Encontrar a dos personas idénticas en este mundo es misión imposible: todos somos diferentes, cada uno con detallitos que nos hacen especiales y únicos. Algunos tienen hoyuelos en las mejillas, otros unos ojos fuera de lo común, y hay quienes sorprenden por su cabello. Justo esas pequeñas “imperfecciones” son las que nos hacen inolvidables.
“Mis ojos se ven como los de un mapache, por eso suelo usar base de maquillaje. Pero así es como me veo al natural”