16 Personas cuya avaricia supera incluso su necesidad de respirar

Sucede que incluso las cosas más sencillas pueden provocar la aparición de nuevas reflexiones sobre esos secretos que nos oculta nuestro propio subconsciente. La escalera es una de las imágenes que puede hacernos comprender mucho sobre nosotros mismos y acerca de nuestro pasado, así como averiguar qué lecciones debemos aprender de la experiencia para ser más felices en el presente y el futuro que nos espera.
Genial.guru te propone enfrentarte a una prueba sencilla que te permitirá verificar si algunos problemas personales profundos o traumas en tu mente no han sido todavía olvidados y continúan habitando en tu fuero interno.
La prueba consta de seis preguntas. Cuando respondas a cada una de ellas, trata de guardar en tu memoria la primera imagen que venga a tu mente: no intentes cambiarla ni adornarla. Sé honesto contigo mismo, especialmente, porque en esta prueba no encontrarás respuestas correctas o erróneas. Lo principal es contestar sin pensar al objeto de no distorsionar la información que proviene de lo más profundo de tu alma con un análisis innecesario.
Imagina que estás deambulando por un edificio abandonado y desconocido, o bien en una vivienda abandonada. Describe este lugar.
De repente, ves delante de ti un gran agujero en el suelo y una escalera que conduce a algún lugar hacia abajo, por debajo del nivel del suelo. ¿Qué tipo de escalera apareció en tu mente? ¿Una normal de un edificio, una de caracol o, tal vez, una de cuerdas o plegable?
¿Qué tan larga es la escalera que imaginaste? ¿Son unos pocos escalones no empinados o desciende hasta el infinito? ¿O tal vez en tu mente apareció algo intermedio?
Imagina que bajas por esta escalera y de repente oyes la voz de alguien. Presta atención. ¿Quién es? ¿Es alguien que te habla? ¿Son llantos, gritos, risas, o un gemido débil?
Al bajar por las escaleras, miraste hacia arriba y viste a un hombre que te llamaba por tu nombre. ¿Quién es esa persona?
Ahora distrae a tu mente de tu viaje imaginario y mira a tu alrededor, tratando de concentrarte en los objetos y sonidos que te rodean. Trata de analizar si fue fácil y natural volver a la realidad. ¿Te fue sencillo abandonar tus fantasías? ¿Pudiste cambiar rápidamente, como si hicieras clic, o la imagen de la escalera se fundió lentamente en tu imaginación, como si quisieras quedarte un poco más en esos peldaños?
Los psicólogos creen que las imágenes de edificios desiertos, escaleras y espacios subterráneos, están conectados en la mente de una persona con acontecimientos borrados de la memoria, recuerdos dolorosos y traumas psicológicos antiguos. Para no reabrir una herida, inconscientemente enterramos la información de esas experiencias en lo más profundo, pero la imaginación puede ser capaz de revivir esas emociones aparentemente olvidadas.
Analiza si imaginaste el edificio con gran profundidad. Si la imagen mental estaba llena de detalles, significa que, en el pasado, probablemente, sufriste algún tipo de trauma psicológico. Si el lugar apareció en tu mente de forma esquemática, efímera, condicional, puedes respirar aliviado: aparentemente, lograste evitar en la vida problemas psicológicos duros.
El estado en el que el edificio se te presenta también resulta clave: muestra cuánto lejos en el tiempo se encuentra la fuente de nuestras preocupaciones. Si el edificio es nuevo, significa que el acontecimiento que nos preocupa ocurrió, relativamente, hace poco tiempo. Cuanto más deteriorado y polvoriento se vea, más tiempo ha pasado desde el momento en que ocurrió ese hecho y quedó grabado en nuestra mente en forma de herida psicológica.
El tipo de escalera nos revela nuestra propia actitud en el presente ante ese problema psicológico que se produjo en el pasado.
El número de escalones nos indica la fuerza del trauma psicológico que nos oculta nuestro subconsciente. En consecuencia, cuanto más larga sea la escalera, más grave es el daño que se ha ocasionado a nuestra alma.
Los sonidos que se te presentan pueden explicar cómo lograste sobrevivir al trauma psicológico justo en el momento en que este se produjo.
La persona que está encima de la escalera llamándote es aquella con quien crees que puedes contar en un momento difícil. Es él quien puede ayudarte a sanar las heridas de tu mente.
Lo rápido y fácil que te haya sido retornar a la realidad, revelará la fuerza del impacto del problema del pasado en tu vida actual. Si las imágenes inventadas se desvanecieron al instante, entonces, la carga del pasado no resulta demasiado incómoda para ti y no requiere de un trabajo inmediato, aunque sería recomendable hacerlo, al menos, con el fin de entenderse uno mejor a sí mismo y no caer en los mismos errores más adelante.
Si la imagen de la escalera, por el contrario, se mantuvo largo tiempo en tu mente o empezó de nuevo a aparecer de forma intermitente, esto indica que el problema, cuyos recuerdos acaban de ser estimulados, suponen una carga para ti y te obligan a darles alguna solución. Quizás, en esta situación, sería recomendable acudir a un psicólogo profesional para recibir la ayuda necesaria.
Esta simple prueba es interesante, no solo porque revela posibles traumas ocultos en el subconsciente, sino por sugerir además diversas formas para resolverlos.
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