Niños fallecen en accidente y milagrosamente “reencarnan” en sus hermanos

Historias
hace 1 año

Las familias pueden venir en distintas formas, y tamaños, y cada una con sus propios retos, pero no hay nada más valioso que ellas. Esto lo saben de sobra los Cable, quienes sufrieron la trágica pérdida de sus niños, pero que hoy pueden decir que han logrado reconstruir su familia gracias a lo que ellos califican como un verdadero milagro. Aquí te contamos su historia.

Esta es la historia sobre cómo una familia perdió todo lo que tenía de la noche a la mañana, pero que, aun así, logró superar la tempestad y recobrar la felicidad. La familia Coble se convirtió en un referente de valentía e inspiración a partir de una tragedia que les cambiaría la vida.

En 2010, Lori Coble, sus tres hijos y su madre, Cindy, salieron a celebrar el cumpleaños de uno de los niños, Kyle, quien apenas acababa de cumplir 5 años. La familia había salido al centro comercial para divertirse un poco antes de regresar a casa y a medida que se acercaba la hora de siesta de los niños, Lori y su madre decidieron volver.

Una vez en la carretera, la minivan de Lori quedó atrapada en un fuerte tráfico. En un momento dado, ella regresó a ver a los niños y cosquilleó los pies de Katie, de 2 años. Eso fue lo último que la madre recuerda de ese día. En ese momento, un camión de alrededor de 20 toneladas impactó el auto de Lori a casi 90 kilómetros por hora.

El accidente la dejó inconsciente, mientras que su madre y los niños quedaron gravemente heridos. De hecho, las lesiones fueron tan graves que el personal médico tuvo que trasladar a tres hospitales distintos a la familia para tener una esperanza de salvarlos.

Mientras tanto el padre, Chris, se enteró de la noticia a través de una llamada de las autoridades. Cuando llegó al hospital donde se encontraba su esposa, escuchó unas palabras que le helaron la sangre.

“El doctor me dijo ’Lo siento, pero Katie ha fallecido’ y unos minutos más tarde me dijeron que un doctor del hospital Saddleback había llamado y lo primero que dije fue ’por favor, dígame que Emma está viva’, pero él me dijo ’Lo siento, pero Emma falleció’”, recordó Chris.

Cuando Chris pudo compartir la noticia con Lori decidieron ir inmediatamente al hospital donde se encontraba Kyle. Los doctores les habían dicho que el niño había despertado, lo que llenó de ilusión a la pareja, sin embargo, cuando llegaron, el panorama cambió.

Los doctores les explicaron que el cerebro del niño había pasado demasiado tiempo sin recibir oxígeno. La única razón por la que estaba vivo era gracias a las máquinas de soporte vital. Así, el matrimonio tuvo que tomar la difícil decisión de desconectar a su hijo para que pueda descansar en paz.

Lori trató de levantarse de la silla de ruedas lo mejor que pudo para abrazar a su hijo. “Debe estar con sus hermanas ahora, ellas lo están esperando”, dijo la madre antes de desconectar las máquinas que mantenían con vida a su hijo y sostuvieron su mano hasta que su corazón dejó de latir.

La pareja estuvo sumida en negación hasta que llegó la hora de enterrar a los tres niños. “Ahí es cuando la tragedia se sintió verdadera”, comentó la pareja. “El día antes del funeral hicimos un velorio. Teníamos que ir a ver a los niños por última vez así que abrieron las puertas y en la parte de atrás de la habitación solo había tres pequeños ataúdes en un semicírculo”, continuó Lori.

Los procesos de duelo de la pareja les llegaron similares, pero con horarios distintos. “Ella estaba unas dos semanas por delante de mí”, mencionó Chris. “Una mañana pasé de la negación a la ira y el dolor y, para mí, era tan obvia la etapa que estaba atravesando porque Lori ya había estado allí, ya había visto por lo que había pasado, y de repente yo también me sentía así”.

Es así que superar la desesperación del duelo no fue nada fácil, según Lori, puesto que, en la calle donde viven había cientos de niños que les recordaban su pérdida. Incluso se negaban a abrir las cortinas y a menudo se retiraban a la habitación más recóndita de su casa para no escuchar sus risas.

“En Halloween tuvimos que salir de viaje para no tener que escuchar a los niños tocando nuestra puerta”, dijo Lori.

Afortunadamente, nada dura para siempre y después del accidente, Lori y Chris decidieron intentar tener más hijos. Así, por razones médicas, los Coble no dudaron en someterse a un tratamiento de fertilidad y al poco tiempo lograron concebir 3 bebés mediante fertilización in vitro, dos niñas y un niño.

“Solo íbamos a llevar a término dos, pero una vez que descubrimos que eran dos niñas y un niño, lo tomamos como una señal”, dijo Lori. Así, aunque la pareja aún sufre la pérdida de los niños, casi un año después de su partida, Lori dio a luz a trillizos (Ashley, Ellie y Jake).

“Nunca reemplazarán a Kyle, Emma y Katie”, dijo Lori. “Pero la alegría está de vuelta en la casa. Está de vuelta en nuestros corazones” casi como si el alma de sus tres niños hubiera reencarnado en los trillizos.

“Ellos son un milagro. Definitivamente, podemos ver a Kyle, Emma y Katie en los trillizos. Vemos sus personalidades, y son indiscutiblemente similares físicamente, incluso sus manierismos y es genial poder ver esas pequeñas partes de nuestros hijos aún vivas en ellos”, dijo Lori

La pareja opina que no tienen por qué esconder la pérdida de los niños a sus trillizos. Es más, según Lori, las fotografías de Kyle, Emma y Katie aún están colgadas en las paredes de la casa y, juntos, los visitan en el cementerio para hacer pícnics y celebrar su memoria.

Imagen de portada lorilcoble / Instagram

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