16 Personas cuyas decisiones hicieron que todos se preguntaran “¿es en serio?”

Historias
hace 17 horas

A veces es difícil entender cómo piensan algunas personas. Su lógica puede ser tan peculiar que uno nunca sabe en qué va a terminar. Y otras veces, simplemente es el cerebro el que falla... y somos nosotros quienes decimos o hacemos algo tan absurdo que nos da vergüenza recordarlo.

  • Una vez iba en el autobús con una conocida. No dejaba de presumir su nueva chamarra de piel. Pero por lo que decía, me di cuenta de que no tenía idea de qué material era. Le pregunté directamente:
    — ¿Tú sabes de qué está hecha?
    Y me respondió, muy segura:
    — Claro, es de un animal que se llama Dublín.
  • Cuando una amiga empezó a salir con un chico (esto fue en 1980), su mamá le advirtió:
    — Ten cuidado, que el embarazo empieza con un beso.
    Un día, después de una cita, llega a casa y dice:
    — Estoy embarazada.
    Primero vino el susto, luego el drama... hasta que les contó todo y resultó que solo se habían besado.
  • Iba en el tranvía. Se cerraban las puertas cuando, justo en el último segundo, un joven se lanza dentro corriendo. Se me acerca y pregunta:
    — Disculpa, ¿tú también vas en este tranvía?
  • Una vez vino un cliente pidiendo el menú vegano. Después de mirarlo unos 10 minutos, pregunta:
    — ¿Y por qué no hay platillos con pollo?
    Y luego suelta otra:
    — ¿De qué animal sale el jamón? © Ezzinie / Reddit
  • Mi hijo salía con una chica que estudiaba algo relacionado con turismo. Un día, mientras tomábamos té, le comenté que mi hermana vivía en Canadá. Y entonces comenzó:
    — ¡Qué lejos les queda Australia!
    — ¿Por qué Australia?
    — ¡Pues si Canadá está en Australia!
    Todavía nos reímos al recordarlo. ¡Imagínate lo lejos que podría enviarte como agente de viajes!
  • Tengo un amigo que estudiaba medicina y un día le comenté que iba a preparar pasta casera.
    Se quedó sorprendido y me dijo:
    — ¿Cómo que vas a hacer pasta? ¡Si los fideos crecen en los árboles!
    Según él, hay “árboles de pasta”, y cada tipo sale de una variedad distinta, como con las manzanas.
    Su argumento:
    — ¡Existe el árbol del pan, ¿no?!
    Por suerte, sabía que el pan se hornea. Pero que los fideos se hacen con harina... ¡eso fue una revelación para él!
  • Trabajando en un hotel, he escuchado todo tipo de cosas. Pero la mejor fue cuando una clienta me preguntó:
    — ¿Podrían retrasar un poco el atardecer de hoy? Es que quiero tomar buenas fotos para mis redes. © quickpeek81 / Reddit
  • Una vez vi a una chica insistirle al encargado del área de quesos:
    — ¡Quiero un queso de cordero! Me dijeron que es muy rico.
    El vendedor, con toda la calma del mundo, le responde:
    — Señorita... el queso de oveja y el de cordero vienen del mismo animal. El que da leche es la oveja.
  • Un día, una mujer vino a la oficina con su hijo. En medio de la charla, el niño quiso ir al baño. Le indiqué:
    — Al fondo del pasillo y luego a la derecha.
    Los veo caminar... giran a la izquierda. Luego a la derecha.
    Regresaron y les volví a decir:
    — Les dije que estaba al fondo y luego a la derecha.
    Y me contestó:
    — ¿Y yo cómo iba a saber cuál es la derecha aquí?
  • Saliendo del cine, después de ver La Comunidad del Anillo, escuché a un chico decirle a su amigo:
    — No entiendo cómo pudo terminar así.
    Y el otro le responde:
    — Es que Tolkien ya escribió la tercera parte, pero todavía está trabajando en la segunda. © coturnixxx / Reddit
  • Una vez, comprando pescado, noté que tenía demasiado hielo. Le dije a mi mamá:
    — ¡Están cobrando más por todo ese hielo!
    La vendedora me respondió:
    — Pero si el hielo pesa menos que el agua, ¡nosotras perdemos!
    Y lo más curioso es que mi mamá... y toda la fila... le dieron la razón.
  • Fui a la boda de una amiga. Al llegar a casa, me di cuenta con horror de que ¡había llevado el vestido puesto al revés todo el día! Así anduve: posando para fotos, bailando, feliz de la vida. Lo peor es que me quedaba tan bien que ni sentí incomodidad.
    Solo me pareció raro el escote tan bonito que me había salido de la nada... Resulta que era el escote de la espalda. ¡Qué vergüenza!
    Y lo más curioso: nadie me dijo nada. O no se dieron cuenta, o fueron demasiado educados. © Oído por ahí / Ideer
  • Estaba trapeando en casa. Movía cosas, levantaba muebles, hacía todo con cuidado. Mi gato sabe que no debe andar entre mis pies cuando estoy limpiando, así que se mantiene al margen.
    De reojo lo veo sentado en el marco de la puerta, observándome.
    Le digo: “Mi niño, deja que mamá termine de limpiar y te lanza la pelotita, ¿sí?”
    Y así, hablándole con ternura, me voy acercando al pasillo... esperando que se quite. Me volteo para espantarlo un poco...
    ¡Y era un par de botas!
    Mi gato estuvo en la cocina todo el tiempo. Nunca asomó la cabeza mientras yo le hablaba con cariño a mis botas de invierno. © Oído por ahí / Ideer
  • Durante un apagón, perdí toda esperanza en mi familia.
    Mi hijo de ocho años me dice:
    — Papá, ¿puedo ver la tele?
    Yo: — No hay electricidad.
    Mi esposa: — Pero puedes usar la laptop mientras tenga batería.
    Yo: — Sí, pero no hay internet.
    Ella: — El internet es por cable, no por electricidad.
    Yo: — El módem está enchufado. Sin electricidad, no funciona.
    Ella: — Pues enchúfalo en otro enchufe.
    Ahí fue cuando me levanté en silencio y me fui al segundo piso. © themage1028 / Reddit
  • Estaba hablando con una mujer sobre embarazos. Ella empezó a contarme su experiencia y soltó:
    — Cuando yo estaba en mi undécimo mes de embarazo...
    La interrumpí de inmediato:
    — ¿Perdón? ¿Ibas a tener un elefantito o qué?
    Y ella, muy seria, respondió:
    — Fue hace tanto tiempo que ya ni me acuerdo bien.
    Hasta el día de hoy no sé si no recuerda cuánto duró su embarazo... o qué fue lo que parió.

Y aquí tienes otra recopilación de historias protagonizadas por personas cuya lógica es tan particular... que a veces resulta imposible de entender.

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