20+ Historias de personas que aprendieron de primera mano que la insolencia no tiene límites

Los problemas económicos pueden resultar una prueba de fuego para cualquier matrimonio. Luego de perder el trabajo y empezar a ver cómo los ahorros de la pareja se reducían, el hombre de esta historia decidió recurrir a su madre en busca de algunos consejos financieros. Pero no imaginó jamás que, la intervención de su mamá, haría que su relación se resquebraje al punto de perder el diálogo con su esposa.
“Mi esposa y yo hemos estado casados por cinco años y durante los últimos meses, estamos teniendo problemas económicos. Perdí mi trabajo hace unos tres meses y, aunque ya encontré un trabajo de medio tiempo, no me pagan tanto como antes. Hemos tenido que recortar muchos gastos, pero parece que, sin importar lo que hagamos, seguimos viviendo sueldo a sueldo e incluso estamos sacando dinero de nuestros ahorros. Mi esposa también trabaja a tiempo parcial y se niega a hacerlo a jornada completa para cuidar su salud mental”.
“Hace poco, mi madre vino a visitarme y se dio cuenta de lo estresado que estaba por esta situación económica, así que me ofreció algunos consejos sobre cómo podemos ahorrar dinero. Algunas de las cosas que nos dijo fue que podríamos reducir las compras de comida por fuera y preparar las comida en casa durante la semana, así como cambiarnos a marcas más baratas.
Mi madre siempre ha sido comedida, especialmente porque nos tuvo que criar a mí y a mis hermanos con un presupuesto ajustado. Así que pensé que tenía sentido lo que decía, especialmente porque realmente estamos tratando de ahorrar en todo lo que podemos. Le pregunté si estaba dispuesta a revisar nuestros gastos y mostrarnos dónde podríamos recortar. Mi esposa estuvo de acuerdo”.
“Entonces, hizo una hoja de cálculo completa con nuestros gastos, y cuando nos la mostró nos dimos cuenta de que estamos gastando demasiado en gustos y cosas innecesarias. Por ejemplo, no necesitamos ir por un café a una cafetería todos los días. También, descubrimos que la mayoría de esos gastos innecesarios los hace mi esposa.
Mi esposa no lo tomó bien y empezó a discutir con mi madre, diciendo que su hoja de cálculo estaba mal, que su forma de llevar las finanzas era ‘anticuada’ y no funciona para nosotros. Traté de explicarle que necesitamos hacer algunos sacrificios si queremos salir de este hueco financiero, pero ella siguió insistiendo en que no estábamos tan mal como yo quería hacerlo ver y que solo teníamos que ’aguantar’”.
“En ese momento mi madre se fue. Mi esposa y yo seguimos discutiendo, y me dijo que no podía dejar de pedir comida para llevar y que mi madre estaba equivocada. Fue entonces cuando perdí la paciencia y le dije: ’Tú eres la que está completamente equivocada y mi madre tiene razón. Ella logró criar a tres hijos con un solo ingreso, ¿y nosotros ni siquiera podemos recortar en comidas durante unos meses?’
Mi esposa se enojó mucho y dijo que soy un idiota por darle el lado a mi mamá. Desde entonces, casi no me habla y ahora me pregunto si me excedí al decirle eso. Yo creo que debemos ser realistas sobre nuestra situación y el consejo de mi madre podría ayudarnos”.
Cuando los problemas económicos se mezclan con los vínculos afectivos, las tensiones no tardan en llegar. Sin embargo, lo más importante no es tener la razón, sino encontrar un punto en común que permita resolver el conflicto en armonía. Si te interesó este artículo, quizás también puedas echarle un vistazo a estos otros:
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