7 Buenas noticias para quienes temen con pánico padecer cáncer

Quizás no sería una exageración decir que el cáncer asusta más que cualquier otra enfermedad. Las personas perciben la oncología como una sentencia de muerte y la mención frecuente en los medios de comunicación al tema del cáncer suscita un creciente número de cancerofobia en la sociedad. Ahora, muchas personas sufren el temor de contraerlo y con frecuencia “encuentran” síntomas de la enfermedad, incluso experimentando un leve malestar.

Genial.guru también se ha topado con la oncofobia. Pero cree que hay que deshacerse de los miedos, cuanto antes, mejor, por lo que ha preparado 7 datos reconfortantes sobre la enfermedad más terrible del mundo.

1. Si de un lunar crece pelo, no es un melanoma

Muchos de los que tienen lunares temen a la aparición de un melanoma. Pero para estos, tenemos buenas noticias: si de un lunar crece pelo, entonces es benigno. Esto es así porque, si el cabello pudo crecer, la estructura de la piel no está alterada. Con una formación maligna en la piel, los canales a través de los cuales crece el cabello no se pueden formar.

Sin embargo, si en un lunar el pelo crecía y, de repente, dejó de hacerlo, esto no necesariamente se relaciona con la oncología. Aunque es mejor no posponer la visita al especialista.

2. Las formaciones benignas, en la mayoría de los casos, siguen siendo benignas

Prácticamente todos los tumores benignos no se vuelven malignos, salvo extrañas excepciones, que son, en particular, pólipos intestinales (que es mejor extirparlos porque pueden convertirse en cáncer). Pero muchos tumores en las mamas, como los fibroadenomas, no se vuelven cancerosos, al igual que los quistes ováricos y los fibromas uterinos.

3. Si te ha salido un bulto doloroso, no es cáncer

La mayoría de los tumores malignos no duelen, por lo que si te ha salido en la piel, o debajo de esta, un bulto doloroso, es muy probable que no sea cáncer. Sin embargo, sí puede ser una infección peligrosa que requiere de tratamiento, por lo que siempre debes consultar al médico.

4. Los síntomas que duran años difícilmente pueden ser cáncer

Si llevas años tosiendo, sufriendo de dolores de cabeza o hinchazón de barriga, esto no se relaciona con la oncología. Si fuera cáncer, habría acabado con tu vida hace mucho tiempo. No en vano, puede ser otro tipo de enfermedad, aunque menos peligrosa, pero desagradable, por lo que lo mejor siempre es consultar a un especialista.

5. Los síntomas que vienen y se van revelan que la enfermedad no puede ser cáncer

Un bulto que apareció y luego desapareció, una erupción que se fue en una semana o una secreción que desapareció repentinamente no pueden ser cáncer. La oncología abarca los síntomas que empeoran con el paso del tiempo. La excepción a la regla es el cáncer intestinal: causa diarrea con sangre que puede aparecer y desaparecer.

6. El cáncer se produce cada vez más en gente joven: esto es un mito

Parece que hay más pacientes jóvenes diagnosticados de cáncer, pero realmente no es así. Por ejemplo, en Rusia, la edad media de los pacientes diagnosticados con este mal en 2007 era de 63,5 años, mientras que en 2017 fue de 64,5. En EE. UU., la media de edad de un paciente que sufre cáncer es de 66 años; las personas menores de 20 años representan aproximadamente el 1 % de todos los diagnósticos y los que son más susceptibles a esta enfermedad insidiosa son las mayores de 55 años: representan un poco menos del 80 % de los casos de oncología. Simplemente, en la actualidad, nos llega más información sobre pacientes con cáncer a través de los medios de comunicación, redes sociales y fundaciones sin ánimo de lucro.

7. Entre el 30 y el 50 % de los cánceres pueden prevenirse

Según la Organización Mundial de la Salud, entre el 30 y el 50 % de los casos de cáncer se pueden prevenir simplemente cambiando el estilo de vida por uno más saludable. Aquí van una serie de consejos basados ​​en la evidencia sobre cómo protegerse contra el cáncer:

  • No fumes.
  • No permitas a la gente de tu alrededor que fumen en tu casa o el lugar de trabajo.
  • Controla tu peso.
  • Muévete más, evita el estilo de vida sedentario.
  • Come muchos productos integrales, verduras y frutas. Limita los alimentos altos en calorías, las bebidas azucaradas, las carnes rojas y alimentos con un alto contenido de sal.
  • Renuncia al alcohol, o al menos, limita su consumo.
  • Evita recibir grandes cantidades de radiación solar, incluidas las recibidas de manera artificial para adquirir un bronceado.
  • Evita el contacto con agentes carcinógenos en el trabajo, sigue las normas de salud y seguridad.
  • Comprueba el nivel de radiación en casa.
  • Vacuna a tus hijos.

Para las mujeres:

  • Dale el pecho a tu bebé.
  • Limita el uso de la terapia de reemplazo hormonal.

Y tú, ¿eres de aquellos que tienen pánico a padecer cáncer? ¿También tienes esa sensación de que cada vez lo sufre gente más joven?

Compartir este artículo