19 Fotos que le causarán un tic nervioso incluso a la persona más tranquila del mundo

Todavía encontramos muchos lugares en el planeta con los que se te ponen los pelos de punta tan solo con mencionarlos. Y todo porque se relacionan con historias místicas en las que deseamos creer. En algún lugar, las personas ven con frecuencia fantasmas, en otro encuentran objetos extraños, como si hubieran sido creados por gigantes y alguno habrá donde sucedieron incidentes misteriosos. Pero ¿es verdad todo lo que se cuenta?
En Genial.guru también nos encanta sentir escalofríos con este tipo de historias, por lo que hemos encontrado para ti 9 lugares místicos en todo el mundo que infunden un miedo prehistórico en los corazones de sus visitantes.
En la ciudad de Turnhout, en la provincia belga de Amberes, en el norte, encontramos un lúgubre edificio de madera que puede asustar a un visitante no preparado para adentrarse en él. Las paredes en su interior están decoradas con calaveras artificiales, en algunas zonas también se aprecian pinturas demoníacas. Todo aquí es aterrador. Lo llaman la casa de los mil fantasmas.
La famosa película soviética D’Artagnan y los tres mosqueteros se filmó en este antiguo palacio. Y su fama llegó gracias a uno de sus propietarios. Él era locamente celoso por su bella esposa, María, sospechaba de cualquier hombre que se le acercase. Una vez, sus celos alcanzaron un nivel tan alto que este colocó a su amada en la pared de la mazmorra más alejada del palacio.
A este lugar le aportan aún más misterio las historias que cuentan sus visitantes, quienes supuestamente ven al fantasma de esta mujer en las paredes. Según la rumorología, sigue poniendo nerviosos a los vigilantes de seguridad nocturnos.
Se encuentra en el mar Adriático, cerca de la ciudad de Dubrovnik. A pesar de la belleza pintoresca de esta isla, los residentes locales aconsejan encarecidamente no quedarse allí por la noche hasta la mañana. Y lo fundamentan por una buena razón.
Según cuenta la leyenda, hace casi 1000 años había un monasterio allí. Las tropas de Napoleón, que llegaron a la zona a principios del siglo XIX, querían demoler el monasterio que se encontraba allí, y en su lugar, construir una fortaleza de defensa. A los monjes no les gustó la idea y, como resultado, una noche realizaron un rito misterioso, después del cual zarparon de la isla para siempre. Sin embargo, esto no impidió que las tropas construyeran el fuerte, cuyos muros siguen en pie en la actualidad.
Después de que los monjes desaparecieran, todos los propietarios de Lokrum sufrieron desdichas, debido a las cuales, la isla obtuvo su reputación que la hace estar maldita.
Este misterioso lugar está situado en la provincia de Xiangkhoang, en Laos, un pequeño país del sudeste asiático. Llama la atención por sus enormes jarras de piedra, colocadas formando grupos en un área bastante espaciosa. Los científicos calcularon más de mil tinajas que alcanzan tres metros de altura y un peso de hasta 6 toneladas.
Son unos “utensilios” muy antiguos, cuya edad es difícil de determinar con precisión. Según los arqueólogos, tienen aproximadamente 2.000 años de antigüedad, por lo que surge una pregunta necesaria: ¿cómo pudieron nuestros ancestros, sin tecnología, hacer unos objetos tan enormes de piedra? Los lugareños creen que estas jarras pertenecían a los gigantes que una vez vivieron allí.
Este complejo de palacio-castillo es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Está relacionado con la leyenda de la Dama Negra: el fantasma de una mujer que se ve de vez en cuando dentro de las paredes de este enclave. Corre el rumor de que es la mismísima Bárbara Radziwill, una representante del linaje más rico de la Europa del siglo XVI, una hermosa mujer.
Cuando se casaba por segunda vez con un rey polaco, esta no recibió las bendiciones de la madre de su prometido. Luchando contra la opinión pública de aquella época y tras haber recibido el permiso del propio Papa, los jóvenes se casaron. Y cuando la madre se enteró de la boda no deseada, envenenó a su nuera. Desde entonces, el fantasma de Barbara vive en este lugar para siempre y ha servido de inspiración para distintas obras de literatura y producciones teatrales bielorrusas.
Este sistema de túneles bajo París por los que te invaden los escalofríos cubre una superficie de unos 11 000 metros cuadrados. Horror es lo primero que te viene a la mente cuando desciendes a esta maraña de pasadizos, cuyas paredes la conforman huesos.
La gente acude a este lugar, no por las hermosas vistas al mar. En la isla se ubica un espeluznante, cubierto de espinas y flores secas, edificio propio de un antiguo hospital psiquiátrico. Encontramos rejas en las ventanas, camas viejas en las que se colocaban a los pacientes y equipos médicos de principios del siglo XX.
Las habitaciones antiguas parecen decoradas de películas de terror y, como resultado, este lugar provoca un más que razonable temor. Tiene una historia verdaderamente sombría.
Construido en el año 1900 en una isla en el estrecho de Hudson por un inmigrante escocés, el castillo servía para guardar munición comercializadas por este empresario. Pocos años después de su muerte, en 1918, todo el arsenal explotó bajo un umbral de circunstancias misteriosas, destruyéndose parte del edificio. Desde 1950, la isla está deshabitada: todo el equipo que trabajaba en este lugar se ahogó al hundirse un ferry. En 1969, el edificio volvió a sufrir otro siniestro: en un incendio repentino, se quemaron parte de los suelos y techos.
El edificio se construyó en el siglo XII y alberga también una historia misteriosa. Al principio, una familia numerosa y distinguida vivía en el castillo, cuyo apellido recibió el nombre del inmueble. Los padres siempre amaron más a su hija menor, Margaret, que a la mayor, Eleanor. Cegada por la envidia, Eleanor encerró a su hermana durante 20 días en una torre, dejándola morir de hambre. Desde entonces, se rumorea que la gente ve al fantasma blanco de Margaret, que inspira ira, miedo y depresión. Además, hace muy poco, varios adolescentes se encontraron una noche con un fantasma en forma de caballo cerca del castillo (las fotos, se pueden ver aquí).
Sin ningún género de dudas, nuestra imaginación a veces es capaz de crear leyendas escalofriantes que vivirán por siglos, añadiendo cada vez más y más detalles. ¿Qué terribles historias has oído tú?