20 Lectores de Genial que no aparentan su edad, por lo que siempre terminan en situaciones fuera de serie

Gente
hace 2 años

Algunas personas no aparentan ni de cerca la edad que tienen: a veces se ven mucho más jóvenes o mayores. Y más allá de si les gusta o no que les pidan el documento para dejarlas pasar a una discoteca o duden de su derecho a hacer la fila en una caja rápida destinada a gente mayor, verse de una edad diferente puede terminar en muchas situaciones graciosas.

Algunos de los lectores de Genial.guru no se ven de su edad, y nos contaron sobre las peripecias que deben atravesar porque otros piensan que son mayores o menores de lo que son en realidad.

  • A los 14 años, yo parecía un poco mayor, como de 16. En una ocasión, hubo rumores en el trabajo de mi padre de que tenía una amante. ¿¿Saben quién era la “amante”?? Después de preguntar a quien infundió el rumor, resultó que nos había visto caminando por la ciudad tomados de la mano a mi padre y a mí. Las risas de mi madre fueron tremendas. Mi papá empezó a llevar un día a mi madre de la mano al trabajo, otro día llevaba a mi hermana mayor, y otro día me llevaba a mí... Pasaron años pensando que mi padre era un Don Juan y nos reímos mucho a su costa. Hasta que aparecimos los 4 en una fiesta de su empresa. © Io Quinn / Facebook
  • Siempre he aparentado menos edad, quizá por ser delgada y no usar mucho maquillaje. Un día salí con mi esposo y el de seguridad dijo que no podíamos pasar. Le pregunté perpleja “¿por qué?”. “No está permitido el ingreso a menores de edad”. En ese entonces, yo tenía 27 años. Regresamos al auto por mi cédula de identidad, y el hombre dijo apenado que lo disculpara y nos dejó pasar. Esa noche me reí mucho. © E Neyling Fonseca / Facebook
  • Tengo un montón de historias así por ser de baja estatura y delgada. Una vez fui a dejar a mi hija al colegio y entré hasta su aula; cuando salía, en la puerta, la portera se cruzó de brazos y me dijo:¿A dónde va usted, niñita? ¡¡Ya tocó el timbre!!”. Las madres de los compañeritos de mi hija morían de risa del otro lado, mientras le decían a la portera: “¡¡Es una mamá!!”. © Moni Montenegro / Facebook
  • Hace días fui al centro comercial y me puse en la fila de la caja rápida para personas de la tercera edad, ya que lo soy. Pero una mujer, muy indignada, se volteó hacia mí y me dijo que esa caja era exclusiva para gente mayor. Yo no iba a discutir con alguien allí, solo le señalé mi cabeza, porque tengo algunas canas, tomé mi carrito y me cambié de caja. ¿Acaso ella quería que le mostrara mi documento? © Ariel Marina / Facebook
  • Una vez estaba con unos amigos en un restaurante. Pedí un trago, me pidieron mi documento (yo tenía 31 años), y me dio tanta emoción que le dije: “Deje así y tráigame un refresco. Gracias por decirme que parezco de menos de 21”. © Anamaria Tapias / Facebook
  • Tengo buena genética, siempre me he visto más joven. Fui mamá a los 20 y me veía como de 14 años, hasta me daba vergüenza salir a la calle, me miraban raro. A los 24 años tuve a mi segundo hijo, y fui abuela a los 40. Siempre creen que mi hijo (34 años) es mi pareja, que mi hija (30 años) es mi hermana o mi amiga, y que mi nieto es mi hijo. Y no sé si es buena suerte o mala, pero solo hombres muy jóvenes me abordan, de mi edad o más grandes muy rara vez. Tengo 54 años, me sigue pasando lo mismo. Toda mi familia es “tragaños”. © Nashlleli Ortiz / Facebook
  • Cuando tenía 28, salí con mis primos y su amigo de 22 años a bailar, y el de la puerta dejó pasar sin problema a todos, menos a mí. Exigía mi identificación para constatar que era mayor de edad, ¡¡y eso que yo era la más “vieja” de todos!! Pero ahora, con 50 años, hace unos meses me topé con mi ex, y él le comentó a mi hija que de tantos corajes que me hacía pasar ella, yo ya parecía de 60... Bah, ¡me pinto mis canas y vuelvo a ser “muchacha”, se me quita lo “doñita”! © Alma Tapia / Facebook
  • Me sucede cuando estamos mi madre, que tiene 61 años, mi abuela, que tiene 86, mi hija, que tiene 17 y yo, que estoy próxima a cumplir 40 años. Siempre que estamos juntas me preguntan si mi abuela es mi madre, si mi madre es mi hermana mayor, y si mi hija es mi hermana menor, porque no me creen que tenga esta edad. Mi hija sonríe y les dice: “Soy su hermanita menor, pero ella me ve como a una hija”. Y yo les explico todo, aunque a veces aun así no me creen. © Chelita Funes / Facebook
  • Una vez, con mi esposo, una amiga un año más grande que yo y con mi nena de meses fuimos a ver a un señor para cotizar un servicio. Cuando nos encontramos con él, le dijo a mi amiga: “¡¡¡Qué bonita nietecita tiene!!!”. Pensó que yo era su hija y que mi esposo era su yerno. ¡Auch! ¡Sentí mucha pena por ella! © Lum Carcamo / Facebook
  • Yo aparento mucho menos edad de la que realmente tengo; no puedo tener un romance con hombres de mi edad, pues parecen mi papá... Cuando entré a la universidad tenía 19 años, pero parecía de 14, y los demás estudiantes me hacían el vacío pensando que yo era pequeña. Me decían: “No escuches nuestras conversaciones, eres muy niña aún”. © Graciela Olate / Facebook
  • Yo tengo 33 años y 4 hijos (el mayor tiene 15). Mi esposo tiene 40 años y mide 1,80, mientras que yo mido 1,52. Todos mis hijos son más altos que yo. Cuando salimos a comer o hay vecinos o profesores nuevos, siempre piensan que los hijos son de él y que yo solo soy la novia. © Nancy Chapis Moreno Basaldua / Facebook
  • Yo siempre he parecido de menos edad. Una vez, me operaron de la nariz, y habían operado también a unos niños. Bueno, las mamás de ellos le preguntaban a mi marido “¿Cómo salió su hija de la operación?”. Y una vez, cuando viajamos con mi hijo de 18 años y el de 9, el de inmigración le dijo a mi chico: “Eres el esposo, ¿verdad?”. Y mi hijo se indignó, pero a mí me dio risa. La verdad, a mí de joven me daba coraje que me vieran muy chica, pero hoy me agrada lucir así. © Magda Beltran / Facebook
  • Una vez, fui al cine con unos amigos a ver una película de acción, y a mi amiga y a mí no nos dejaron entrar porque era para mayores de 16 años. Al principio pensé que era broma de la cajera, hasta que vi que lo decía de verdad. Por más que insistimos, no nos dejaron entrar, ni el administrador nos creyó que teníamos 26 años. Así que ese día nos tocó ver una película para niños. Desde entonces llevo mi identificación a todos lados. © Seli RG / Facebook
  • Será mi estatura o mi genética, pero nunca he aparentado mi edad. Me mudé a otro país con mis dos niños, y una amiga se mudó conmigo. Íbamos a un parque los cuatro, allí conocí a mi actual esposo, que pensaba que mis hijos eran mis hermanitos de 8 y de 3 años, y que mi amiga era mi mamá. Ya casada y con otros dos hijos (4 en total), cuando mi tercer niño estaba en noveno grado, era Halloween, y le dijo al tío de su novia que pasara con sus niños a pedir dulces. Yo tenía 42 años, y el señor le dijo “¿Es tu hermana?”. Él, molesto, dijo “¡No, es mi mamá!”. Ahora tengo 56 años. En el trabajo piensan que ando en los 30, pero con la edad de mis hijos y la de mi nieta (23) no puedo negar la mía, y no me importa, no me avergüenza decir cuántos años tengo. © Mariel Coco Alvarez / Facebook
  • Por mi estatura y complexión, la gente también piensa que soy menor, pero dos veces de plano casi me morí de la risa. Una vez, fui a la escuela de mi cuñada y alguien le preguntó quién era la niña (o sea, yo) que iba con ella, y yo ya casi había cumplido los 40. Al principio no lo creía, porque siento que sí aparento mi edad, pero en otra ocasión, cuando fui a correr alrededor de un lago, había niños aprendiendo a andar en bicicleta, y escuché a una señora (mucho más joven que yo) gritarle a su hija “¡Cuidado, que va a pasar la niña!”, y como yo iba a toda velocidad, frené un poco para no atropellar a la pequeña, pero volteé y resultó que la niña era yo. © Veika Van / Facebook
  • Tengo 59 años, siempre he aparentado menos edad. Cuando tenía 35, salí de mi casa a la tiendita de enfrente. Iban pasando dos niños como de primero de preparatoria, y uno me dijo que si quería ser su novia. © Silvia Zarate / Facebook
  • Tengo 44 años, mi hija tiene 7, y siempre me llaman su abuela. Tenía 37 cuando nació, y cuando la llevé a su primer chequeo, la enfermera me preguntó: “¿Y la madre no va a pasar?”. Respondí: “No, ella es mi hija de 12 años, viene conmigo, la madre soy yo”. © Gerardita Hernández Gerardita / Facebook
  • Fui con mi esposo a comprar ropa de bebé para el nacimiento del hijo de un amigo. No me gustó lo que eligió mi marido y la empleada me dio la espalda y le dijo: “¿Qué sabe ella a esa edad? Ni sabe lo que es tener un hijo”. Yo tengo 45 años, mi esposo 55. Tenemos gemelos de 23 años y otro hijo de 19. Cuando se lo dije, casi se desmayó. Dijo que yo parecía más joven que su hija de 30. Quedó muy apenada. Siempre piensan que mi esposo es mi padre. © Virginia Girino Maranatha / Facebook
  • En una ocasión ayudé a bajar del autobús a un adulto mayor. Después bajó mi esposo, y el señor lo felicitó por tener una hija con muy buenos modales. © Silvia Gonzalez Sanches / Facebook
  • Hace algunos años, cuando me dirigía al trabajo de mi mamá, un señor que vivía cerca de mi casa me abordó para que le hiciera el favor de pasar un mensaje a una señora que trabajaba con mi madre. Cuando llegué, llamé a la señora y le dije: “Dice su hijo que...”, y le pasé el mensaje. Ella me miró muy seria y me respondió: “Dieguito, ¡él no es mi hijo!”. Yo pregunté: “Entonces, ¿qué cosa es?”. “¡Es mi esposo!”. Yo quería morir. Gracias a Dios ella no se lo tomó mal y solo nos reímos mucho. © Diego Lugo Duarte / Facebook

¿Te ves de tu edad? ¿Conoces a alguien que terminó en una situación curiosa debido a su apariencia?

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Yo siempre he aparentando menos, no me daban trabajo por aparentar, menos y no querían ver mi Dni, fuimos a un bar y me negaron beber alcohol..., médicos y otros también se confunden, a veces hace gracia, pero en su momento, me mosqueò, por no poder acceder a trabajos por eso

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Un dia mi esposo y yo acompañamos a una buena amiga a mirar autos por que ella pensaba comprar uno. Mi esposo como todo conocedor hacia las preguntas y mi amiga y yo revisábamos los detalles mas lindos de cada auto. Cuando note que las preguntas que yo hacia a la vendedora no eran atendidas, es más, casi casi ignorada... al inicio crei que era por que le dijimos que la interesada era mi amiga, asi que no tome importancia, cuando decidimos sentarnos para evaluar los precios y ver el finaciamiento, la vendedora me pidio que me levantara y le de asiento a mi papá. Ella creia que mi esposo y mi amiga eran mis papás,y yo la hija... nos reimos tanto!!!

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