17 Platillos europeos diferentes que merecen una oportunidad (El 4 se ve delicioso)

Cocina
hace 4 años

Viajar a otro país es el sueño de muchos porque significa descubrir un lugar desde la cultura, el arte y comidas deliciosas o, a veces, algo inusual. De Italia conocemos la lasaña o las pizzas, de Bélgica sus papas fritas y de Holanda sus waffles, pero hay otros platillos en el menú que son completamente diferentes y muy apetecidos.

Genial.guru te trae hoy los platillos menos conocidos de distintos países de Europa para que los conozcas y los mantengas en tu radar gastronómico.

1. Hákarl: tiburón fermentado (Islandia)

Se trata de una carne fermentada de tiburón de Groenlandia, que se consume desde la era vikinga.

Los animales son decapitados y enterrados en un hoyo durante 6 a 12 semanas para que drenen los elementos venenosos no aptos para el consumo, sean fileteados y finalmente colgados por meses para su secado.

Cuando las partes del animal se ven completamente marrones, significa que el Hákarl está listo para consumir. Se dice que toma mucho tiempo adaptarse al gusto y olor de este platillo típico, pero que es una delicatessen que no puedes dejar de probar.

2. Kokoreç: intestinos de oveja (Turquía)

Para quienes aman comer otras partes de carne animal seguro que el Kokoreç no será un problema. Se trata de un platillo hecho con intestinos de oveja o cerdo, que luego es asado y suele acompañarse con bebidas o comida de la calle.

Es tan tradicional, que los locatarios lo degustan desde temprano en la mañana y no recomiendan comerlo en cualquier lugar, ya que tiene una preparación cuidadosa y profesional.

3. Casu Marzu: queso con larvas (Italia)

Aunque Italia es reconocida gracias a sabores tan identificativos como la pizza, la pasta, las lasañas, y muchos postres, el queso Casu Marzu es todo lo que, tal vez, nunca te hayas imaginado.

El denominado queso podrido es originario de Cerdeña, lugar donde pensaron en llenar el queso de oveja con larvas de insectos vivos, para que los gusanos lo fermentaran hacia un estado en descomposición.

Quienes han experimentado esta aventura, dicen que el queso tiene una textura espumosa y que comerlo con los gusanos realza el sabor.

4. Haggis: órganos de oveja (Escocia)

A pesar de que su nombre no sea de buen augurio, los conocedores de este platillo dicen que su sabor es delicioso.

Haggis son órganos de oveja dentro de una bolsa hecha del estómago del animal, especias, cebolla y avena, que se hierve para luego consumirlo. Su acompañamiento ideal es con wisky, y los lugareños prefieren comerlo durante la noche de Burns, el 25 de enero.

5. Kholodets: gelatina de carne (Rusia)

Otro platillo poco común en el paladar es el Kholodets o gelatina de carne. Es una masa gelatinosa que se obtiene al enfriar el caldo con trozos de carne. Se conoce desde el siglo XVI y suele prepararse con carne vacuna (incluidas patas, rabos y trozos de carne) o de cerdo (orejas, colas y patas). Tradicionalmente se sirve con salsa de rábano picante o mostaza.

La tradición dice que es ideal comerlo durante las festividades invernales, pero otros lo preparan en cualquier época del año.

6. Veriohukainen: panquecas de sangre de cerdo (Finlandia)

¿Quién no ha desayunado deliciosas panquecas con miel o jarabe de arce, huevos revueltos, tocino y frutas? ¡Es increíble! Pero en Finlandia fueron más atrevidos y crearon Veriohukainen (panquecas de sangre de cerdo) también conocidas en Suecia como Blödplattar, y en Noruega son Blodpannekake.

Su preparación consta de ingredientes como batido de sangre, cerveza, harina de centeno, cebolla, mantequilla y especias. El acompañamiento no es menor y suele ser con carne de cerdo o carne de reno, ensalada o frutos rojos y manzana.

7. Crías de anguila (España)

Las crías de anguila o angula es uno de los alimentos más caros de España, y aunque no tiene casi sabor, lo más extraño y peculiar es su precio, pues alcanza hasta los 1 000 euros por kilo.

La más clásica preparación de las crías de anguila es aquella que lleva ajo, pimentones y aceite de oliva. Otra forma de comerlas es con ensaladas, pescados o mariscos. En algunos rincones de España lo preparan para el menú de Navidad o por el Día de San Sebastián.

8. Surströmming: arenque fermentado (Suecia)

Surströmming son arenques fermentados durante 6 meses, que tienen un sabor bastante ácido. Según un estudio japonés, abrir una lata de este característico plato emana “uno de los olores más fétidos del mundo”.

El origen del producto surgió en el siglo XVI y tiene un proceso químico y de producción muy complejo. Su acompañamiento puede ser con ensaladas o papas, también se puede comer en el desayuno con leche o como aperitivo con cerveza.

Lo más importante dentro de las recomendaciones es comerlo al aire libre para no quedar impregnado del olor.

9. Criadillas (Alemania, Suiza, España, Croacia, otros)

Las criadillas o testículos de toro tienen una historia peculiar de un “supuesto” valor afrodisíaco. Para otros, es simplemente una exquisitez culinaria. Este platillo es difícil de encontrar y se prepara como relleno de empanadas, para asados, ceviches o sopas. Historiadores creen que las criadillas de toro fueron la causa principal de una indigestión mortal que sufrió Fernando El Católico.

10. Pferderostbraten: asado de caballo (Alemania)

Alemania tiene una cultura muy particular respecto al consumo de carne de caballo. De este, se preparan varios productos como el Sauerbraten, condimento dentro de los ingredientes para preparar la carne de caballo. También están los Rosswurst, salchichas de carne del caballo y el Pferderostbraten, el asado.

No es fácil de encontrar los filetes del animal, pero existen tiendas especializadas de venta exclusiva de la carne, los Pferdemetzgereien.

Comer carne de caballo sigue siendo un tema polémico en estos tiempos en algunos países, como por ejemplo Inglaterra, que a pesar de producir la carne, evitan consumirla, ya que ven al caballo como una mascota y no como alimento.

11. Crestas de gallo (España)

Otro platillo poco habitual de la cocina española son las crestas de gallo. Pocos son los que pueden probarlas, ya que tienen una textura gelatinosa muy similar a las patas del cerdo, que si no se han probado antes, podrían no gustar.

A pesar de lo raro, se ha comprobado que es una carne baja en calorías y que sabe mejor acompañada de legumbres y arroz. Tiene, además, muchas formas de preparación, pero idealmente se cocina con muchas verduras, aceite y sal.

Durante muchos años se creyó que este alimento era muy tentador para Leonardo da Vinci, y que hizo una receta en su libro de técnicas culinarias “Codex romanoff”. Sin embargo, el chef Koketo lo desmintió totalmente en una investigación que realizó.

12. Salchicha de Andouillette (Francia)

Andouillette es un embutido elaborado con el intestino y estómago del cerdo o la ternera. Es un platillo muy tradicional en algunas regiones de Fracia, como por ejemplo Lyon, Troyes, Cambrai, Rouen y otras.

Hace casi 20 años, se prohibió el consumo de la salchicha de ternera debido al azote de la enfermedad de las vacas locas, sustituyéndose por carne de cerdo, hasta que en 2015 se habilitó nuevamente el consumo del ternero.

El platillo desborda un aroma y sabor intenso y está perfumado con alcohol o vino, es alto en grasas y suele venderse cocido para preparar a la parrilla, al horno o en sartén.

13. Salsa Cibreo (Italia)

Cibreo es una salsa de hígados de pollo, huevos y otros restos del mismo animal, muy popular en Florencia.

Fueron muchos miembros de la realeza los que probaron el platillo, siendo Catalina de Medici la más conocida comensal, quien intentó exportar la salsa hasta Francia, pero no tuvo éxito. La reina también llegó a tener una indigestión peligrosa por excederse en el consumo de la Cibreo.

14. Patsas (Grecia)

Patsas proviene de la antigua Esparta y consiste en una especie de guiso con pezuñas de ternera y el estómago del animal. Es un platillo muy nutritivo y ha evolucionado progresivamente al punto de pedirlo personalizado con ingredientes tradicionales, carne cortada finamente o en trozos grandes y extractos de aceites de pimentón, vinagre y condimentos.

Se cree que Patsas tiene altas propiedades de colágeno, que ayudan al rejuvenecimiento. Además, algunos médicos la recomiendan como alimento después de cirugías ortopédicas.

15. Czernina: sopa de sangre de pato (Polonia)

Czernina es una típica sopa de Polonia, elaborada de caldo y sangre de pato. Debido a su fuerte sabor, los polacos suelen agregarle azúcar, sirope o miel. Además incluye fideos o patatas y puede encontrarse en cualquier restaurante de comida local. Una curiosidad del platillo es que se servía czernina negra como aceptación al novio que pedía la mano de su pretendiente. De lo contrario, y como motivo de rechazo al casamiento, el novio era recibido con una czernina dorada, es decir, una sopa sin la sangre del pato.

16. Lard: manteca de cerdo (Eslovaquia)

Lard es una manteca de cerdo muy popular en Eslovaquia, tanto que en cualquier bar o pub te ofrecerán aperitivos con la preparación. Muchas personas en el país hacen su propia manteca, guardando el aceite que emana el tocino o el cerdo en un frasco y dejándolo por una o varias noches en el refrigerador.

17. Lutefisk: pescado con sosa caústica (Noruega)

Lutefisk es un platillo muy popular en Noruega y tiene una preparación increíble: lo primero es remojar bacalao en agua durante 6 días (el agua debe cambiarse). Posteriormente, el bacalao es remojado en cloro por 2 días más, para que pueda hincharse, disminuir las proteínas y generar una especie de gelatina.

Una vez terminada la primera parte, el pescado queda en modo caústico, o lo que equivale al peligro máximo e inconsumible. Entonces, para que sea comestible, necesita de otro tratamiento de 4 o 6 días más de remojo en agua. Las personas que se deleitan con él, suelen acompañarlo con papas o ensalada.

Sin duda, en la gastronomía todo es válido, por eso cada alimento, por más diferente que sea, merece una oportunidad. ¿Conoces otro platillo exótico y diferente que vale la pena probar? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Comentarios

Recibir notificaciones

A mí me encantaría probar estos platillos, sin saben ricos…

-
-
Responder

Lecturas relacionadas