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15 Platillos mexicanos que pusieron a las tortillas en el centro de la mesa

La tortilla es el superhéroe de la cocina mexicana, y su superpoder es la capacidad que tiene de transformarse en una variedad especialmente amplia de platillos. Es un elemento tan camaleónico para la gastronomía que, si está recién hecha, puede comerse sola, y si se pone dura por el paso del tiempo, puede convertirse en chilaquiles o en tostadas.

Genial.guru seleccionó algunas de las formas más comunes en las que la gastronomía mexicana ha puesto a la tortilla como eje del sabor.

1. Tacos

Uno de los primeros platillos que nos vienen a la mente cuando hablamos de las transformaciones de las tortillas son los tacos. Simples y sencillos, pueden hacerse de una incontable variedad de sabores. En varias ciudades de México es uno de los platillos que puedes encontrar a cualquier hora del día en casi todas partes.

2. Tostadas

En México, la tostada también puede llamarse “volcán” en algunas taquerías. Es una de las transformaciones de las tortillas más sencillas. Consiste en freírlas, untarlas con crema, frijoles o mayonesa, y añadirles ingredientes encima. Hay varias formas de hacerlas, y aún más de comerlas, pues mantener los ingredientes sobre la tortilla frita es todo un desafío.

3. Burritos

No solo de tortillas de maíz vive un mexicano, también hay de harina, y son deliciosas. Los burritos son tortillas de harina enrolladas que se rellenan con diferentes ingredientes de forma que pueda hacerse un cilindro compacto con ellas. El paladar inexperto pensará: “¿Acaso no son tacos?”, y... pues no. De verdad saben diferente.

4. Enchiladas

Explicado de manera simple, las enchiladas son tortillas rellenas de un solo ingrediente y bañadas en salsas diferentes. Este platillo podría tener su capítulo aparte en un recetario de cocina, pues hay muchas variedades regionales como las suizas (gratinadas, rellenas de pollo y con salsa verde licuada con crema), potosinas (rellenas de queso, con salsa roja no muy picante y con lechuga), y dulces (de chile guajillo y rellenas de pollo), entre otras. Mención aparte tienen las que son bañadas en salsas que no son a base de chile, como las entomatadas (salsa de tomate), enmoladas (con mole), o enfrijoladas (con salsa de frijoles).

5. Chilaquiles

Tortilla frita cortada en triángulos o en trozos, los cuales son bañados en una salsa... esos serían los ingredientes básicos de los chilaquiles, platillo típico de un buen desayuno (aunque como toda comida mexicana, no hay hora equivocada para comerlo). A partir de este punto, las posibilidades son muchas, como las tortas de chilaquiles o incluso las pizzas con este elemento.

6. Peneques

Entre los platillos que pueden lograrse a partir de tortillas, los peneques quizá sean el menos famoso, pues se trata de comida más casera que callejera. Consiste en una tortilla que puede ser frita o no, doblada y capeada, y bañada en una salsa de tomate. El relleno presenta variedades regionales. Esta receta suele ser más consumida en Semana Santa para respetar la vigilia.

7. Pastel azteca

La comida es la mejor manera de adaptar la cultura de otro país a la propia. El pastel azteca bien podría ser una especie de lasaña mexicana, pues se trata de un preparado similar. Es un platillo por capas; se pone una mezcla de pollo, maíz y chile poblano, se cierra la capa con queso y tortilla, y se prepara el siguiente nivel.

8. Flautas

Las versiones crujientes de los tacos serían las flautas. Se trata de tortillas rellenas y sumergidas en aceite hirviendo. Al servirse se las acompaña con salsa, crema y lechuga. La triada perfecta es servir una de pollo, una de carne de res y una de papa machacada, pero hay flautas muy variadas. Incluso existe una variedad de “ahogadas”, las cuales son bañadas en salsa, pero esa es otra historia.

9. Sincronizada

La sincronizada es uno de los elementos básicos de un desayuno o cena ligeros (porque la tortilla también puede ser un platillo suave). Se trata de un par de tortillas de harina rellenas de queso y jamón, y calentadas en comal (o en microondas, porque la prisa nos obliga). El término hace referencia a que son dos tortillas sincronizadas. Como en los platillos anteriores, hay versiones regionales y hasta familiares, pues hay quien conoce la sincronizada como solo una tortilla doblada por la mitad o sin jamón. Hay que recordar que, a la hora de comer, la única regla es masticar.

10. Sopa de tortilla

La sopa de tortilla suena mucho más sencilla de lo que realmente es. Se trata de una mezcla de tiras fritas de tortilla de maíz y chile pasilla, chicharrón de cerdo, aguacate, queso asadero o fresco y crema, todo en un caldo a base de jitomate, ajo, cebolla y epazote. No importa lo pequeño que parezca un plato de esta sopa, siempre sentirás que has cubierto toda una comida con ella.

11. Gringa

Uno de los platillos indispensables en una taquería de pastor es la gringa, un emparedado de tortillas de harina con una mezcla de carne al pastor con queso y, en ocasiones, piña. Hay variantes regionales que también usan carne asada o bistec, pero lo que es imprescindible para que sea gringa es que la tortilla sea de harina y que lleve queso. Lo regular es que se sirva partida por la mitad, pero si no, los cubiertos se encargan de cortarla, y el hambre hace el resto.

12. Nachos

Los nachos son la variedad de tortilla que más se presta a una creatividad total, pues desde su origen se dice que se hicieron con “lo que había” en un restaurante que ya había cerrado. Son tortillas cortadas en triángulos que luego son fritos (totopos), con queso derretido. En diferentes variedades se agregan frijoles y jalapeño o chili, crema y jitomate, e incluso jocoque. Dieron origen a diferentes botanas como los famosos Doritos, los cuales se hicieron a partir de totopos y queso para nachos.

13. Tlayudas

Si ya se mencionó la “lasaña de México”, ahora es el turno de la tlayuda, que podría decirse que es la pizza mexicana. La base es una tortilla del tamaño de una pizza, pero ligeramente crujiente. Se unta con asiento de chicharrón y se le añade queso, aguacate y jitomate. Puede llevar carne de res asada, enchilada o chorizo, y es un emblema de la cocina oaxaqueña.

14. Chalupas

Las chalupas son las más diminutas de esta lista, pues se elaboran con la variedad más pequeña de tortilla, la cual se fríe en manteca de cerdo mientras se le agrega salsa, cebolla y un poquito de queso o hebras de carne de res. Este platillo poblano es una típica comida callejera que se vende en las noches. Por lo regular, las chalupas son servidas una encima de la otra.

15. Quesadillas

Es importante que hayas leído todo el artículo antes de llegar a este punto: la quesadilla. Lo que es y lo que no es una quesadilla es un debate que ha dividido opiniones sobre los ingredientes básicos y hasta sobre su origen. Por ahora podemos decir de forma simple que es una tortilla doblada por la mitad y rellena de algún ingrediente. Existe un amplio debate sobre si debe o no llevar queso, pero como habrás leído, en la cocina mexicana caben todos, menos las recetas exactas.

¿Conoces más platillos que lleven tortillas como protagonistas? ¿Prefieres la quesadilla con queso o sin ese ingrediente? Dinos cuál es tu taco favorito en los comentarios.