Qué duro cuando rechazan la compañía de la familia y solo quieren amigos y más amigos
Cuánta libertad necesitan los adolescentes y cómo darla con responsabilidad

Criar hijos adolescentes puede ser todo un desafío para los padres debido a los cambios que surgen por la transición de la infancia a la adultez. Es por eso por lo que hay que enfocarse en enseñarles a seguir las reglas y, a su vez, aceptar que los niños ya están creciendo. Una buena forma es criarlos con ciertas libertades que impulsen su crecimiento y los preparen para la etapa adulta.
Genial.guru investigó cuáles son aquellas libertades que puedes otorgar a los hijos en su adolescencia. Además, quiere compartir consejos sobre cómo criarlos en las distintas etapas de su desarrollo.
1. Libertad del rechazo a la infancia
Una de las características del adolescente es que ya no quiere ser tratado como un niño, lo cual puede llevarlo a querer un poco más de libertad para poder tomar decisiones. Por lo general, esto se da en los últimos años de la escuela primaria e inicios de la secundaria, entre los 9 a los 13 años.
En este aspecto, los padres de hijos adolescentes pueden pasar por varios estados de ánimo relacionados con el desconcierto de no saber cómo hacer que los obedezcan. Por ejemplo, es más complicado pedirles que ordenen su habitación sin que todo termine en un llanto o quejido por parte de los hijos diciendo que “nadie los comprende”.
A medida que crecen, los hijos van adoptando una identidad propia. Es por eso por lo que lo mejor es escucharlos y establecer ciertas pautas para darles la libertad de generar sus propias opiniones, pero sin que olviden hacerse cargo de sus responsabilidades.
2. Libertad de asociación con otros compañeros
Tras el paso de la educación primaria a la secundaria, el adolescente siente la necesidad de interactuar con sus pares. Esto se da entre los 13 a los 15 años, donde no solo asimila los cambios de su cuerpo, sino que también busca personas que puedan entenderle y que cuenten con los mismos gustos.
Esto hace que rechace a sus padres, ya que deja de idealizarlos, como lo hacía en la infancia. En la adolescencia, en cambio, esa imagen se desquebraja. Si bien puede ser frustrante, el que un adolescente quiera interactuar con un grupo debe verse como algo positivo, ya que lo ayuda a desarrollar habilidades sociales y a resolver sus problemas por sí solo.
Es importante que los padres puedan permitirles a sus hijos que fortalezcan sus lazos con personas fuera del entorno familiar. Una buena forma es dejar que vayan a una fiesta o concierto con su grupo de amigos. También sería bueno que pudieran mostrar interés en sus actividades y mantener una buena comunicación, es decir, reservarse un tiempo para conversar con ellos.
3. Libertad para experimentar cosas nuevas
A medida que pasa el tiempo, los adolescentes comienzan a sentirse atraídos por actividades para adultos y buscan experimentar cosas nuevas. Esto pasa especialmente entre los 15 a 18 años, cuando están a poco tiempo de finalizar la educación secundaria.
En algunas regiones, muchos jóvenes asumen responsabilidades “adultas”, como ser líderes de un grupo, trabajar o cuidar de sus hermanos menores. También están los que comienzan una relación amorosa, por lo que sienten interés por la sexualidad y el amor de pareja. Y muchos ya empiezan a pensar en su futuro, cuestionan ciertas prácticas sociales y buscan adquirir nuevos conocimientos.
Si bien un adolescente tiende a cuestionar y a rechazar a su familia, el rol de esta es fundamental para su completo desarrollo. Es por eso por lo que los padres deben saber orientar a sus hijos para que puedan reflexionar sobre sí mismos y evitar cualquier problema propio de esa edad.
Y también es recomendable que no teman hablar con sus hijos sobre la sexualidad para poder ayudarlos a cuidarse y a aprender sobre el consentimiento. Muchos chicos pueden mostrar interés en el tema y querer preguntar al respecto, por lo que lo ideal sería responder sus dudas y demostrar que pueden confiar en sus padres.
4. Libertad de crear sus propias reglas

Cuando los adolescentes estén por ingresar a la universidad o comenzar a trabajar después de terminar el colegio, buscarán ser más independientes y crear sus propias reglas. Esto sucede entre los 18 a 23 años, que es el período en que se vuelven adultos jóvenes y deben asumir más responsabilidades.
El desarrollo de los hijos es influenciado por la forma en que sus padres los crían y, al mismo tiempo, por la relación que tienen con su grupo de amigos, hasta lograr su propia autonomía.
En este aspecto, lo importante es que los padres puedan dar el ejemplo para que sus hijos jóvenes puedan pensar en las distintas opciones que tienen para moldear su futuro. También sería necesario ser abiertos en caso de que los hijos decidan mudarse. Y si esto no se da, al menos distribuirse las tareas del hogar para formar un ambiente agradable y de sana convivencia.
¿Qué libertades sueles darles a los adolescentes? ¿Cuánta libertad te daban tus padres en la juventud?
Comentarios
Genial este artículo. Necesitan libertad y no sabemos muy bien cómo hacerlo
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