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La historia de la impactante casa de moda Balenciaga, a la que el diseñador georgiano Demna Gvasalia le dio una segunda vida

Incluso una persona alejada del mundo de la moda seguramente conoce esta marca. Hoy, muchos asocian la palabra “Balenciaga” con tenis enormes, sudaderas oversize y otros atributos de moda de un guardarropa moderno. Uno podría tener la impresión de que se trata de una nueva marca que apareció en nuestra vida hace relativamente poco tiempo y de inmediato ocupó determinado nicho. Sin embargo, este no es el caso en absoluto. El fundador de esta marca de moda, Cristóbal Balenciaga, nació en el siglo XIX, y en su momento fue considerado el mejor diseñador, admirado por Christian Dior y Coco Chanel.

Genial.guru decidió estudiar detenidamente la historia de esta marca, que no solo pudo revivir, sino también convertirse en una de las más populares y discutidas del mundo.

  • Cristóbal Balenciaga nació en España el 21 de enero de 1895, justo 10 años antes del nacimiento de Christian Dior. Así, exactamente el mismo día, pero con una diferencia de 10 años, nacieron dos genios del mundo de la moda.
  • El niño creció en un pequeño pueblo llamado Guetaria. Su padre era un simple pescador y su madre era costurera. Cuando Cristóbal aún era un niño, su padre falleció y la familia pasó por momentos difíciles. Cuando era pequeño, el futuro diseñador a menudo pasaba tiempo con su madre y aprendió a coser a temprana edad. Ya a los 12 años, Balenciaga empezó a trabajar como aprendiz de sastre.
  • Cuando era un adolescente, una de las mujeres más poderosas de la ciudad, la marquesa de Casa Torres, se convirtió en su cliente y benefactora. También envió al joven a Madrid, donde se formó profesionalmente en sastrería. Así que Balenciaga fue uno de los pocos modistos en la historia de la moda que no solo sabía diseñar ropa, sino también hacer patrones, coser, etc.
  • Cristóbal encontró rápidamente el éxito en España. Abrió su propia boutique en 1919 y entre sus clientes se encontraban miembros de la familia real española. Sin embargo, después de la guerra civil, se vio obligado a trasladarse a París. Pronto abrió su propia casa de alta costura parisina.
  • Su primera colección, inspirada en el Renacimiento español, tuvo un éxito inmediato en Francia. Por cierto, fue él quien introdujo en la moda un detalle como los volantes, que se usan en la ropa hasta el día de hoy. Los volantes son un invento tradicionalmente español en forma de falda corta y ancha a la cintura, pero fue Cristóbal quien lo adaptó al vestuario de las fashionistas de entonces.
  • Sin embargo, el talento del diseñador se reveló por completo en los años 50. Era el momento de sus avances y victorias creativas. Posteriormente, este período se denominó “la revolución de Balenciaga”. En 1947, Christian Dior introdujo en la moda la silueta “new look”, creando la imagen de la “mujer ideal” con una cintura fina, caderas elegantes y hombros frágiles. Sin embargo, el diseñador de moda español decidió romper con esta tendencia y siguió su propio camino.
  • En 1951, Cristóbal Balenciaga cambió radicalmente la relación entre una mujer y su cuerpo. Se deshizo de la cintura en sus vestidos y ensanchó la línea de los hombros. Es decir, creó una nueva silueta para la mujer, haciéndola más libre y cómoda, pero al mismo tiempo dejó un lugar para la gracia y la elegancia. En 1955, desarrolló un artículo de vestuario tan popular como el vestido túnica, que luego se convirtió en el vestido camisero. Los expertos calificaron la manipulación de la cintura como una de las mayores contribuciones de Balenciaga al desarrollo de la moda.
  • Se decía que el principal rival de Balenciaga, Christian Dior, “vestía reinas”, y sobre Cristóbal, que “vestía emperatrices”. El caso es que si das vuelta cualquier vestido de Christian Dior, quedará igual de bonito que antes. No verás costuras torcidas, ni hilos salientes, ni rellenos mal cosidos. Era superado solo por un hombre en cuanto a la calidad de la sastrería: Balenciaga. Se consideraba que la calidad de la decoración interior de sus vestidos era mejor.
  • En 1957, el diseñador tuvo un conflicto con la prensa. El caso es que organizó un desfile para la prensa un día antes de que la colección saliera a la venta, y no cuatro semanas, como era habitual entre los diseñadores. Así Cristóbal quería evitar que copiaran sus modelos. Los periodistas no estaban contentos con esta decisión, pero el maestro fue inflexible y siguió fiel a su regla durante 10 años. Balenciaga contaba con el apoyo de su discípulo, Hubert de Givenchy.
  • A finales de la década de 1950, Balenciaga comenzó a experimentar con nuevos tejidos y materiales. En colaboración con la casa de telas suiza Abraham, creó una tela llamada gazar. Se trata de una seda especial y densa que mantiene perfectamente su forma. Fue el gazar lo que le permitió al diseñador crear siluetas únicas con sus vestidos, que se parecían más a unas esculturas.
  • En ese momento, las modelos del diseñador comenzaron a ser llamadas “monstruos”. El hecho es que el modisto les indicó que nunca sonrieran y que nunca miraran a los ojos, sino que simplemente miraran por encima de las cabezas de los clientes con una expresión altiva en sus rostros.
  • Balenciaga era muy apreciado incluso por sus competidores. Por ejemplo, Dior lo llamó “un maestro para todos nosotros”, y Coco Chanel dijo que él era “el único modisto real entre nosotros en el verdadero sentido de la palabra. El resto son solo diseñadores de moda”. Aunque, por regla general, ella no era cariñosa con sus contemporáneos.
  • A diferencia de la mayoría de sus colegas diseñadores, Balenciaga siempre trataba de evitar la exageración en torno a su nombre: nunca se inclinó al final de sus desfiles y solo concedió una entrevista completa. Esto sucedió en 1971.
  • El maestro le dio al mundo de la moda una gran cantidad de artículos de culto. Estos son solo algunos de ellos: vestido de saco, abrigo-capa, vestido babydoll, abrigo en forma de capullo voluminoso. Vale la pena señalar que en ese momento no existía la práctica de patentar, y muchas de sus ideas fueron citadas repetidamente por los competidores después de la partida del maestro.
  • Balenciaga también diseñó el uniforme de los asistentes de vuelo de Air France en 1968. Incluso han sido considerados los asistentes de vuelo más elegantes de todos los tiempos. Los trajes se realizaron en azul marino y blanco.
  • Sin embargo, en la década del 60, Cristóbal Balenciaga empezó a perder terreno paulatinamente. El caso es que la nueva época requería nuevas siluetas, y en particular, se pusieron de moda las minifaldas ultracortas. Por desgracia, fueron ellas las que le asestaron un golpe aplastante a la casa de modas Balenciaga, que encontraba la nueva moda extremadamente poco elegante: las faldas más cortas que solía lanzar igual cubrían las rodillas.
  • Su despedida del mundo de la moda data de 1968, cuando se popularizó la subcultura hippie. Por supuesto que en el mundo moderno, la estética de Balenciaga ya no era del todo actual. Se puso de moda la androginia y las líneas entre la ropa de hombre y la de mujer empezaron a difuminarse. El diseñador no pudo aceptar esto. Eligió dejar el escenario y ser recordado como el modisto de mayor estilo y elegancia.
  • Poco tiempo después, Cristóbal escribió una carta de despedida a todos sus empleados, en la que decía que la moda estaba muerta y que él lo estaba con ella. Balenciaga simplemente no podía aceptar las nuevas tendencias: vestidos de gasa, zapatos planos, jeans, que despreciaba especialmente. Su casa de moda cerró y solo se siguió produciendo una línea de perfumes.
  • Dicen que cuando cerró la casa de alta costura de Cristóbal, su devota fan, la famosa socialité Mona von Bismarck, pasó tres días encerrada en su habitación de hotel, lamentando la pérdida de su amado diseñador.
  • El maestro presentó su último trabajo poco antes de su muerte. A pesar del cierre de la casa de moda, Cristóbal accedió a diseñar un vestido de novia para la nieta de Francisco Franco, María del Carmen Martínez-Bordiu.
  • El maestro murió en 1972 a la edad de 77 años; aparentemente, no pudo vivir mucho más sin la alta costura. El día de su partida, la revista Women’s Wear Daily se publicó con el titular “El rey ha muerto”. La casa de moda Balenciaga estuvo cerrada hasta 1986.
  • Durante algunos años, varios diseñadores han intentado devolverle a la casa su antigua gloria. Así, en 1992, House of Balenciaga diseñó la ropa del equipo francés para los Juegos Olímpicos de Verano. Y en 1997, Nicolas Ghesquière, alumno de Jean-Paul Gaultier, se convirtió en el diseñador jefe.
  • En 2007, la casa de moda introdujo un artículo de vestuario tan icónico como los “leggings robóticos”, que consistían en cientos de piezas de metal brillante. El mismo año, la cantante Beyoncé los usó para su actuación en los premios BET Awards.
  • En 2012, Nicolas Ghesquière fue reemplazado por el diseñador Alexander Wang, pero él permaneció en su puesto durante solo tres años. Y en 2015, quien se convirtió en el nuevo director creativo de la marca fue Demna Gvasalia, y le insufló nueva vida a Balenciaga.
  • Demna nació en Georgia en 1981. Cuando tenía 12 años, su familia se mudó a Alemania, a Düsseldorf. Más tarde, Gvasalia estudió economía internacional en la Universidad Estatal de Tiflis y luego ingresó en la prestigiosa Real Academia de Bellas Artes de Amberes y recibió una maestría en diseño de moda.
  • Como director creativo de Balenciaga, Demna Gvasalia logró no solo sacudir la industria de la moda, sino también establecer nuevas reglas para el juego. Demna entendió muy claramente que hoy en día el deporte y la moda se han vuelto casi inseparables, por lo que cuando la casa de moda Balenciaga lanzó sus famosas “zapatillas feas”, inmediatamente se ganaron el amor de las fashionistas de todo el mundo y otras marcas comenzaron a copiarlas.
  • Gvasalia logró hacer lo increíble: cambió la idea de lo bello. Si los diseñadores anteriores intentaron principalmente hacer que la pierna de una mujer se viera elegante, él convenció a todos de que los zapatos enormes eran una nueva tendencia de la moda.
  • Desde el primer desfile de Demna, Balenciaga se convirtió en una de las marcas de las que más se habla. Además, se hizo increíblemente popular tanto entre los lugares de reunión underground de los jóvenes como entre las estrellas de primera magnitud y los creadores de tendencias. Celebridades como Kanye West, Kylie Jenner y Bella Hadid usan prendas diseñadas por Demna Gvasalia.
  • Demna también es uno de los diseñadores favoritos de la actriz Renata Litvinova. Ella no solo se convirtió en su amiga, sino también en una de las promotoras de la marca. Por Demna, Renata incluso cambió su famoso estilo glamoroso. En el desfile de primavera-verano 2020, los fanáticos vieron a la estrella en una imagen completamente atípica para ella. Salió a la pasarela sin su maquillaje habitual y con un vestido negro con capucha, que no enfatizaba en absoluto su figura.
  • Da la sensación de que el nuevo diseñador de la casa de moda intenta deliberadamente hacer menos atractiva la figura humana. Se dio cuenta rápidamente de que la tendencia mundial de la moda es un estilo andrógino y apostó por él. Y tomó la decisión correcta. Hoy en día, las diferencias de género en la ropa son cada vez más borrosas, especialmente entre los jóvenes, y Demna fue uno de los primeros que comenzó a producir este tipo de colecciones. Como una vez lo hizo Cristóbal Balenciaga, Demna intentó desafiar las reglas y encontrar un acercamiento a la belleza que hace equilibrio, como él mismo dice, al borde de la fealdad.
  • Algunos expertos del mundo de la moda dicen que la importancia de Demna Gvasalia para la moda del siglo XXI es comparable a la relevancia y la autoridad del diseñador de moda Paul Poiret en el siglo XX. Pudo reformar la idea misma de la moda y la silueta popular, y lo hizo en un período de tiempo bastante corto.
  • A algunos les puede parecer que las ideas de Demna son demasiado extravagantes y revolucionarias, pero él simplemente sigue los pasos de su brillante predecesor. Los contemporáneos de Cristóbal también consideraron algunas de las ideas del diseñador demasiado audaces e incluso locas. Toma, por ejemplo, los famosos vestidos de globos, que, por cierto, no han perdido su vigencia en la actualidad. Esto se puede ver mirando las colecciones modernas de la casa de moda, donde Gvasalia cita parcialmente a Balenciaga.
  • Demna también reintrodujo en la moda el llamativo logo grande. Si antes era de mala educación llevar cosas en las que estaba escrito el nombre de la marca, ahora las prendas y los accesorios con la inscripción “Balenciaga” vuelven a ser actuales y las fashionistas no se avergüenzan de usarlos. Es esta inscripción la que hace que los artículos de Demna sean populares y reconocibles en todo el mundo.
  • Hoy en día, pocas personas asocian la casa de moda Balenciaga con su fundador, pero el negocio de Cristóbal sigue vivo y marcando tendencias en la moda. Y, tal vez, esto sea lo que más importa.

¿La obra de quién te resulta más cercana estéticamente: la de Cristóbal Balenciaga o la de Demna Gvasalia?

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