mantenerse en forma y sentir que ha tenido un día ocupado. Por las noches, le saca fotos a la luna, un lugar sin gente, y dos veces al año hace lo propio con las calles desiertas de la ciudad, que se vacía debido a un simulacro de ataque aéreo. Es en uno de esos días que ve por primera vez a Kim Seung-geun en su isla, y ya no puede dejar de observarlo.
Una sutil historia de amor entre Sun-hwa (interpretada por Lee Seun-yeon), una hermosa exmodelo maltratada por su esposo adinerado, y un joven que habita casas ajenas, de a una por noche, en ausencia de sus propietarios (Tae-suk, encarnado por Jae-hui). Esta película es una clara muestra de la habilidad de los coreanos para contar mundos enteros sin palabras. Ninguna, de hecho, en el caso de Sun-hwa y Tae-suk, que comparten su soledad en completo silencio, hasta que dejan de estar y sentirse solos.
Este drama romántico de género fantástico cuenta la historia de una familia joven que se ve sacudida por la tragedia. Cuando fallece Soo-ah (Son Ye-jin), su esposo, Woo-jin (So Ji-sub) queda solo, a cargo de su pequeño hijo. Antes de morir, ella le regala al niño un libro que cuenta la historia de una mamá pingüina que se va al cielo, pero un año más tarde, durante la temporada de lluvias, regresa al mundo de los vivos para estar por un tiempo más con su pequeño hijo. El niño espera a que pase un año después de la muerte de su Soo-ah, y cuando la temporada de lluvias efectivamente llega, va en su búsqueda al lugar señalado en el libro.
Una multipremiada historia basada en la biografía del activista anarquista Park Yeol (Lee Je-hoon) arrestado, junto a su amante Fumiko Kaneko (Choi Hee-seo) por sus actividades subversivas llevadas a cabo en 1919, en Japón. El carácter extravagante y provocador de la pareja llama la atención de la prensa, y pronto se convierte en un verdadero obstáculo para el gobierno japonés, que trata de moldear a los medios y a la realidad misma a su favor, mientras miles de coreanos son masacrados en el país.
En esta película, una vez más, se puede apreciar la increíble habilidad actoral de los niños coreanos. La historia trata sobre las dificultades que los escolares deben atravesar mientras aprenden a relacionarse con sus pares. La pequeña Sun (Choi Soo-in) sufre el desprecio y las burlas de sus compañeros. El día del comienzo de las vacaciones de verano conoce a Jia (Seol Hye-in), una compañera recién llegada que se convierte en su única amiga. Tras haber sido inseparables durante los meses del descanso, llega el momento de volver a clases, y Sun deberá enfrentarse de nuevo a los maltratos, traiciones, mentiras y crueldad de sus compañeros. ¿Logrará mantener a Jia de su lado, o perderá a su amiga para siempre? Una historia que reflexiona sobre la infancia y las relaciones humanas en general.
La historia de So-won (Lee Re), una niña de 8 años que es víctima de un brutal abuso sexual, lamentablemente está basada en la vida real de una pequeña que debió recuperarse de daños físicos irreversibles, además de atravesar el trauma psicológico en medio de un juicio mal manejado que se volvió una sensación en los medios. So-won fue capaz de identificar a su atacante, y si bien el hombre fue arrestado en su casa pocos días después, recibió una condena de tan solo 12 años de prisión, causando gran indignación y dolor en la familia y en la sociedad entera. El caso cobró tal importancia, que hasta el presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, tuvo que pedir disculpas públicamente por la ineficiencia del juzgado que estuvo a cargo.
Otra película multipremiada, basada en un hecho real, que muestra el manejo único y extraordinario de los surcoreanos para contar los mundos de sus personajes. La historia comienza con el suicidio de una chica, abusada en reiteradas ocasiones en el laboratorio de su escuela por un grupo de estudiantes. Uno de los abusadores es el nieto de Yang Mija (Yoon Jeong-hee), una mujer de 66 años que es diagnosticada con Alzheimer y se anota en un taller de poesía en un intento de aprender a expresar la belleza del mundo con palabras. La trama, de base trágica, es contada con una sutileza lírica conmovedora, y sumerge al espectador en las profundidades del alma humana, dejando la sensación de haber visto una verdadera obra maestra.
¿Has visto alguna de estas películas? ¿O, tal vez, conoces alguna otra obra cinematográfica surcoreana que no ha entrado en nuestra selección? Cuéntanos sobre tus favoritas en los comentarios.