Mira cómo sería el panteón de los dioses modernos que todos adoramos involuntariamente

“Los dioses heredan las cualidades de los creyentes”, escribió Stanisław Jerzy Lec en su libro “Pensamientos despeinados”. Decidimos desarrollar esta idea, y el resultado fue un nuevo panteón de deidades que te parecerán más cercanas que ninguna otra, porque en cada una de ellas reconocerás a un vecino, a un amigo o incluso a ti mismo.

Por favor, no te tomes demasiado en serio la broma inocente de Genial.guru, de lo contrario tendremos que invocar al gran Yque.

Perocomoasi, el dios de la ingenuidad y la decepción

Si eres fanático de tropezar con la misma piedra, entonces debes haber invocado más de una vez a este eterno sufriente.

Quecompraste, un pequeño y molesto dios

Una traviesa deidad menor que hurga en las bolsas y en los paquetes de las tiendas. Le gusta trabajar en equipo. Más de un quecompraste puede causar daños irreparables a las compras frágiles y blandas, por lo que los huevos y los tomates son los que sufren con mayor frecuencia. Exige regalos en forma de bombones, galletas y otros dulces.

Mamadame, el dios supremo

Mamadame es la deidad crecida con las regulares ofrendas de Quecompraste. Tiene voz grave. No posee entonación interrogativa. Exige sacrificios desproporcionados al salario de un adepto de la religión del mamadamísmo.

Embotate, el dios de la oficina

Esta deidad aparece al final de la jornada laboral y, a menudo, durante del almuerzo. Trae embotamiento y somnolencia. Se lleva el buen rendimiento en una dirección desconocida. Para qué la quiere es un misterio. Hay una versión que embotate ofrece la productividad laboral ajena como ofrenda a los dioses supremos de la pereza, cuyos nombres nos da flojera enumerar.

Asiestabien, el dios de los torpes

La deidad de los torpes está representada en todos los murales envuelta en una funda nórdica. Los científicos llegaron a la conclusión de que este artículo de ropa de cama terminó en el armario de Asiestabien por una razón. Están seguros de que tiene un significado sagrado secreto, pero aún no saben cuál es.

Conquesi, la diosa de la depreciación

La despiadada deidad del desprecio. Solo el HijodelaAmigadeMamá puede suprimir su autoridad. Pero nunca se cruzan, porque el HijodelaAmigadeMamá siempre está ocupado, y Conquesi cree que es mejor reírse de las divertidas reacciones de Guau que tratar con un hijo de mami.

Guau, el espíritu de la admiración y la sorpresa

Para suavizar las desagradables impresiones de conocer a Conquesi, debes volver a contarle todo a su perro llamado Guau, que se sorprenderá sincera y genuinamente con cada uno de tus logros. Guau es un fiel compañero de Conquesi. No se sabe cómo y cuándo llegó hasta la diosa, pero se sabe con certeza que es un buen chico.

Después de hablar con Guau, da la vuelta inmediatamente y vete a casa. Bajo ninguna circunstancia mires a los ojos del gato Yque, que estará rondando por ahí.

Yque, dios de los hechos y de las pruebas irrefutables

El cruel dios de los hechos y de las pruebas irrefutables. Considerado un antagonista de Ayya. Según una antigua leyenda, un encuentro entre Yque y Ayya terminó en la ronquera de ambos. Desde entonces, intentan no cruzarse. Ayya insiste en que no quedó ronca por la falta de argumentos, sino por una alergia al pelo de Yque.

Ayya, la diosa de los argumentos de hierro

Invócala cuando necesites terminar urgentemente una conversación o una discusión desagradable, especialmente si no tienes razón. Pero ten cuidado si tu interlocutor ya ha llamado a Yque. Es mejor que estos dos no se crucen.

Mirala, la diosa de la curiosidad y de la sabiduría mundana

La diosa más curiosa de todo el panteón. En los frescos se representa con un dedo índice extendido. Existe la creencia de que si frotas el dedo de Mirala, podrás llegar tarde a casa sin que las vecinas curiosas te vean.

Calorías, los espíritus del armario

Las deidades sastres son las que ajustan imperceptiblemente tus prendas mientras están colgadas en el armario. Se cree que si encuentras al menos una caloría entre tus perchas, lo mejor es vender o quemar la casa, ya que es muy difícil deshacerse de esta plaga.

Glotobundo, el dios de dos caras

El dios de la tentación de gastar todo el salario a principios de mes y vagabundear lo que queda de él. A veces le pide prestado a Perocomoasi hasta el día de pago. Nunca ha devuelto una deuda, pero Perocomoasi lo olvida y siempre se sorprende como si fuera la primera vez cuando Glotobundo no piensa en pagar las deudas inmediatamente después de haber cobrado el salario.

Venquetedoy, el dios de la ira

El dios de la ira es rápido para tomar represalias y no piensa en las consecuencias. Conocido por derrotar a su hermano menor, Mamadame. Los demás dioses creen que la causa del carácter conflictivo es la edad de transición del joven dios, y que después de un par de milenios todo se resolverá solo. Bueno, habrá que esperar y ver.

Quienesesta, la diosa de los celos

La más bella y celosa de las diosas. Se rumorea que una vez estuvo casada con Piripi. Se representa con un rodillo en las manos. El rodillo, según los científicos, transmite la naturaleza cambiante de la diosa. Por ejemplo, el ex esposo de Quienesesta aprendió muy bien que el rodillo en las manos de su esposa no garantiza que habrá pasta casera para la cena.

Piripi, el dios de la vinificación y de las fiestas

El dios de la vinificación y del encanto*. Tiembla y mete la cabeza entre los hombros al oír la voz de su ex esposa Quienesesta.

* Según el propio Piripi.

¿Con cuál de estas deidades te has cruzado con más frecuencia? ¿O tienes tu propio panteón?

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