12 Historias sobre citas fracasadas con las que no sabes si llorar o reírte

Es posible que muchos padres se sientan abrumados y cansados durante las primeras noches de su bebé recién nacido. Algunos no llegan a dormir bien hasta después de varios meses, mientras que otros pueden mirar con asombro cómo el bebé de algún familiar o amigo no llora durante tanto tiempo antes de dejarse caer en los brazos de Morfeo y no en los de sus padres.
En Genial.guru nos preguntamos si los científicos tienen una respuesta a si es bueno cargar a los bebés cuando buscamos que se duerman y decidimos compartirla contigo, incluyendo un bono con algunas recomendaciones.
A ningún padre le gusta escuchar a su bebé llorar, especialmente cuando ya es hora de que se duerma, pero justamente de eso es de lo que se trata el método de “dejar llorar”. Esta práctica consiste en no correr a ver al bebé al minuto en que empieza a llorar, sino dejar que el pequeño logre calmarse por sí solo y pueda quedarse dormido sin necesidad de ayuda de otra persona.
Correr hacia el pequeño cada vez que empieza a gritar puede generar una rutina muy difícil de romper con el tiempo, haciendo que el bebé se vuelva dependiente a la respuesta de su madre o padre para poder dormir plácidamente. Por otro lado, no permitir que se quede en un ambiente calmado solo lo llevaría, como a cualquier persona, a que se le dificulte conciliar el sueño. A menos que el crío tenga hambre o necesite que lo cambien, se le podría ir entrenando gradualmente a que pueda aprender a dormir solo.
Este método, respaldado por la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), consiste en, poco a poco, ir aumentando el tiempo de espera para responder al llanto del bebé, sin dejar de consolarlo y formar vínculos con él. Así, el pequeño aprenderá a calmarse y a dormir por sí mismo, sin necesidad de la presencia o ayuda de un adulto. Por ejemplo, la primera noche puedes dejarlo llorar por dos minutos, mientras que la segunda, por cuatro o cinco, y la tercera, por diez. Es importante que cuando acudas al llanto trates de no encender al luz, jugar con él o sacarlo de la cuna, a menos que sea muy necesario.
Un estudio mostró que los bebés que aprendieron a calmarse solos consiguieron dormir 15 minutos más rápido que aquellos que no. La diferencia estuvo en que los primeros usaron un método de entrenamiento del sueño, mientras que los segundos, no. Además, también se demostró que el método de extinción gradual no provocó efectos negativos a largo plazo en los niños en los que se aplicó. Esto tendría también un impacto positivo en los padres, ya que no pasarían tanto tiempo haciendo dormir a sus bebés, permitiéndoles descansar mejor.
Si tienes un bebé y deseas empezar a aplicar este método de entrenamiento en él o ella, te hacemos algunas recomendaciones que te ayudarán a seguirlo de la mejor manera posible:
¿Qué otro tip le darías a un padre primerizo que intenta hacer que su hijo se duerma por sí solo?