8 Hermosas celebridades que se sometieron a transformaciones de género

Convertirse en mamá es todo un acontecimiento, el cual llega con muchos cambios y marca un antes y un después en la vida de la mujer. En 9 meses, mientras se gesta una vida en el interior del cuerpo, este empieza a transformarse. Parte de estos cambios comienzan a reflejarse en el crecimiento de los pechos y el vientre, entre otros. De modo que también se hace necesario cambiar las prendas de vestir, las cuales conocemos como ropa de maternidad.
En esta época se usaban prendas con muchas capas, se mezclaban telas y se daba especial atención a los bordados, adornos aplicados y otras formas de ornamento en la superficie. Las mangas tenían protagonismo, siendo anchas y algunas veces rellenadas. En ocasiones, se recogían en las muñecas.
Las mujeres de clase alta seguían usando corsés. No obstante, las damas del común optaban por vestidos sencillos con talle alto, faldas largas y sacos.
Seguían utilizándose fajas, pero ya no eran tan habituales. Los vestidos de uso común tenían versiones más amplias para las embarazadas. Eran muy populares por sus estampados y solían ir en conjunto con sacos.
Lucille Ball, la protagonista de la comedia Yo amo a Lucy, apareció en la tele embarazada, y con ello se impuso una moda de conjunto de blusas anchas tipo campana, adornadas con cuellos, mangas y cintas con pantalones. No se recomendaba la ropa ceñida para las prematernas.
En los años 60, el guardarropa para las mujeres embarazadas se diversificó con el uso de shorts, pantalones, faldas cortas, vestidos, etc.
El material y los colores tomaron relevancia. Los vestidos anchos con el corte bajo el pecho eran los más populares. Los estampados psicodélicos llegaron para distraer de la zona de la panza.
Con el embarazo de Lady Di, la moda de maternidad entró en las portadas de revista. Las batas, los vestidos camiseros, los conjuntos de pantalón y camisa en tonos pastel eran habituales.
Los overoles y pantalones anchos entraron para dar más opciones de nuevos looks a las premamás. Antes de los años 90, la tendencia era ocultar o disimular la panza, pero con la entrada de famosas embarazadas a las portadas de revista, mostrar la barriga se puso de moda.
La moda de maternidad se diversificó por completo. El diseño de jeans y ropa de tela que se podía estirar se volvieron muy populares. Antes, la silueta no era tan importante en los diseños, pero en esta época se volvieron muy comunes las prendas ceñidas al cuerpo.
Las mujeres embarazadas contaban con múltiples opciones, marcas especializadas y líneas de maternidad de marcas de ropa reconocidas. Podían elegir entre una diversidad de estilos, entre clásicos, casuales y formales.
Las embarazadas actualmente tienen una amplia variedad de prendas: jeans, shorts, vestidos de baño, ropa de ejercicio, vestidos de gala, en resumen, todo lo que las futuras mamás de hace sesenta años no tuvieron.
¿Qué crees que debe prevalecer en los diseños de la ropa de maternidad?